Actas

El BCE ve posible una inflación elevada por más tiempo de lo previsto

Algunos miembros del Consejo de Gobierno advirtieron del riesgo de infravalorar el alza de precios de cara a la opinión pública

Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE Reuters

El BCE tomó en la pasada reunión de diciembre una decisión de calado al anunciar el final de su programa extraordinario de compras de deuda en marzo, y un menor volumen de adquisición para 2022. La decisión estuvo impulsada por la recuperación de la economía y también por una fuerte subida de precios, que podría durar incluso durante más tiempo de lo que avanza el BCE en sus previsiones económicas, según revelan las actas del encuentro.

Lo anunciado por Christine Lagarde el 16 de diciembre al término de la reunión del Consejo de Gobierno no contó con la total unanimidad de sus miembros y en el debate quedó patente la postura más crítica de quienes insisten en los riesgos de la elevada inflación y abogan por un tono más duro en la política monetaria.

BCE avanzó en sus previsiones para este año un alza de precios en la zona euro del 3,2% y del 1,8% en 2023 y 2024. Insiste en su tesis central de que los precios tenderán a suavizarse según avance el presente ejercicio, una vez se resuelvan los problemas de suministro y se moderen los precios de la energía. Pero las actas también revelan que algunos miembros del Consejo de Gobierno de la institución advirtieron de que “no puede descartarse un escenario de inflación más elevada durante más tiempo”.

En el debate hubo voces que también advirtieron en contra de “representar el actual nivel elevado de inflación como resultado únicamente de los precios de la energía y de factores temporales”. Es más, se habló de la gran incertidumbre que supone hacer ahora previsiones de precios en el medio plazo y de la dificultad de regresar a los niveles de precios previos a la crisis de la pandemia. De hecho, la estimación por la que los precios se situarán por debajo del 2% en 2023, “no implica un regreso al régimen de baja inflación del período previo a la pandemia" y se apuntó "a un régimen más similar al que prevalecía antes de la gran crisis financiera, cuando la inflación estaba de media alrededor del 2%”, recogen las actas.

De hecho, algunos miembros del Consejo de Gobierno destacaron que la revisión de previsiones económicas de diciembre incluyó la mayor revisión al alza de las perspectivas de inflación de la historia de la institución. Y se recordó que minusvalorar la inflación suele ser más problemático para la percepción de la opinión pública que sobrevalorarla, “ya que en general hay menos preocupación si la inflación actual se reduce más de lo esperado”.

Algunos miembros del Consejo de Gobierno del BCE hablaron incluso de “un potencial punto de inflexión en las perspectivas de inflación”, que no habría que dar por hechas, y reiteraron que “una mayor inflación en el medio plazo es improbable que no esté acompañada por dinámicas de subidas salariales”.

En todo caso, en el debate también se reconoció que los últimos datos disponibles apuntan a alzas salariales en las negociaciones laborales en la zona euro de alrededor de 1,5%, lo que no apunta a efectos inflacionistas de segunda ronda, según insiste en apuntar el BCE.

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