Escocia muestra a Inglaterra cómo se hace una subasta de eólica

Rebajar los costes iniciales facilitará la rentabilidad y evitará retrasos por ventas a otros actores

Turbina eólica en el parque Westmill, en Watchfield, cerca de Swindon (Reino Unido).
Turbina eólica en el parque Westmill, en Watchfield, cerca de Swindon (Reino Unido). reuters

Escocia ha dado a su vecino del sur una lección sobre cómo llevar a cabo una subasta eólica decente. La venta del año pasado de los arrendamientos de los fondos marinos ingleses, la precursora de la construcción de aerogeneradores en alta mar, tuvo un final brutalmente competitivo que hizo temer que los participantes hubieran pagado de más. El equivalente escocés, anunciado el lunes, tiene sentido más a largo plazo.

A corto plazo, los votantes escoceses pueden pensar que los 700 millones de libras (800 millones de euros) recaudados con la venta dejan a la primera ministra y líder independentista Nicola Sturgeon en el lado equivocado de un acuerdo poco convincente. Los 17 bloques marinos, que recibieron 74 ofertas de empresas como Iberdrola, Royal Dutch Shell y BP, alcanzaron el máximo de 100.000 libras por kilómetro cuadrado. Es cierto que ese tope se había inflado a partir de una oferta inicial de 10.000 libras, pero sigue sugiriendo que el techo podría haber sido mayor.

A una media de 28.000 libras (34.000 euros) por megavatio, la venta escocesa también es barata en términos de los 25 gigavatios (GW) de capacidad instalada previstos. En una subasta inglesa de hace un año, BP pagó más de cinco veces eso por una parcela en el Mar de Irlanda. Incluso si Sturgeon se hubiera ceñido a los 10 GW de capacidad originales, habría sido mucho más barato.

Sin embargo, a largo plazo, la generosidad de los escoceses puede tener sentido. Garantizar que las ofertas tengan prácticamente el mismo valor principal da más posibilidades de elegir a los ganadores en función de su capacidad y su voluntad de invertir en infraestructuras y empleos en Escocia, una consideración crucial dado el inminente declive del petróleo y el gas del Mar del Norte. Con unos costes iniciales más bajos, a los promotores también les resultará más fácil alcanzar los objetivos de rentabilidad y será menos probable que se produzcan retrasos en los proyectos por vender a otros actores.

Esta mayor confianza, así como las mejoras tecnológicas y la necesidad de reducir las emisiones de dióxido de carbono a cero para 2050, es la razón por la que los operadores pueden pensar en una mayor capacidad. Esa gran cantidad de energía eólica se traduce a su vez en poder político. Una vez completada, la capacidad de generación de Escocia –casi toda ella renovable– pasará de 9 GW a 34 GW, casi la mitad de la base instalada actualmente en el Reino Unido.

Con solo el 8% de la población del Reino Unido, Escocia, como impulsora fundamental de las ambiciones climáticas británicas, tendrá un mayor poder de negociación en cualquier pulso secesionista.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías