Tiemblan los cimientos de la plataforma Chromium.
Tiemblan los cimientos de la plataforma Chromium.

¿No puedes eliminar un motor de búsqueda de tu navegador?: esto está ocurriendo

Los cambios se extienden por la plataforma Chromium.

Chromium es la plataforma que se encuentra por debajo de algunos de los navegadores más importantes del mundo. El principal, Chrome, que lo utilizan la mayor parte de los usuarios, pero también es la base sobre la que se asienta Edge, el heredero de Internet Explorer y obra de una Microsoft que no tuvo más remedio que dar su brazo a torcer frente a los de Mountain View.

Pues bien, en los últimos días se vienen produciendo algunos cambios importantes en uno de sus menús más esenciales: el del selector del motor de búsqueda, que nos permite elegir entre Google, Bing, Yahoo, DuckDuckGo y cualquier otro que decidamos instalar en el sistema. Un espacio dentro del navegador al que vamos cuando un buen día descubrimos que, sin una aparente explicación, el engine ha cambiado y queremos volver al que mejor nos dirige o, simplemente, al que más afina los resultados que nos devuelve.

¿Qué está ocurriendo?

Precisamente para evitar esas sorpresas de ver cómo nuestro motor de búsqueda cambia repentinamente, Chromium nos ofrecía la posibilidad de gestionarlos para decir cuál es el predeterminado pero, para evitar esos cambios, muchos usuarios optaban por dejar uno solo, eliminando todos los demás.

Gestor de motores de búsqueda en Chromium.
Gestor de motores de búsqueda en Chromium.

Pues bien, en los últimos días hemos visto cómo tanto en el caso de Microsoft Edge como en el de algunas versiones de ChromeOS y Chrome, esa función desaparecía y simplemente nos deja elegir entre configurar un motor de búsqueda como predeterminado o editarlo. Tal y como podéis comprobar por la captura de pantalla que tenéis justo encima.

Muchos pensaréis que no se trata de un problema fundamental, pero os podemos asegurar que cuando se producen cambios repentinos y no solicitados por el usuario entre buscadores, la imposibilidad de eliminar los que no usaremos nunca crea una sensación horrible, como de no poder controlar cómo debe ser la experiencia de uso con nuestro browser.

No es la primera vez que un ordenador, por culpa de un software de terceros, preinstalado, se empeña en cambiarnos la configuración del motor de búsqueda una y otra vez, lo que nos hace perder tiempo cada vez que queremos visitar algún sitio o encontrar un contenido concreto. Sin poder eliminar esos motores, lo único que estamos aplazando es el instante en el que tendremos que volver a ese menú a gestionar de nuevo que preferimos activar Google, Bing o el que sea como nuestra opción favorita. Así que ya sabéis, cuidado con los cambios repentinos con los buscadores por defecto.

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