Canarias

El volcán de La Palma pone al límite la economía de la isla

La erupción no solo afecta al sector primario, y en especial al cultivo del plátano, fundamental para la isla, sino también a otros como el comercio o el turismo

El volcán de La Palma, a mediados de octubre.
El volcán de La Palma, a mediados de octubre.
Santa Cruz de Tenerife

Camino de cumplirse dos semanas desde que comenzó la erupción del volcán de La Palma, las consecuencias negativas para la economía de la isla apuntan a una estimación inicial de pérdidas de unos 900 millones de euros. El paso de la lava sobre construcciones, cultivos e infraestructuras, con 476 hectáreas afectadas, 744 construcciones entre destruidas y dañadas, así como la afección producida por la expansión de la ceniza, entre otros elementos, ponen a prueba la capacidad de resistencia de la isla.

Si hay un sector afectado por encima de otros como consecuencia de la erupción, ese es el platanero. La Palma produce 145 millones de kilos de plátanos al año, más de la mitad, 80 millones, en la zona oeste de la isla, donde se encuentra el volcán. En aportación económica suponen más de 100 millones de euros anuales. Del plátano viven en esta área 2.500 productores, con unos 3.000 empleos directos (por encima del 30 % del total de empleados en municipios como Los Llanos de Aridane o Tazacorte).

En conjunto, más de 6.000 familias cuyo sustento está directamente aquí vinculado al plátano. Sergio Cáceres, gerente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias, Asprocan, señala que los daños tanto de la lava como la ceniza (por el rayado que esta produce sobre la piel de la fruta, que la convierte en “no comercial), así como por el corte del suministro de agua, pueden llegar a afectar a unas 500 hectáreas de plataneras.

“Ahora hay que salvar la mayor cantidad de fruta posible”, pide Cáceres como primera medida para intentar paliar la situación. Reclama la instalación de infraestructuras, aunque sean temporales, para sortear la destrucción que la lava ha provocado en las fuentes de riego, o que se repongan los accesos a los cultivos. En definitiva, “dar oxígeno” a los afectados para evitar la asfixia de los productores, de las empresas de empaquetado y de toda la cadena de exportación. Y para los planes y medidas anunciadas por las administraciones para hacer frente a los daños, pide “concreción” del cómo, cuándo, cuánto y dónde se aplicarán.

El presidente de la Asociación Palmera de Agricultores y Ganaderos, Miguel Martín, destalla que el 50% de la economía de la isla depende de la agricultura, y que han sido afectados no solo cultivos de plataneras, sino también aguacates o viñedos, así como explotaciones ganaderas. Aunque especifica que, por el momento, “no hay nadie que puedan aún cuantificar las pérdidas”, solicita que se agilicen los trámites para la valoración de la superficie dañada.

Comercio y turismo

El comercio tampoco escapa a la furia del volcán. Carmen Koury, presidenta de la Asociación de Comerciantes Zona Abierta de Los Llanos de Aridane, uno de los principales municipios afectados por la erupción junto con El Paso y Tazacorte, especifica que tanto las producciones agrícolas, principalmente las plataneras, como las empresas de manipulación o empaquetado, cuyos trabajadores se quedan ahora “sin nada”, hacen que el poder adquisitivo de la zona caída en picado. “Estamos muy preocupados; para nosotros es una gran desgracia”, declara.

Koury ni siquiera confía en que los ERTE que puedan favorecer a los trabajadores afectados pueda salvarlos de una situación que se avecina crítica para los comerciantes. “La cuantía de esos ERTE servirá para cubrir necesidades elementales como alquiler de vivienda y alimentación, con lo cual, el dinero no correrá. Y si el dinero no corre, no venderemos”. Ya con la mercancía adquirida por muchos comercios para la campaña de Navidad y Reyes, el panorama no parece nada halagüeño: “¿Qué hacemos?, ¿anular pedidos?, ¿mandar trabajadores al paro?”, se pregunta.

Otro sector afectado de manera destacada es el del turismo. El presidente de la Asociación Canaria de Agencias de Viajes, David Déniz, explica que desde el mismo domingo de la erupción “se empezaron a producir cancelaciones de clientes corporativos y vacacionales”, a lo que ha contribuido la anulación de eventos culturales y deportivos programados no solo para el mes de octubre, sino también para noviembre.

Desde la Federación de Empresarios de La Palma (FEDEPALMA), su presidente, Tomás Barreto, lamenta que toda la economía de la isla, no solo la zona en la que se encuentra el volcán, resultará directa o indirectamente afectada por la erupción. Exige que, una vez se hayan evaluado los daños causados, “lo que hacen falta son ayudas para la reconstrucción económica, y si han venido 10 millones y se necesitan 100, pues hay que buscarlos”.

Los planes, al detalle

Plan de Reconstrucción. El Ejecutivo central ha anunciado esta misma semana el Plan Especial de Reconstrucción de La Palma, que, abordará aspectos como la reposición de viviendas y carreteras de las redes de abastecimiento energía y agua o la reactivación del turismo.

Compra de viviendas y ERTE. En una primera fase se otorgarán subvenciones directas de 10,5 millones de euros para la compra de viviendas y enseres de primera necesidad. ERTE específicos para los trabajadores, o limitación e incluso exoneración en el pago de las cuotas de la seguridad social, también se encuentran entre las medidas aprobadas.

Comisiones. Para hacer frente a la situación creada se han creado dos comisiones de trabajo: una mixta con la presencia de las diferentes administraciones (estatal, regional y locales); y otra interministerial para hacer balance completo de los daños.

Normas
Entra en El País para participar