Infraestructuras

ACS se lanza a por autopistas y renovables para invertir los 5.000 millones de Cobra

Iridium, Dragados y Abertis son las plataformas para crecer

El presidente de ACS, Florentino Pérez, entre el vicepresidente del grupo, Antonio García Ferrer, y el consejero secretario general, José Luis del Valle
El presidente de ACS, Florentino Pérez, entre el vicepresidente del grupo, Antonio García Ferrer, y el consejero secretario general, José Luis del Valle

Sin prisa, pero sin pausa. La dirección de ACS tiene 5.000 millones en la caja, procedentes de su desinversión en el área de Servicios Industriales, y pretende apostar por crecimiento. Su interés, según fuentes cercanas a la compañía, se centra más que nunca en concesiones de autopistas y energías renovables.

El grupo de infraestructuras culminó el 31 de diciembre el acuerdo con Vinci, firmado el 31 de marzo del año pasado, para el traspaso de una docena de filiales concentradas en su área de Servicios Industriales (encabezadas por Cobra), la cesión de nueve concesiones de energía (seis líneas de transmisión en Brasil, un proyecto de riego y un ciclo combinado en Perú, y un parque eólico offshore en Taiwán), y su plataforma de desarrollo de nuevos proyectos de energía renovable. El cheque en efectivo es de 4.902 millones de euros, lo que arroja un mínimo de 2.900 millones en plusvalías netas. Todo un colchón que ACS prevé destinar a un desarrollo focalizado en la construcción y operación de infraestructuras.

A las plusvalías de 2.900 millones por el área Industrial se suman 77 millones en dividendos cobrados desde marzo

A la caja entrante se suman otros 77 millones de euros en dividendos que la compañía ha cobrado desde marzo de la que ha sido una de sus áreas de negocio más brillantes en los últimos años. Con ello, el presidente Florentino Pérez y su equipo más cercano valoran el perímetro traspasado en 4.979 millones de euros, incluidos 700 millones de caja. Y quedan a la expectativa de cobrar hasta 600 millones de Vinci, también en metálico, a razón de 40 millones por cada gigavatio (GW) verde desarrollado desde el 31 de marzo de 2021 y hasta los siete años siguientes a la ejecución de esta compraventa. Un plazo que será prorrogable un año y medio más si en los primeros 42 meses se alcanzan los 6 GW desarrollados.

Ejecutada una histórica operación a la que ACS no podía resistirse, su filial concesionaria Iridium, junto a la participada Abertis, y la constructora Dragados, se convierten en pilares para el nuevo desarrollo de ACS. A ello se suma el control de los grupos cotizados Hochtief y Cimic, y la alianza con la propia Vinci, a través de una empresa conjunta (51% para el grupo francés y 49% en manos del español), para operar en el mercado de las renovables.

La más joven de las participadas de ACS se nutrirá con la aportación de los activos en energías alternativas, una vez finalizados y preparados para generar, que desarrolle Cobra junto a Vinci en los ocho años siguientes a la compraventa sellada el pasado viernes.

ACS 26,06 0,77%

El conglomerado que lidera Florentino Pérez ha retenido activos renovables como es la planta termosolar de Manchasol, el 25% en un paquete de plantas fotovoltaicas en España con su socio Galp, o el macroproyecto de eólica offshore de Kincardine, en aguas de Escocia. Se trata de una base valorada en más de 1.000 millones de euros sobre la que seguir construyendo.

Punto de inflexión

En ACS se habla de un antes y un después de la que ha sido su mayor desinversion, y se recuerda que en 2018 ya se trazó un claro rumbo hacia la gestión de concesiones con la toma del 50% de Abertis en alianza con la italiana Atlantia, que se hizo con la otra mitad del capital de la catalana.

Antes de eso, el área de autopistas de ACS ya venía siendo la de mayor esfuerzo inversor del mundo, según recoge cada ejercicio la publicación especializada PWF. Se trata ahora de hacer valer tanto el conocimiento adquirido en el sector como el músculo inversor ganado con la cesión del negocio industrial.

Los activos en energía que se quedan en ACS superan un valor de 1.000 millones

En plena desinversión de Cobra y demás filiales industriales, ACS pugnó por la concesionaria italiana Autostrade per l’Italia (ASPI) y Abertis entraba en Estados Unidos con la adquisición de la concesión Elisabeth River Crossing. Florentino Pérez ha venido insistiendo en que Abertis seguirá buscando oportunidades. También trabaja en simplificar la estructura de su grupo, con varias cotizadas y múltiples marcas en 35 países, con el fin de dar visibilidad al mercado y agilizar la gestión.

Esfuerzos compartidos

Nueva participada. La división Industrial de ACS va a manos de Vinci con una cartera de 25 GW basados en distintas tecnologías (11.964 MW en energía eólica y 11.730 MW en fotovoltaica) y ubicados en diferentes países (principalmente España, resto de Europa y Latinoamérica). Con estos mimbres se espera que la alianza de Vinci y ACS cristalice en una de las mayores firmas de energía verde de Europa en el medio plazo.

Alianzas. Los últimos movimientos de calado de ACS han servido para crear alianzas con gigantes como Vinci, Galp y Atlantia, lo que permite compartir el esfuerzo inversor, mantener un bajo endeudamiento y generar dividendos.

Solvencia. ACS estudiará inversiones en autopistas y energías renovables, pero anteponiendo el objetivo de preservar la calificación crediticia de investment grade.

Colchón. La obtención de fuertes plusvalías (2.900 millones) por el acuerdo con Vinci será examinada este lunes en Bolsa. Pero el mercado, que en este sector prima el foco y la especialización, también debe estar atento a próximos movimientos de ACS con los 5.000 millones que han entrado en su caja.

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