Infraestructuras

ACS cierra la operación del año: vende Servicios Industriales a Vinci con 2.900 millones de plusvalía

Al cheque de 4.902 millones en efectivo se sumarán 40 millones por cada gigavatio desarrollado hasta 2028, con límite en 600 millones

El presidente de ACS, Florentino Pérez.
El presidente de ACS, Florentino Pérez.

La operación corporativa del año en España y una de las más relevantes en Europa, la venta del área de Servicios Industriales de ACS al grupo francés Vinci, ha sido cerrada esta mañana ante notario y deja unas plusvalías netas no inferiores a 2.900 millones de euros al grupo español, según ha informado ante la CNMV. La transacción se ha elevado a 4.902 millones y ha sido culminada sobre la bocina a la vista de que sus protagonistas pretendían sellarla aún en 2021.

El cheque de ACS incluye los 4.200 millones de valor de empresa pactados el pasado 31 de marzo más 700 millones de caja. Los múltiples detalles para el cierre, con flecos en muy diversas geografías, han dejado para la última jornada del año el remate de la desinversión de mayor volumen en la historia de ACS.

Al importante cheque que entra en la caja de ACS se sumará la entrega, por parte de Vinci, de un máximo de 600 millones de euros en los próximos años, a razón de 20 millones por cada medio gigavatio (GW) desarrollado por la división industrial (en estado ready to build) desde el 31 de marzo de 2021 y hasta los siete años siguientes a la ejecución de esta compraventa. Un plazo que será prorrogable un año y medio más si en los primeros 42 meses se alcanzan los 6 GW desarrollados.

Un cierre el último día del año permite fuertes plusvalías en un 2021 afectado por el virus

El presidente de Vinci, Xavier Huillard, ha señalado que "la integración en Vinci de las actividades energéticas de ACS, incluida su plataforma de desarrollo de proyectos de energías renovables, tiene como objetivo no solo construir un líder mundial en ingeniería, obras y servicios relacionados con la energía, un sector en el que Vinci ya está muy presente, sino también acelerar, gracias a la experiencia de Cobra, su desarrollo en renovables y fortalecer así su contribución a la transición ambiental".

El perímetro de esta desinversión por parte de ACS, que fue adelantada en octubre de 2020 por Cinco Días, incluye las actividades de ingeniería y obras que son lideradas por la filial Cobra. Junto a esta última se van otras 12 empresas: Imesapi, Maetel, Semi, Etra, Procme, Intecsa, Initect Energía, Cymi, Syce, Makiber, Dragados OffShore y Masa, según el acuerdo que firmaron los dos gigantes.

Otros activos que cambian de manos son nueve proyectos de colaboración público-privada en el sector de la energía. En esta cesta se incluyen seis líneas de transmisión en Brasil, un proyecto de riego en Perú, un parque eólico offshore en Taiwan y un ciclo combinado en Perú, además de la plataforma de desarrollo de nuevos proyectos de energía renovable de ACS Servicios Industriales.

Vinci se refuerza en energía verde y construcción industrial con negocios que facturaron 6.000 millones de media entre 2018 y 2020 y que generaron un margen de ebit superior al 6%. Además, incorpora un equipo de 45.000 empleados, incluidos sus gestores, con José María Castillo a la cabeza; redobla su apuesta por España y Latinoamérica, y se refuerza en proyectos industriales llave en mano (EPC).

Continuidad

ACS seguirá presente en el negocio industrial con su filial energética Zero E y una quincena de concesiones. Estos activos están valorados en unos 1.400 millones de euros por la propia compañía, que conserva en su haber seis plantas fotovoltaicas (3.000 MW), ocho parques eólicos (373 MW), tres instalaciones termosolares (260 MW), una planta hidroeléctrica (20 MW), cinco desaladoras, dos estaciones depuradoras, una central de gas y más de 2.500 kilómetros en líneas de transmisión.Está pendiente la segregación (carve out) de estos negocios a favor de ACS, lo que producirá a lo largo de enero.

ACS mantendrá activos en energía por 1.400 millones y una alianza con Vinci en renovables

Además, el pacto con Vinci incluye la creación de una empresa conjunta que irá adquiriendo, a precios de mercado, los activos de energía renovable que vaya desarrollando Servicios Industriales hasta el ejercicio 2029. Este área de ACS tiene en cartera 25 GW basados en distintas tecnologías (11.964 MW en energía eólica y 11.730 MW en fotovoltaica) y ubicados en diferentes países (principalmente España, resto de Europa y Latinoamérica), lo que podría convertir a la alianza de Vinci y ACS en una de las mayores firmas de energía verde en el medio plazo.

La española se ha asegurado un 49% del capital, mientras que la francesa controlará el 51%. Los socios realizaron una tasación preliminar de su joint venture superior a los 1.000 millones de euros.

El grupo que preside Florentino Pérez ha sacrificado un negocio que lo diferenciaba claramente de sus mayores rivales para tomar mayor relevancia aún como especialista en construcción y concesiones tanto de transportes como de renovables.

La entrada en caja de cerca de 5.000 millones de euros permitirá a la compañía mantener la apuesta por las renovables y crecer en áreas como la gestión de autopistas, donde cuenta con la mitad del capital de la concesionaria catalana Abertis y con el 100% de Iridium.

Un activo diferencial que permitirá un nuevo desarrollo

Aportación al grupo. La división de Servicios Industriales de ACS, reclasificada como actividad interrumpida por el acuerdo de venta a Vinci, ganaba 325 millones de euros a septiembre. La parte que retendrá ACS, esencialmente activos energéticos, presentó unas ventas de 158 millones. El resto de los ingresos ya fueron desconsolidados de la cuenta de resultados.

Comportamiento previo a la pandemia. ACS Servicios Industriales, considerada una de la joyas de la corona de la compañía que lidera Florentino Pérez, alcanzó en 2019 una cifra de negocio de 6.300 millones de euros. Su beneficio neto fue de 600 millones de euros, impulsado por la venta de activos fotovoltaicos a Galp.

Vuelta al crecimiento. La intención de Florentino Pérez y su equipo más cercano es reinvertir buena parte de lo obtenido por Cobra y demás negocios de construcción industrial. De momento, está descartado un dividendo extraordinario y el presidente ha manifestado en distintas ocasiones que cualquier operación corporativa se acometerá con la premisa de conservar el investment grade.

Normas
Entra en El País para participar