Alimentación

García Carrión y Goldman Sachs firman un acuerdo para poner fin a su guerra judicial

Ambas retiran las demandas en Londres y Murcia por las operaciones con divisas

José García Carrión, presidente de la bodeguera, y David Solomon, presidente y consejero delegado de Goldman Sachs.
José García Carrión, presidente de la bodeguera, y David Solomon, presidente y consejero delegado de Goldman Sachs.

García Carrión y Goldman Sachs ponen fin a más de un año de batalla judicial. La bodeguera y el banco de inversión estadounidense han llegado a un acuerdo para retirar las demandas que ambas partes tenían cruzadas a cuenta de las operativas con divisas, por las que la compañía española ha llevado ante la justicia a cuatro bancos con los que trabajaba y a su ex director financiero por, en su opinión, sufrir importantes perjuicios financieros con operaciones no autorizadas y ajenas a su actividad.

Como confirman a Cinco­Días fuentes conocedoras del pleito, García Carrión y Goldman Sachs han llegado a un acuerdo “transaccional”, que pone fin a las acciones judiciales que estaban en marcha tanto en Reino Unido como en España, y cuyo detalle está sujeto a múltiples cláusulas de confidencialidad.

El caso de Goldman Sachs, por el tamaño de la entidad y por el grado de enfrentamiento entre las partes, era el más relevante. El banco denunció a García Carrión ante el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales, en octubre del año pasado, ante la negativa de la bodeguera a abonar 5,2 millones, correspondientes a los pagos correspondientes a las operaciones con divisas realizadas por Goldman. La española defendía que estas se habían efectuado sin su autorización y que eran ajenas a la actividad de la sociedad. García Carrión contrademandó, a su vez, a Goldman, también en Londres, donde cifraba el perjuicio económico en 8,3 millones.

El conflicto en la justicia británica incluyó un discovery, un procedimiento en el que se obliga a las partes a poner sobre la mesa toda la documentación, como correos electrónicos, que sea requerida por el juzgado. Esto desembocó en el acuerdo, firmado por el juez el pasado 16 de diciembre.Este se ha extendido al procedimiento que se acometía en la justicia española. En concreto, en el juzgado de primera instancia de Jumilla (Murcia), que admitió a trámite la demanda de García Carrión contra Goldman Sachs, Bankia, Deutsche Bank y el ex director financiero de la bodeguera, Félix Villaverde; y su hijo, Carlos.

En este, García Carrión llegó a reclamar la comparecencia del presidente y consejero delegado mundial de Goldman Sachs, David Solomon, y de su número dos, John E. Waldron. La empresa describía en su demanda que esta entidad financiera arriesgaba “ingentes cantidades de dinero de la compañía, que además arrojaban pérdidas de manera sistemática”.

Cubrir riesgos

García Carrión llegó a tener contratados a Goldman Sachs, Bankia, Deutsche Bank y BNP Paribas para realizar operaciones con derivados financieros y compraventa de divisas. El objetivo era “cubrir los riesgos derivados de las fluctuaciones del tipo de cambio, a los que se encuentran expuestas sus actividades y operaciones comerciales a nivel internacional”, según ha defendido la compañía durante el proceso. Sin embargo, esas operaciones tenían un límite de un millón de euros y solo podían ser realizadas por empleados autorizados para ello, según la tesis de la compañía.

Ahí aparece la figura de su ex director financiero, Félix Villaverde, quien mantuvo poderes para firmar esas operaciones hasta octubre de 2019, cuando la empresa dice que se los retiró. Sin embargo, según defiende esta, siguió llevándolas a cabo.

La compañía le acusa de los delitos de administración desleal, falsedad y apropiación indebida de  957.060 euros de la empresa. También a su hijo, Carlos Villaverde, que según la tesis de la empresa le ayudó en las operaciones, y con quien creó la sociedad Villaverde & Partners, especializada, según la denuncia de García Carrión, en este tipo de transacciones.

Tanto esta, como la demanda contra BNP, son las únicas que se mantienen vivas en vía judicial. Antes del acuerdo con Goldman Sachs, García Carrión también ha pactado una solución extrajudicial con Bankia y Deutsche Bank.

Contra BNP

En este caso, según informó el Financial Times, la entidad financiera alemana abonó más de 10 millones a la bodeguera como compensación por los perjuicios económicos provocados por las operaciones con divisas, y tras varios meses de investigación interna en el banco. El caso de Goldman Sachs era el único en el que había demandas cruzadas.

En cuanto a BNP, el procedimiento sigue adelante en los juzgados de instrucción de Madrid. Según fuentes conocedoras del mismo, este sería el caso en el que García Carrión habría sufrido un mayor perjuicio económico. Según informó el propio Financial Times, BNP habría llevado a cabo 8.400 operaciones con divisas por valor de decenas de miles millones de euros entre 2015 y 2020. La bodeguera pide que se declare la mala praxis bancaria de la entidad financiera en este caso, y una indemnización por todas las pérdidas sufridas, que cifra en “decenas de millones”.

Negocio internacional y riesgo cambiario

Instrumentos. Como suele indicar García Carrión en sus cuentas anuales, la compañía utiliza “instrumentos financieros derivados para cubrir los riesgos a los que se encuentran expuestas sus actividades, operaciones y flujos de efectivo futuros. Fundamentalmente, estos riesgos son de variaciones de los tipos de cambio y los tipos de interés”. Esto suele ser común en empresas que tienen un peso importante de su negocio en el extranjero, ya sea a nivel de ventas o de aprovisionamientos. En el último ejercicio del que ha depositado cuentas, el 2019, García Carrión generó el 36% de su facturación a través de la exportación, mientras que las variaciones en los tipos de cambio le generaron en ese ejercicio un impacto negativo de 289.000 euros en la cuenta de resultados.

Mecánica. En su demanda ante el juzgado de instrucción de Jumilla (Murcia), García Carrión describió que, con estos derivados, “la empresa se asegura el tipo de cambio de las divisas cuando se tienen que realizar compras o ventas con otras monedas, esencialmente con libras y dólares, en relación con el volumen de negocio previsto”, añadiendo que “en las cuentas anuales siempre se ha reflejado esa operativa financiera, en un importe absolutamente adecuado y razonable en relación con su actividad comercial internacional”.

Normas
Entra en El País para participar