Infraestructuras

Transportes y constructoras buscan la revisión de precios en las obras con efecto desde enero de 2021

Hacienda revisa la lista de materiales y si fija umbrales de pérdidas a partir de los que compensar

Operarios trabajan en las obras del AVE en Níjar, Almería, el pasado mes de agosto.
Operarios trabajan en las obras del AVE en Níjar, Almería, el pasado mes de agosto.

Las constructoras con proyectos de obra en ejecución para la Administración Central aspiran a la revisión de los costes extra por el encarecimiento de los materiales básicos al menos desde el 1 de enero de 2021. Y ello pese a que la tendencia al alza en los precios comenzó a percibirse a mediados de 2020, con el impulso a la actividad de la construcción en todo el planeta como resorte para la recuperación. De hecho, las compañías, a través de distintas asociaciones, han intentado que la retroactividad llegara a mayo de 2020, pero no han tenido éxito.

Fuentes conocedoras de las negociaciones entre las patronales y el Ministerio de Transportes aseguran que el citado 1 de enero de 2021 es la fecha que se ha trasladado al Ministerio de Hacienda en busca del visto bueno al mecanismo de reequilibrio de obras en marcha, que actuaría hasta el final de los contratos.

A falta del reconocimiento de parte del año pasado, el sector constructor espera que Hacienda no imponga umbrales mínimos de pérdidas en los proyectos o de subida de los materiales a partir de los que compensar, tal y como se ha pactado con Transportes. Se trataría de equilibrar desde el primer euro de encarecimiento imprevisto.

El sector constructor buscaba compensaciones desde mayo de 2020

Otro detalle importante, comentan las fuentes, es que la modificación de los presupuestos de obra correspondiente al ejercicio 2021 se ofrecería ya en el segundo trimestre de 2022, momento en que los analistas creen que comenzará a corregirse la presente crisis de los materiales de construcción.

El expediente, tal y como ha informado Cinco Días, lleva semanas bajo análisis, por lo que aún puede haber variaciones sobre el boceto. El ministerio de María Jesús Montero, explican las mismas fuentes, está decidiendo aún la composición de la lista de materiales, incluyendo aquellos en los que el encarecimiento ha sido desorbitado e imprevisible, y calculando el impacto en las arcas públicas. También se busca el encaje jurídico de la retroactividad en una fórmula de compensación que no aparecía en los contratos de adjudicación.

Cambio de materiales

La solución para mitigar las pérdidas actuales en la obra pública, según espera el sector, saldrá adelante vía Real Decreto y tendrá carácter extraordinario. Cada una de las empresas deberá presentar un formulario para informar de los sobrecostes a la Administración, proyecto por proyecto. Las contratistas también intentan incluir la posibilidad de reemplazar materiales extremadamente caros, o escasos en el mercado, por otros de similares características para evitar sobrecostes y parones en las obras.

La cesta de materiales, en función del tipo de obra, ha subido del 29% al 65%

De hecho, la laxitud con el calendario de ejecución de los proyectos, evitando penalizaciones, ha sido otra de las demandas del sector constructor en medio de lo que se cree una crisis coyuntural.

La inflación en las materias primas, la subida de los fletes marítimos y la carencia de ciertos materiales han hecho que en el periodo que va de abril de 2020 a octubre de 2021 se disparen elementos como el aluminio (84%), el acero (95%), la madera (79%) o el cobre (82%), según datos recogidos por Anci. También se han visto afectados el hormigón, productos bituminosos o los áridos, entre otros muchos.

Con ello, explicita el informe de Anci, el coste por materiales en obras de carretera ha subido un 65%; en la ferroviaria lo ha hecho un 29%; en la obra portuaria el aumento es del 23%; la cesta de materiales se ha descompensado un 22% en los proyectos hidráulicos; el alza es del 35% en la obra aeroportuaria, y del 24% en la edificación.

Temor a una parálisis

El coste extra a pie de obra ha llegado a motivar la paralización de proyectos tanto de Adif como de Carreteras. Una situación que se ha ido resolviendo con la promesa del reequilibrio económico. También se empiezan a dar rescisiones de contratos y concursos promovidos por Comunidades Autónomas que se saldan sin concurrencia alguna o con ofertas por encima del precio de licitación. Las contratistas buscan blindarse ante esta crisis. Según cálculos estimados por Seopan, las desviaciones por la inflación sobre una producción que se estima para este año en 6.000 millones alcanzarán el 20% entre el conjunto de las Administraciones públicas. Esta previsión se traduce en un sobrecoste de 1.200 millones de euros con cargo, de momento, a las constructoras.

Los modificados alcanzarán hasta el fin de obra y se activarán en el segundo trimestre

Sobre la obra de nueva licitación, la orden del Ministerio de Transportes es incluir la revisión de precios de los materiales en los pliegos de condiciones. Esta figura quedó prácticamente en desuso con la entrada en vigor de la Ley de Desindexación, que dejaba a elección de cada órgano público la inclusión, o no, de esta posibilidad de reequilibrio en los presupuestos de adjudicación. El resultado fue la citada desaparición, de facto, de la revisión de precios.

Asociaciones de constructoras como Seopan, Anci, Asagua y la CNC, no han dejado de meter presión al Gobierno para evitar problemas financieros a las empresas y, como derivada, en los propios proyectos. Con la llegada de los fondos europeos, el riesgo de un bajo nivel de ejecución por retrasos o de concurrencia a los concursos también está sobre el tablero.

Informe Anci: motivos de la inflación y algunas medidas de alivio

Cóctel. La alta demanda de materias primas por parte de potencias como China y Estados Unidos; la lenta puesta en marcha de la industria de materiales en numerosos países productores afectados duramente por la pandemia; precios más altos en el transporte marítimo y el déficit de contenedores disponibles, o la respuesta a un dólar débil, han llevado a los materiales de construcción a precios históricos.

Escalada. El índice que publica el Ministerio de Transportes sobre los costes de materiales indica que hasta agosto se había pasado de 105 a 120,7 puntos, superando la evolución de los 13 años previos. El último índice de precios de materiales mostrado por el INE, el pasado mes de septiembre, se refiere al año 2020 y no recoge el salto actual en la factura. Este último es que usan las Administraciones para tener una lista de materiales básicos y sus fórmulas de revisión de precios cuando estas se han incluido en los contratos de obras.

Países del entorno. Alemania, Italia, Francia o Escocia han puesto en marcha mecanismos para mitigar el impacto de la carestía de los materiales en la obra pública. Hay prórrogas en los pagos de las obligaciones sociales; se han retirado sanciones por el incumplimiento de plazos de ejecución; hay nuevas cláusulas de revisión de precios, y se están revisando los presupuestos de la licitación en marcha.

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