Biden forma un club de devoradores de gasolina

Un cártel de usuarios de petróleo que trabaje para reducir la demanda mediante el I+D podría ser realmente poderoso

Depósitos de petróleo en el centro de Cushing, Oklahoma (EE UU).
Depósitos de petróleo en el centro de Cushing, Oklahoma (EE UU). reuters

Joe Biden, presidente de EE UU, va a recurrir a las reservas de petróleo de su país, junto con China, India, Corea del Sur, Japón y Reino Unido, para aliviar los precios de la energía. Liberar menos de 100 millones de barriles tendrá un efecto pequeño y transitorio. Pero una especie de cártel de usuarios es una respuesta directa al de los proveedores, y podría tener un impacto importante a largo plazo.

La cantidad de crudo que soltarán podría superar los 70 millones de barriles, según la firma de investigación Rystad Energy. BP declaró a principios de mes que la demanda mundial supera los 100 millones diarios, por lo que el esfuerzo suma menos de un día. Y la OPEP+ tienen unos 7 millones diarios de capacidad de reserva. Si los productores se decidieran, podrían contrarrestar el suministro liberado en menos de dos semanas.

Pero el otro grupo supone el 50% de la demanda, según Washington. No pueden dejar de consumir crudo ni obligar a sus ciudadanos a reducirlo. Así que controlar la demanda a corto plazo es difícil. Pero controlar la oferta también resulta complicado. Aunque la OPEP establece límites, sus miembros suelen bombear más de lo que les toca.

A largo plazo, los Gobiernos pueden fomentar el crecimiento de alternativas como los coches eléctricos, mas la OPEP predice que China e India impulsarán alrededor del 40% del aumento de la demanda mundial de energía en esta década, y la afición de los estadounidenses por la gasolina no va a desaparecer por ahora. Las camionetas de Ford, Dodge y Chevrolet siguen siendo, con diferencia, los vehículos más populares en el país, según Car and Driver.

Sin embargo, pocas empresas pueden soportar la pérdida de sus principales clientes a largo plazo, y eso también se aplica a la OPEP. China, India y EE UU por separado podrían tener cierto poder para cambiar la dinámica energética mundial, pero un cártel que trabaje conjuntamente para reducir la demanda mediante la investigación y la subvención del desarrollo y la implantación de tecnologías alternativas, que presumiblemente se extenderían por todo el mundo, podría ser realmente poderoso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías