Diálogo social

Trabajo mantiene su propuesta contra la temporalidad que rechazan los empresarios

La patronal se queja de que las medidas del Gobierno son las mismas que antes de que se incorporaran a la negociación otros Ministerios y esperan un nuevo documento

Las vicepresidentas Yolanda Díaz (i) y Nadia Calviño durante la sesión de control al Gobierno en el pleno del Senado.
Las vicepresidentas Yolanda Díaz (i) y Nadia Calviño durante la sesión de control al Gobierno en el pleno del Senado.

El Gobierno celebró ayer la primera reunión de la mesa del diálogo social para modernizar el mercado laboral a la que asistieron por primera vez –además de los dirigentes y técnicos del Ministerio de Trabajo, que venían liderando la negociación en solitario–otros responsables de los Ministerios de Seguridad Social y de Asuntos Económicos.

Había mucha expectación de los interlocutores sociales y de la opinión pública por ver cómo se había recompuesto el liderazgo del Gobierno en esta negociación de la reforma laboral tras el enfrentamiento protagonizado en los últimos días por las dos vicepresidentas del Gobierno, la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y la de Trabajo, Yolanda Díaz. Pero, sobre todo, patronal y sindicatos estaban expectantes por saber si la fractura (en teoría ya cosida) dentro del Ejecutivo se trasladaría a las propuestas de la mesa.

Pues resultó que no, que la propuesta del Gobierno en la mesa de ayer no varió ni un ápice de la última hecha por Trabajo en solitario el pasado 14 de octubre.

Fuentes del lado empresarial mostraron su sorpresa tras constatar que no se había producido ningún tipo de cambio en la propuesta gubernamental para atajar el abuso de la contratación temporal. Ante ello, fuentes conocedoras de lo que se habló en la reunión aseguraron que se trató de asuntos generales en espera de que el Gobierno presente un texto nuevo en los próximos días o semanas.

Pese a ello, fuentes empresariales señalaron que la reunión de ayer se mantuvo “en tono cordial”, pero al tiempo, explicaron que se puso de manifiesto “la complejidad” del asunto que tocaba tratar ayer: la simplificación de los contratos y la reducción de la temporalidad en el mercado de trabajo. O lo que es lo mismo, dar una nueva redacción al artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores.

Otras fuentes, sin embargo, dijeron que en el encuentro sí hubo tensión debido, sobre todo, a la irrupción en el diálogo social de la propuesta hecha el martes por la tarde en la mesa de reforma de pensiones por parte del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para subir las cotizaciones sociales que pagan fundamentalmente los empresarios. Esta medida impacta directamente en la línea de flotación de la patronal cuya reivindicación histórica es justamente la contraria: la bajada de cotizaciones sociales”. Y, por tanto, la patronal mostró su descontento con la medida.

Al margen de ello, los negociadores de la mesa laboral abordaron ayer la temporalidad de forma general pero no se intercambiaron propuestas y contrapropuestas sobre la última sugerencia del Gobierno de limitar los contratos temporales al 15% de la plantilla como máximo ni de la de eliminar el contrato de obra y servicio, con lo que se mantendrían solo los eventuales por circunstancias de producción y los de interinidad.

Respecto al límite de contratos temporales, el Gobierno sí manifestó que está dispuesto a modificar el porcentaje del 15% o su aplicación. Así lo dijo antes de la reunión el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, quien precisó que habrá que ver si ese límite de temporalidad máxima “se acomoda a los intereses del conjunto de interlocutores, si puede variarse o individualizarse para que sea menos indiscriminado y más efectivo”.

La propia Díaz ratificó su disponsición a modificar este límite asegurando, además, a última hora de ayer que la propuesta de limitar al 15% la contratación eventual "no ha salido del Ministerio de Trabajo". Así sugirió que se habría incorporado en la negociación por alguna de las partes de la mesa, en clara referencia a la sindical.

Dicho todo esto, y pese a la falta de avances, en el Gobierno hay prisa porque no quieren apurar los plazos y esperan tener un acuerdo para que se tramite en diciembre.

 

La Inspección ya prohibe hacer contratos de obra

  • Primera resolución. En diciembre de 2020 y después de años opinando lo contrario, el Tribunal Supremo dictó que en empresas cuya actividad principal es la prestación de servicios a terceros, los contratos tienen que ser indefinidos. Tras conocer esta sentencia, el sindicato CC OO exigió a las empresas del sector de contact center (atención telefónica) la transformación de los contratos por obra o servicio en indefinidos. Esta central sindical denunció los incumplimientos de transformación de estos contratos ante Inspección de Trabajo. Y esta semana llegó la primera resolución de Inspección en la que obliga a Sitel, una de las principales empresas del sector, a no volver a realizar contratos por obra para la prestación de servicios de contact center.
  • Convenio. Además, CC OO ha informado de que exigió la modificación del convenio colectivo de este sector en esta materia ante la Audiencia Nacional, que también les dio la razón, aunque la patronal ha recurrido dicha sentencia. En esta situación, otras empresas del sector han anunciado que no realizarán contratos de obra o servicio de manera cautelar en espera a que se vuelva a pronunciar el Supremo por el recurso de la patronal.
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