Douro41 hotel, una joya sobre el río Duero

Ubicado entre Oporto y el valle vinícola del Douro, cuenta con 56 habitaciones y cinco suites

Con embarcadero propio, brinda una cuidada oferta gastronómica

Piscina de Duoro 41 Hotel.
Piscina de Duoro 41 Hotel.

A pocos hoteles se puede acceder en barco. Douro41 Hotel & Spa, cuyo número obedece al kilómetro del río Duero a su paso por Portugal, es uno de ellos. De hacer esa entrada triunfal por agua se encarga Invictus Cruises, una empresa de reciente creación, que cuida el trayecto con esmero e incluso sirve un desayuno a bordo, y cuyo alquiler de dos horas, aproximadamente lo que dura el viaje desde Oporto, sale por unos 480 euros.

Sin duda, el otoño es una de las mejores estaciones para viajar al Douro, con uno de los viñedos más bellos del mundo y un paisaje salpicado de tonos rojizos y amarillos de las viñas recién vendimiadas.

Douro41 hotel, una joya sobre el río Duero

El hotel se encuentra a medio camino entre Oporto y la zona vinícola del Douro, en Castelo de Paiva, en Vista Alegre, en un enclave privilegiado, en una esquina del río, lo que permite disfrutar de una vista panorámica del entorno. Decorado con un estilo minimalista, con predominio de tonos neutros y derroche de luz natural debido a sus generosos ventanales, cuenta con 56 habitaciones y cinco suites, con vistas al río y repartidas a lo largo de nueve pisos, distribuidos a modo de terrazas, en línea parecida a las de los viñedos que moldean las laderas de la región. Un entorno rodeado de apabullante naturaleza.

Tan es así que uno de los detalles que más sorprende es una carta de intenciones que descansa sobre el escritorio de la habitación, y que advierte sobre la importancia de no molestar a cualquier insecto que se encuentre en la estancia. No hay problema, en este sentido, ya que en vez de matarlo de mala manera, el hotel se encargará de devolverlo a su hábitat natural.

Douro41 hotel, una joya sobre el río Duero

Douro41, que hace unos años estuvo gestionado por Eurostars y bajo otro nombre, está ahora bajo el manto de DHM (Discovery Hotel Management), un grupo que gestiona 18 hoteles y que ha invertido 6 millones de euros en la puesta a punto del actual establecimiento, que en estos momentos se encuentra al 65% de su ocupación, aunque ahora en pandemia prefieren ser prudentes y ofrecer solo el 80% de las habitaciones, según explica su director general, Duarte Gonçalves da Cunha, que durante años trabajó en Hacienda Zorita, en Salamanca.

Precisamente, y debido a esta experiencia previa, ha querido que entre España y Portugal haya conexión más allá del río Duero. Y lo ha conseguido a través de la gastronomía, apostando por introducir productos españoles en el recetario portugués, como es el caso del jamón ibérico o las lentejas de la Armuña (Salamanca), que se preparan con codorniz y alioli de ternera, y se encuentran en el menú degustación que ofrecen en el restaurante panorámico y gastronómico Raiva, del que se ocupa el chef Dárcio Henriques, formado en París con Joel Robuchon, quien abrió el primer restaurante portugués en Shanghái y estuvo al frente de Celeste, dentro del hotel londinense The Lanesborough, donde obtuvo en 2020 una estrella Michelin. Dispone de carta y de dos menús degustación, uno de cuatro platos y otro de cinco pasos, por 105 euros, ambos con vinos incluidos. Hay que advertir que el hotel tiene una de las cartas de vinos más completas de Portugal. De hecho, se ofrecen visitas guiadas a diferentes bodegas de la zona, como Churchill’s Port, Sapateiro Wines o Bomfim, una bodega esta última con impresionantes vistas sobre el río Duero, o caminatas por los escarpados viñedos de la mano de Portugal Green Walks.

Douro41 hotel, una joya sobre el río Duero

El hotel cuenta además con otro restaurante más informal, Á Terra Bar & Canteen, donde la mayoría de los platos se preparan al instante en un horno de leña.

Una de las joyas se encuentra en la primera planta: el spa, cuya piscina climatizada, sauna y cabinas de tratamientos, para los que se emplean productos de la firma Moss of the Isles, tienen vistas hacia el río. En la cubierta, otras dos espectaculares piscinas que se funden con el horizonte. Precio de la habitación, a partir de 250 euros.

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