Negociación colectiva

Los convenios de este año solo protegen del repunte de precios al 17% de los trabajadores

De los seis millones de trabajadores que ya han negociado sus condiciones laborales para este año, apenas un millón está protegido total o parcialmente del alza del IPC

Planta automovilística.
Planta automovilística.

La grave crisis pandémica en 2020 se llevó por delante, entre otras muchas cosas, las relaciones laborales negociadas en los convenios colectivos de más de 11 millones de asalariados. El número de asalariados protegidos con convenio bajó a nueve millones y lo peor, apenas medio millón de ellos negociaron sus condiciones laborales durante el ejercicio pasado.

La negociación colectiva se ha ido recuperando a lo largo de 2021, aunque lentamente. Muestra de ello es que en septiembre pasado los trabajadores con convenios negociados llegaban a seis millones, de los que 2,2 sí habían negociado sus condiciones este ejercicio. Mientras que en el mismo mes de 2019, antes de la pandemia, ya había ocho millones de asalariados con sus condiciones pactadas.

Pero lo que no se está recuperando ni siquiera lentamente es una parte importante de las negociaciones salariales: las cláusulas de garantía salarial de los convenios, también conocidas como cláusulas de salvaguarda. Se trata de una condición que puede incluirse en un convenio para que si el alza salarial pactada para un ejercicio queda por debajo del dato de inflación, la empresa deba abonar la diferencia a sus trabajadores.

En un momento de fuerte repunte inflacionista provocado por la carestía de la energía –el IPC escaló al 4% en septiembre– cobran especial importancia estas cláusulas. Sin embargo, las cifras estadísticas del Ministerio de Trabajo muestran que los trabajadores están masivamente desprotegidos en sus convenios ante el aumento de los precios. De los 6,17 millones de asalariados que tenían pactadas sus condiciones de este año hasta septiembre, solo el 17% (un millón) tenía una cláusula de salvaguarda salarial.

Hay varios diseños de este tipo de cláusulas, pero fundamentalmente hay dos: aquellas con efectos retroactivos, con las que se abonan todos los atrasos del año transcurrido por la diferencia entre el alza salarial y el IPC; o aquellas sin retroactividad que incorporan la diferencia de precios al alza del año siguiente. Del millón de empleados con cláusula, el 42% (455.541) recibirán los atrasos de todo el año 2021 con la diferencia entre su subida salarial y el IPC. Y el 58% restante (618.616) no recibirá una compensación retroactiva.

Este porcentaje de trabajadores protegidos por cláusulas de garantía salarial está entre los más bajos de los últimos 20 años. Solo fue menor en 2014 y 2015 (14%) durante los dos primeros años de la recuperación del empleo tras la crisis financiera mundial de 2008 y con una inflación negativa en ambos ejercicios. Precisamente fue al inicio de esa crisis cuando la fuerte destrucción de empleo de 2009 arrasó también este tipo de garantías salariales. Previamente, a principios de siglo XXI más del 70% de los trabajadores con convenio llegó a tener esta protección, con un nivel del inflación de entorno al 3% (ver el gráfico).

Junto a la crisis de 2008, las cláusulas también fueron desapareciendo de las negociaciones de las cúpulas sindicales y patronales que, desde 2001, han venido pactando las directrices generales para sus respectivas unidades de negociación de los convenios en las empresas y los sectores. Casi todos esos Acuerdos de Negociación Colectiva (conocidos como ANC) incluían hasta hace poco más de una década la recomendación de incluir estas cláusulas. Si bien desde mediados de la década pasada las directrices para subir los salarios han sido otras más ligadas a la evolución de la economía y a variables como el precio del petróleo, que a los precios.

Solo en 2009 la crisis no permitió que las cúpulas patronales y sindicales pactaran un ANC. Y fue necesario otro pacto para dirimir los numerosos casos judicializados por la interpretación de estas cláusulas, entre otras cosas. Ahora, los trabajadores se encuentran en una situación parecida: sin un acuerdo de cúpulas que guíe la negociación de más de 4.000 convenios colectivos para 2021, en un escenario altamente inflacionista y con un incremento salarial medio pactado (1,46%) dos puntos y medio menor que lo que suben ahora los precios. Los líderes sindicales y patronales están pendientes de reunirse para abordar esta situación, pero según las fuentes consultadas, el encuentro no está cercano.

 

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