Contante y Sonante

La gestión de los datos, el tesoro de la banca ahora compartido

Cada vez toma mayor relevancia su gestión en tiempo real para la toma de decisiones estratégicas y de negocio

Una persona pagando con una tarjeta
Una persona pagando con una tarjeta

Pues parece que la banca española está dispuesta a seguir recortando su red de oficinas en los próximos años, haya o no emprendido reducciones de plantilla y sucursales en la última década, con especial intensidad en el último año. En defensa de esta práctica, los bancos siguen argumentando su falta de rentabilidad, pero también siguen repitiendo que España es todavía uno de los países con más locales bancarios de Europa.

Aunque la presencia física sigue siendo crítica para mantener la inclusión financiera, “hay que recordar que seguimos siendo uno de los países europeos con mayor número de oficinas por cada 10.000 habitantes, con 5,1”, recordaba recientemente el director general de la CECA, José María Méndez. “Solo Francia nos supera, con 5,3 sucursales por cada 10.000 habitantes [con datos de 2019, últimos disponibles]. La apuesta por la digitalización, que si bien implica una inversión inicial relevante, a medio plazo tiene un impacto positivo sobre la eficiencia. La actualización de los sistemas informáticos de las entidades es un elemento clave, con el objetivo de reducir la carga administrativa. Hay que mejorar la interacción con los clientes, permitiendo que los empleados se centren en actividades de mayor valor añadido”, continuaba. O sea, menos oficinas aún y empleados solo para vender.

Por cierto, no sé si se habrán percatado, pero en las sucursales bancarias han eliminado, o están eliminado los teléfonos fijos. No es una forma de ahorrar costes, como se podría pensar en un primer momento. Es una fórmula para que el cliente no llame a la sucursal para ser atendido o hacer una consulta, Si quiere ponerse en contacto con su oficina tendrá que llamar directamente al móvil de su gestor o al call center o centros de gestión remota de su banco, como se denominan en el sector. La idea es que el empleado que está en la sucursal no pierda el tiempo atendiendo el teléfono fijo, y solo responda a los que tienen cita previa, o están en la misma sucursal esperando.

Otra tendencia surgida en los últimos años y que, sin duda, va a cobrar aún más relevancia en el futuro es la de la gestión (y explotación) de los datos. Esos datos de los clientes que eran un tesoro para el sector financiero. Su protección se había convertido en sagrada, y de ello presumían. Era como el privilegio del cliente al ser un usuario de la banca tradicional. Ahora esa exclusividad de las entidades financieras ha desaparecido. Los datos de los clientes siguen siendo un tesoro, pero compartido con otros jugadores financieros.

Son tan valiosos que la mayoría de las organizaciones están replanteando su estructura para seguir un esquema de data centric, donde los datos centralizados y actualizados en tiempo real sirvan como guía para la toma de decisiones estratégicas y de negocio.

El conocimiento del cliente a través de sus datos y, por lo tanto de sus hábitos de consumo, además del conocimiento de su cuenta corriente, ha sido el mayor arma de poder de la banca, que ahora tiene que compartir en parte con las fintech. La exclusividad se ha perdido, aunque la gestión de los datos sigue siendo un valor que no ha decaído.

La externalizaciones de negocios no core es ahora otra clave para bajar costes y mejorar el negocio

Por ello, uno de los objetivos del sector es mejorar la interacción con los clientes, conocer todos sus hábitos de consumo y capacidad de ahorro, lo que les permite que los empleados se centren en actividades de mayor valor añadido. Volvemos a la afirmación anterior, que el trabajador de un banco se dedique a asesorar al cliente y a venderle productos, esquivando lo más posible la competencia de las fintech.

Las alianzas con proveedores especialistas, que permiten optimizar la estructura de gastos mediante la externalización de negocios no core también se está volviendo clave para el sector bancario. No es una fórmula nueva, pero ahora se intenta reactivar, explican fuentes del sector. Un claro ejemplo de esta vía son los acuerdos con seguros, con medios de pago incluidas las fintech. O los bancos de custodia, negocio que cada vez está saliendo más de la órbita de los bancos para incluirse en las firmas especializadas. Este es el caso de BNP Paribas o Crédit Agricole, que tienen grandes firmas de custodia que operan en todo el mundo, con una masa crítica que les permite sacar rendimiento a este negocio.

En España, Cecabank hace años que apostó por esta actividad , y se ha convertido en los últimos tiempos en el principal actor independiente español de este negocio. Su actividad de depositaría de fondos de inversión y planes de pensiones supera los 260.000 millones de euros en valores custodiados.

Mientras, la banca espera en estas semanas la finalización de Basilea III (conocida en el sector por Basilea IV). La adaptación de la normativa europea a la finalización de Basilea III (o Basilea IV, como se ha conocido a esta modificación de los estándares internacionales). También a finales de este año o principios de 2022 se espera una propuesta legislativa para modificar MiFID II, que incluirá previsiblemente una revisión de las normas aplicables en el área de incentivos y divulgación, que buscan asegurar que los inversores minoristas reciban un asesoramiento justo e información de producto clara y comparable.

A ello se suma el nuevo régimen para los bonos garantizados. A este respecto, el Tesoro está trabajando en la transposición de la Directiva europea sobre la emisión y la supervisión pública de bonos garantizados. El avance de la sostenibilidad es otro de los restos por los que atraviesa la banca en la actualidad.

“El avance de los productos de inversión con enfoque ESG es imparable, pues a la demanda de estos productos por parte de los inversores se suma la intención de los supervisores de tener en cuenta estos criterios en su análisis de los modelos de negocio y, en general, en los procesos de supervisión. No debemos olvidar que, tanto la EBA como el propio BCE (MUS), cuentan entre sus iniciativas con la realización en el medio plazo de stress test específicos en relación a los riesgos climáticos”, recuerdan des la patronal de las antiguas cajas.

Las cripto son otro de los restos del sector, o eso dicen. Todas las entidades están atentas a su evolución legislativa.

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