Nissan Barcelona elige este viernes los proyectos para su reindustrialización

En octubre debe comenzar la fase de negociación del contrato

Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
Planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Efe

La comisión de trabajo para la reindustrialización de Nissan Barcelona afronta sus últimos días para cerrar la lista de candidatos que optan a dar una segunda oportunidad a las plantas de Zona Franca de Barcelona, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca.

El comité de trabajo, asesorado por KPMG, integrado por la empresa, sindicatos, Gobierno y Generalitat de Cataluña, se reunirá este viernes. A partir de aquí, se entrará en la fase de negociación del contrato final, aunque de no llegar ninguna oferta a buen puerto, las factorías dejarán de operar el 31 de diciembre.

Actualmente, el grupo belga Punch ha ofrecido producir 46.000 vehículos en las plantas barcelonesas para 2025. Esta cantidad se elevaría a más de 75.600 para 2030. La compañía prevé una inversión de hasta 650 millones de euros hasta 2027, que se convertirían en 1.000 en 2030, para la producción de vehículos de hidrógeno reutilizando los modelos de Nissan, y aprovechando la misma plantilla.

Punch asegura que su propuesta generaría 2.000 empleos directos hasta 2025 –sin contar a los proveedores, a los que Punch también ha manifestado su voluntad de mantener–. Por otro lado, la empresa se refuerza en la estrategia de reutilizar los modelos pick-ups y la furgoneta eNV200 de Nissan y, aunque no ha aclarado si hay acuerdo con ella en cuanto a la propiedad intelectual de sus modelos, afirma que la empresa nipona está “siendo colaborativa”.

En caso de que la propuesta de Punch fuera la aceptada, el grupo ha asegurado que los prototipos vehículos estarían listos a mediados de 2023 y se podrían empezar a producir a mediados del 2024. Punch piensa también en la micromovilidad. Pretende fabricar un patinete que también funciona a partir del hidrógeno e inteligencia artificial.

QEV Technologies

Por su parte, QEV Technologies, firma de ingeniería catalana especializada en soluciones de movilidad eléctrica, también ha presentado un proyecto mediante el nuevo Hub de Descarbonización de Barcelona (D-hub). Según la empresa, se trata de un consorcio en el que QEV Technologies ejercerá como empresa tractora y del que formarán parte empresas como las suecas Inzile y Volta Trucks. Asimismo, se plantea la posibilidad de desarrollar y producir un coche eléctrico pequeño, orientado al uso privado, carsharing y reparto de última milla.

También prevé establecer una segunda línea de producción para desarrollar plataformas de tracción eléctrica alimentadas con pilas de hidrógeno para camiones, autobuses y autocares. Y añadiría la fabricación de plataformas para autobuses eléctricos urbanos e interurbanos de 8 y 12 metros, que actualmente fabrica en China, y la producción en serie de una nueva marca de furgonetas eléctricas, para cambio de flotas y reparto de última milla, en colaboración con una marca asiática.

Otra opción es la del fabricante de motos eléctricas Silence, que podría fabricar el modelo S04 para Seat, según La Tribuna de Automoción. La misma publicación adelantó que una empresa asiática ha hecho una oferta que implica producir 150.000 unidades y crear alrededor de 2.000 empleos directos en el plazo de cinco años.

Nissan anunció el cierre de los centros catalanes a finales de mayo del año pasado y están en peligro 20.000 empleos directos e indirectos. La marcha de la firma japonesa de la Ciudad Condal como fabricante se enmarca dentro del plan de reestructuración que desarrollará durante los próximos años para volver a la competitividad y a través del cual estima ahorrar 2.530 millones de euros en costes, dejando atrás Europa y centrándose en China, Japón y Norteamérica.

La firma asiática sí sigue operando en los centros de Ávila y Cantabria, que fabrican componentes para la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi y entre los dos suman unos 1.000 trabajadores.

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