Garamendi (CEOE) rechaza el alza del SMI y pide convocar ya la mesa para prorrogar los ERTE

El presidente de la patronal se opone a una subida salarial en estos momentos donde la prioridad, a su juicio, es la recuperación económica

Comisiones Obreras pide que en 2022 los sueldos más bajos lleguen a 1.000 euros

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en una fotografía de archivo.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en una fotografía de archivo. EFE

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha insistido este martes en su rechazo a subir en estos momentos el salario mínimo inteprofesional (SMI) y ha señalado que ahora es "urgente" convocar la mesa de negociación para prorrogar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá del 30 de septiembre.

Garamendi, en declaraciones a Radio Intereconomía, ha afirmado que la CEOE no se opone a una subida del SMI, sino a que suba ahora, en un momento donde lo importante es impulsar la recuperación económica y el empleo. "Con esta subida puede haber menos gente que entre en el empleo (...) Con la que está cayendo, es un momento muy delicado y hay que tener cuidado con las cosas que se tocan", ha defendido el dirigente empresarial.

En respuesta a las declaraciones de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, instando a la CEOE a que explique por qué no apoya la subida del SMI y, por tanto, a la población más vulnerable, Garamendi ha señalado que la patronal está "con gente débil como la gente del campo" o con las muy pequeñas empresas que están fuera de convenio y a las que la subida del SMI "puede hacer mucho daño", pues en los últimos tres años esta renta mínima ya ha subido un 30%.

Ha recordado, además, que existen otras "razones de peso" para oponerse ahora al alza del SMI, como el hecho de que el Estado y el resto de administraciones públicas no estén trasladando la subida del SMI a la contratación pública. Garamendi también ha argumentado que el 21% de los convenios que se están firmando este año contemplan congelación salarial, como el convenio de hostelería de Madrid.

"No es bueno, no es el momento de subir el SMI, aunque el Gobierno tiene la facultad de hacerlo sin necesitar el consenso", ha insistido el líder de la CEOE, que ha añadido que el hecho de no apoyar el incremento del SMI no significa que las patronales no se vayan a sentar en otras mesas del diálogo social.

"Hay mil temas sobre la mesa y nos sentaremos a hablar y si no estamos de acuerdo, lo diremos, como esta vez. Yo me debo a las empresas y a los autónomos de este país. Hacemos los planteamientos que pensamos que son buenos para España (...) No vamos a estar pendientes de presiones", ha indicado Garamendi.

Por su parte, el secretario general de Comisiones Obreras (CC OO), Unai Sordo, ha dicho que "hay margen" para que los sindicatos acuerden con el Gobierno una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) si hay un "compromiso" de que en 2022 alcance los 1.000 euros mensuales en 14 pagas. En una entrevista en RNE, el líder de CC OO manifestó que "no tiene ninguna pinta" de que vaya a haber un acuerdo tripartito para subir el SMI ante el rechazo que mantiene la patronal.

Los sindicatos reclaman que para este año se suba entre 25 y 30 euros al mes, llegando así a los 975 o 980 euros, y para el año que viene se suba a los 1.000. No obstante, Sordo ha puntualizado que una subida "ridícula" de "cinco, ocho o diez euros" para este año, no la ve y que "para eso que lo haga el Gobierno".

Prórroga de los ERTE más allá del 30 de septiembre

Por otro lado, Garamendi ha instado al Gobierno a convocar ya la mesa de negociación sobre los ERTE a fin de consensuar las condiciones de la prórroga de estos instrumentos más allá del 30 de septiembre.

En su opinión, los ERTE deberían haber seguido hasta diciembre y ahora toca negociar una nueva prórroga porque, según ha dicho, siguen existiendo restricciones. En esa negociación, el líder de la CEOE ha comentado que habrá que ver qué exoneraciones en las cuotas a la Seguridad Social se establecen porque hay sectores que siguen "tocados", pero otros van saliendo adelante.

"Hay que ponerse las pilas para trabajar ya en la normalidad. Tenemos una deuda del 120%. Tampoco podemos seguir jugando a que haya dinero porque sí, hay que usar el necesario en las causas necesarias, pero efectivamente habrá que ver cómo se plantean estos ERTE. Yo espero que se nos llame ya a la mesa y que las empresas y autónomos no estén esperando al último día para ver cómo se resuelven esos temas porque necesitan tranquilidad", ha explicado.

Normas
Entra en El País para participar