El Ibex se desmarca de Europa y cae el 0,6% lastrado por Cellnex y la banca

El S&P y el Nasdaq se anotan nuevos máximos tras el mensaje de Powell

Ibex 35
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. REUTERS

El Ibex ha cerrado con una caída del 0,61% en la penúltima sesión de agosto, hasta los 8.867,9 puntos, con lo que se aleja de los 8.900 debido a los descensos de Cellnex y la banca. El resto de parqués del Viejo Continente han cerrado con alzas muy moderadas y muestran aun así que no comparten la euforia de Wall Street del viernes, que subió con fuerza, después de las palabras del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en el simposio de banqueros centrales en Jackson Hole.

Powell anunció que, salvo sorpresa, la Fed iniciará este año la retirada de los estímulos monetarios, aunque tranquilizó al mercado al avisar de que esta retirada será muy poco a poco, pero que en ningún caso habrá subidas de tipos de interés. Su mensaje de moderación permitió nuevas alzas en Wall Street el viernes, hasta nuevo territorio de récord, y el S&P y el Nasdaq se adentran aún más en zona de máximos. Se han anotado subidas del 0,43% y 0,9%, respectivamente. 

IBEX Medium CAP 13.122,50 0,29%
EUROSTOXX 50 4.083,59 0,72%
EUR x USD 1,1280 -0,380%
Petroleo Brent 87,110 0,974%

En el Ibex, Cellnex encabeza las pérdidas, al retroceder un 2,3%, aunque es el sector bancario el que lastra al selectivo español y se anota también las mayores caídas entre la banca europea. Bankinter, Sabadell y Santander se anotan caídas respectivas del 1,92%, 1,47% y 1,36%. Lideran las subidas PharmaMar y Acciona, que suman el 0,66%. Rovi, que investiga si las dos muertes producidas en dos personas tras recibir la vacuna de Moderna llenada por la farmacéutica española, se desploma un 13,5% y desde que se conoció la contaminación de varios viales completados por empresa española ha llegado a hundirse más de un 20%.

El récord de todos los tiempos a los que cotiza Wall Street, uno más, no impresiona a los inversores en el Viejo Continente. La cautela domina los primeros compases de la negociación, al igual que en Asia, donde la tendencia este lunes ha sido mixta: el Nikkei ha subido un 0,54%; el Hang Seng hongkonés ha sumado un 0,14%, pero el CSI 300 chino ha caído un 0,69%. En el mercado chino vuelve a pesar la amenaza de una regulación que puede limitar la salida a Bolsa de compañías nacionales en Wall Street, según publica The Wall Street Journal.

Powell, con su discurso, no solo alegró la sesión a los inversores de renta variable; los de renta fija también se quedaron tranquilos y los rendimientos de los bonos soberanos registran hoy ligeras caídas. El de EE UU a 10 años cotiza en el 1,28%, de nuevo por debajo del 1,3% de la semana pasada; el español está en el 0,272% y el alemán, en el -0,439%.

La agenda del día, en la que no aparece Reino Unido, puesto que su Bolsa permanece este lunes cerrada, está bastante cargada, tras conocerse la inflación preliminar de agosto en España, que se sitúa en el 3,3%, su nivel más alto en casi nueve años. Por la tarde, en Estados Unidos, se publicará el índice de manufacturas de la región de Dallas de agosto y las ventas pendientes de viviendas del mes de julio. Pero ninguna de estas cifras tiene entidad suficiente para mover los mercados por sí misma, sentencian desde Link Securities. 

El índice de manufacturas de la Fed de Dallas ha caído a 9 puntos según el dato de agosto, muy lejos de los 23 esperados por el consenso de mercado. Y las ventas pendientes de viviendas del mes de julio han retrocedido el 1,8%, frente al alza del 0,3% que se esperaba.

En las divisas, el dólar, pese a los avisos (controlados) de Powell, cotiza casi plano frente al euro, al filo de los 1,18 dólares. En las materias primas, el petróleo sigue estable. Los miedos a una ralentización económica por la versión delta del Covid-19 se han acabado y el barril de Brent se mantiene por encima de los 73 dólares, el de West Texas, entretanto, roza los 69.

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