Duelo al sol de dos estrellas de Wall Street: Wood vs. Burry

Su visión sobre Tesla o los tipos de interés es antagónica

Catherine Wood y Michael Burry.
Catherine Wood y Michael Burry.

El enfrentamiento entre Cathie Wood y Michael Burry ha sido la comidilla del verano en Wall Street. Son dos de los gestores de fondos más mediáticos del mundo y la disputa no ha quedado solo en palabras, puesto que el segundo ha destinado una parte del dinero que administra a apostar por la devaluación del fondo que gestiona la primera. Wood representa la visión alcista del mercado, mientras que Burry ha labrado su fama como un acertado inversor bajista. Sus previsiones, especialmente en lo relativo a los tipos de interés, son antagónicas.

El médico y exneurólogo Michael Burry saltó a la fama en 2008 cuando se hizo millonario gracias a invertir contra las hipotecas subprime (créditos de baja calidad crediticia). Fue uno de los primeros que vio y denunció esta burbuja y supo aprovechar su estallido para enriquecerse. Su historia fue llevada al cine en The big short (Adam McKay, 2015).

Catherine Wood, por su parte, fundó Ark Invest en 2014, con la idea de invertir en compañías tecnológicas muy disruptivas a través de fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés). Su fondo estrella, Ark Innovation, ha logrado un retorno estratosférico: un 48% de media anual durante los últimos cinco ejercicios, invirtiendo en empresas como el fabricante de coches eléctricos Tesla o la aplicación de videollamadas Zoom. Su año estrella fue 2020, cuando pasó de gestionar 3.500 millones de dólares a superar los 60.000 millones (50.000 millones de euros) gracias a la llegada de nuevos clientes.

Con la pandemia azotando al planeta, muchas tendencias por las que había apostado Wood, como el teletrabajo, la telemedicina o el ocio en casa, se exacerbaron, disparando la valoración de las compañías tecnológicas y la rentabilidad de los fondos de la gestora.

Los principales puntos de fricción

  • Tesla. El fabricante de coches eléctricos controlado por Elon Musk es la principal apuesta en las carteras de Ark Invest, la gestora de Cathie Wood. La inversora considera que en cuatro años podría multiplicar por cuatro su valor en Bolsa, hasta superar los 3 billones de dólares (2,44 billones de euros). Burry opina que la valoración actual ya está inflada. En mayo invirtió 535 millones de dólares en derivados financieros contra Tesla.
  • Bitcóin. Elon Musk ha sido un gran defensor de la criptomoneda bitcóin, y su compañía, Tesla, invirtió en ella 1.500 millones de dólares de su tesorería, ligando su evolución, en parte, a este activo digital. Para Burry, el auge de las criptomonedas está gestando “la madre de todos los cracs financieros”.
  • Robinhood. A comienzos de 2021 se pusieron de moda algunas compañías que atrajeron a muchos pequeños inversores, a pesar de generar pocos beneficios. El caso más sonado fue el de las tiendas GameStop. Buena parte de estos flujos de dinero se canalizan a través de un bróker de acciones gratuito llamado Robinhood. Catherine Wood ha apoyado este tipo de movimientos, mientras que Burry los ha criticado con dureza.
  • Tipos. Burry considera que los tipos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo se van a disparar, mientras que Wood cree que seguirán en niveles bajos.

Burry, que tras su colosal éxito de 2008 dejó el mundo de la inversión unos años, reabrió su fondo en 2013. Primero con inversiones sobre agua y luego con apuestas por algunas grandes tecnológicas, como Alphabet y Facebook. Pero Burry no volvió a la polémica hasta diciembre de 2020, cuando abrió una posición bajista sobre Tesla. Ahí fue donde sus intereses, y su visión, chocaron con Wood.

Burry llegó a predecir que los títulos de Tesla explotarían “como hicieron las hipotecas subprime”. En febrero, el gestor bajista más famoso escribió un mensaje en Twitter diciendo que las promesas de crecimiento disruptivo y tecnologías transformadoras de Wood no se cumplirían.

Hace unos días llegó la segunda fase del conflicto, cuando se hizo pública la cartera de Scion Asset Management (el fondo de Burry), al cierre del primer semestre. Entonces se reveló que mantenía una apuesta bajista sobre el ETF Ark Innovation. Aunque no es la mayor posición de su cartera, revela la consideración que tiene sobre Wood. Si al fondo de la fundadora de Ark Invest le va mal, a Burry le irá bien. Y viceversa.

Wood también ha dado su réplica. En un mensaje en la red social Twitter, la gestora ha explicado que los inversores bajistas se equivocan al predecir que la inflación va a aumentar con fuerza (lo que obligaría a la Reserva Federal a subir con fuerza los tipos de interés). Wood cree que el mercado de acciones “recompensará las estrategias de innovación disruptivas cuando pasen los titulares sobre el auge de la inflación y se evaporen los temores de recesión”.


La profecía sobre los tipos

Uno de los puntos de mayor discrepancia entre ambos es lo que ocurrirá con la deuda pública. Burry ha hecho una apuesta bajista sobre la evolución de los bonos del Tesoro a más de 20 años, convencido de que se devaluarán (lo que implica una subida de sus tasas de retorno). Los bajos tipos de interés son fundamentales para explicar la valoración de muchas compañías. Cuando se analizan flujos de caja futuros, el descuento es bajo, porque los tipos de interés a largo plazo son bajos. El dinero futuro vale solo un poco menos que el dinero presente. Pero ¿qué pasaría si los tipos de interés a largo plazo se dispararan? Entonces, esos flujos de caja futuros ya no serían tan atractivos y la valoración actual de muchas compañías se desplomaría. El tiempo dirá si Burry vuelve a tener razón o no.

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