El CES urge a diseñar el reequilibrio de las cuentas y a atajar las desigualdades sociales

Celebra que las medidas anticrisis han servido para preparar la recuperación

Insta a iniciar el paso de medidas transitorias a permanentes en el marco del diálogo social

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (en primer término), clausura el acto del CES en presencia de su presidente, Antón Costas (en el centro de la mesa).
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (en primer término), clausura el acto del CES en presencia de su presidente, Antón Costas (en el centro de la mesa).

La Memoria Socioeconómica y Laboral 2020 elaborada por el Consejo Económico y Social de España (CES), bajo el título “Impacto de la pandemia: consecuencias y retos”, presentada este miércoles, alaba la gestión española de la crisis del Covid-19 pero establece como prioridades el diseño de un plan de reequilibrio de las cuentas públicas en paralelo a una batería de medidas para atajar la creciente desigualdad social.

“La crisis del Covid ha supuesto un test de estrés” para la economía española y las palancas de reequilibrio del Estado, ha subrayado durante el acto de presentación el presidente del CES, Antón Costas.

“Hemos vivido un periodo excepcional, una crisis sin precedentes en 80 años, seguida del inicio de la recuperación” en apenas año y medio, ha subrayado Raymond Torres, consejero del CES y presidente de la Comisión de Trabajo para la elaboración de la Memoria, al presentar el documento.

En respuesta, ha agregado, España ha desplegado una batería de medidas de apoyo y liquidez sin precedentes que “no solamente han conseguido proteger el aparato productivo ante un golpe muy duro, sino que ha favorecido la recuperación”.

Pese a ello, ha subrayado, urge ahora establecer “una hoja de ruta de medio plazo de ajuste de las cuentas públicas”, para responder a “un legado de deuda pública muy abultado”, a la vez que “tenemos la necesidad de corrección de desigualdades sociales, agrandadas en la crisis”.

A partir de estas prioridades, Torres ha analizado varios de los grandes bloques de actuación de la crisis y la incipiente recuperación. En primer lugar, el responsable de la Memoria ha destacado que “es la primera vez en nuestra historia reciente que el empleo cae menos que la actividad económica”, lo que se ha logrado gracias a medidas novedosas como los Expedientes de regulación temporal del empleo asociados a la pandemia o la generalización del teletrabajo.

“Estos dispositivos han tenido un efecto protector y han preparado para salir de la crisis, gracias a un diseño fino fruto del dialogo social”, ha expuesto, poniendo el valor los nueve acuerdos sellados entre Gobierno, patronal y sindicatos.

“El papel del dialogo social ha sido vital para contener el impacto de la pandemia”, ha dicho, recordando que en la crisis de los años 90 hubo una subida de nueve puntos de la tasa de paro, que en la doble crisis financiera iniciada en 2008 el incremento fue de 19 puntos y que en la pandemia el aumento apenas ha sido de dos puntos, si bien desde un nivel elevado pero arrojando un impacto mucho menor que en recesiones anteriores.

Del lado de la respuesta a la emergencia social, el CES ha reseñado “iniciativas inéditas”, como la creación del ingreso mínimo vital (IMV), la exoneración de cuotas a las empresas afectadas por ERTE, a cuyos trabajadores se les han ofrecido prestaciones de desempleo extraordinarias, el fomento de la educación online y otras medidas de conciliación, por ejemplo.

“La cuestión es cuáles de aquellas medidas puestas en marcha deben ser perpetuas” y “cómo pasar de medidas transitorias a permanentes”, ha dicho Torres, que ha considerado fundamental encarar reformas estructurales de calado, ya pendientes antes de la pandemia, como la laboral, fiscal y de pensiones e intentar lograr para ellas el máximo consenso posible, sin que ello suponga que se demoren demasiado en el tiempo.

La voz del Banco de España

“El diálogo social es absolutamente necesario. Algunos retos previos a la pandemia siguen y otros han crecido. Tenemos por delante retos de un calado muy considerable que van a requerir amplios consensos políticos y sociales”, ha coincidido en señalar Óscar Arce, director general de Economía y Estadística del Banco de España durante el acto de presentación de la memoria.

Entre esas prioridades, ha destacado, está la necesidad de que en cuanto se alcance la plena recuperación económica se esté listo para poner en marcha un plan de consolidación fiscal que “si se hace bien se hará de manera acompasada durante varios años”, lo que requerirá de importantes acuerdos. Algo parecido ocurre, ha ilustrado, con los dos grandes retos de España y los países de su entorno: el envejecimiento de la población y el cambio climático, cuya solución pasa por pactos entre varias generaciones, ha destacado.

Coordinación entre administraciones

“Nunca habíamos congelado la economía y vuelto a descongelarla”, ha puesto en valor Miguel Ángel Malo, profesor de la Universidad de Salamanca, que también ha puesto el acento en la importancia de haber concertado estas medidas entre Gobierno, patronal y sindicatos. Su respaldo a las medidas de futuro, ha dicho, es clave, pero tampoco puede ser el coste que impida sellar las reformas necesarias.

A partir de ahí, Malo ha subrayado también la importancia de los acuerdos alcanzados entre los Gobiernos de la UE para poner en marcha los fondos de recuperación, o el apoyo prestado por el Banco Central Europeo (BCE).

En este sentido, el profesor ha pedido coordinación también entre el Ejecutivo central de España y los autonómicos a la hora de ofrecer respuestas complementarias, como debería ocurrir con el ingreso mínimo vital y las rentas mínimas de inserción regionales, ha ilustrado.

Por su parte, Ana de la Puebla, catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid, ha considerado el diálogo social como el marco ideal para sellar las reformas pendientes, como lo ha sido en el grueso de medidas desplegadas ante la pandemia. En todo caso, De la Puebla ha instado a combinar la legitimidad social de los acuerdos entre los agentes sociales con la política, que reside en el Parlamento, dada la necesidad de impulsar las grandes medidas estructurales mediante amplios pactos políticos.

Las ayudas europeas

El debate entre los ponentes ha continuado abordando la importancia de las ayudas comunitarias de cara a la recuperación. “Se habla de los fondos europeos como de la lotería de navidad, como si fuera para tapar agujeros, pero están llamados a tener un efecto a largo plazo. El principal objetivo es usarlos para incrementar la productividad del país”, ha expuesto el profesor Malo. De lo contrario, ha añadido, “la deuda pública seguirá siendo una losa enorme, tendremos menos dinero para financiar otras políticas como las de empleo, si queremos financiar los nuevos ERTE o el IMV necesitamos hueco presupuestario… Todo nos lleva a la necesidad de tener más productividad, que es un problema de largo plazo”.

Arce, por su parte, ha calificado “un hito sin precedentes en la construcción del proyecto europeo la movilización de un volumen de recursos tan elevado en tan poco tiempo y en una situación tan complicada”. Además ha subrayado que siendo este “el país más beneficiado”, corresponde ser responsable y responder con medidas a la altura. “Europa se juega mucho con este proyecto y España también, tenemos la responsabilidad moral de hacer el mejor uso posible de los fondos que vienen de un esfuerzo solidario del resto de países”, ha dicho.

El representante del Banco de España ha destacado como claves para el manejo de las ayudas el “rigor”, para conseguir un crecimiento mayor de la economía y prepararla para retos del futuro como digitalización, transición ecológica o finanzas sostenibles. También pide “preservar la igualdad en el acceso a los recursos y dar transparencia” en los criterios de asignación entre territorios y empresas. Reclama además que no solo se gaste, sino que se acompañen las inversiones de reformas estructurales, y que se utilicen para capacitar a empresarios, trabajadores y estudiantes.

“Y no debemos perder de vista la posibilidad y conveniencia de usar esos fondos para facilitar determinadas reformas”, ha agregado, sin explicitar ejemplos como la implantación de la mochila austriaca que ha defendido el Banco de España. “Sería la primera vez que acometemos reformas con recursos, en ocasiones anteriores se hicieron en plena crisis y con ajustes”, ha apuntado Torres.

Montero aboga por pactar en el diálogo social las reformas estructurales pendientes

“La salida de esta crisis está siendo diferente a la de la anterior”, ha defendido en la clausula la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, recordando que en esta ocasión se ha evitado que una caída de PIB a doble dígito en 2020 se traduzca en desplomes similares de empleo y recaudación, lo que ha achacado al éxito de “los mecanismos concertados en el diálogo social”.

“Hacer una política económica concertada que pase por los actores de nuestra vida económica, los trabajadores representados por los sindicatos, y los empresarios, representados por las patronales CEOE o Cepyme, y hacer un diálogo que permita llegar al punto de encuentro”, ha dicho, “siempre” va a ser el cauce elegido por el Gobierno para impulsar el crecimiento y la recuperación. Esta vía de actuación, ha dicho, “nos ha permitido proteger las rentas de trabajadores y clases medias”.

Montero, que acaba de asumir la cartera de Función Pública tras la crisis de Gobierno anunciada por el presidente Pedro Sánchez el pasado sábado, ha defendido también que “sin la acción pública no estaríamos hablando de que España se encuentra ya en la senda de recuperación y tendríamos un poso de desigualdad que este Gobierno no va a permitir”. La respuesta del Gobierno ante la pandemia, ha reivindicado, ha hecho que “el mito de la mayor eficiencia de lo privado frente a lo público haya quedado desterrado”.

La ministra ha apostado por sellar nuevos acuerdos sociales en las reformas estructurales comprometidas con la UE como la laboral, la de pensiones, la mejora de la FP y la educación, la creación de una economía del cuidado de los mayores o la remodelación del sistema tributario, que le compete directamente.

Esta, ha dicho, debe permitir alumbrar “un mundo más justo donde la fiscalidad tendrá que jugar un papel fundamental”, mejorando su progresividad y su capacidad de ayudar a cambiar el modelo productivo a la vez que asegura que todos los contribuyentes aporten lo que deben, evitando que usen atajos o se sirvan de ingeniería fiscal para eludir el pago de impuestos. En este sentido, Montero ha destacado la importancia de los acuerdos internacionales para fijar unos tipos mínimos en el gravamen a las empresas pues “Sociedades es un área de franca mejora”.

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