Nabil Daoud: “El proteccionismo no es la solución a la dependencia exterior”

Defiende que la producción de medicamentos es un proceso muy globalizado y que el temor fue exacerbado por la pandemia

Nabil Daoud, presidente de Lilly en España, Portugal y Grecia, en el centro de I+D de la empresa en Alcobendas.
Nabil Daoud, presidente de Lilly en España, Portugal y Grecia, en el centro de I+D de la empresa en Alcobendas.

Dos informes recientes colocan a la estadounidense Eli Lilly en el top de innovación, con la cartera de I+D más prometedora del sector farmacéutico gracias, entre otras, al desarrollo de una terapia contra la diabetes (en proceso de solicitud de aprobación regulatoria) y otra frente al alzhéimer (en fase precoz). Nabil Daoud (Líbano, 1971), presidente de Lilly en España, habla sobre el beneficio para los pacientes que supondrán estos nuevos fármacos, además de la entrada de la compañía en el área de infecciosas tras lanzar tres tratamientos contra el Covid.

¿Cuál es el foco de su estrategia?

Tenemos cinco áreas terapéuticas claves en las cuales estamos invirtiendo: la diabetes, el cáncer, las enfermedades autoinmunes, las neurodegenerativas y el dolor. Y el año pasado nos sentimos en la obligación de encontrar respuestas terapéuticas al Covid. No tenemos una plataforma de vacunas, pero pensamos que nuestro conocimiento podría servir para el desarrollo de anticuerpos monoclonales. Por tanto, hemos entrado en un partnership con dos compañías, la canadiense AbCellera y la china Junshi, para el desarrollo de dos anticuerpos neutralizantes contra el virus, y hoy ya tienen la aprobación de emergencia por parte de EE UU y una opinión científica positiva por parte de la EMA [el regulador europeo].

¿Puede indicar el nombre de estos dos medicamentos y cómo ha beneficiado a los enfermos?

Se trata de bamlanivimab y etesevimab, que se inyectan de manera ambulatoria en la fase inicial de la enfermedad para reducir el riesgo de hospitalización. Dirigidos a pacientes que por edad, comorbilidad, peso u otras patologías podrían tener un alto riesgo de desarrollar un Covid grave. Pero tenemos también un tercero, baricitinib, comercializado como Olumiant, para la artritis reumatoide y que ahora se utiliza para reducir la mortalidad en enfermos ya hospitalizados en situación crítica.

Cruzamos los dedos para que los nuevos fármacos contra el alzhéimer, que atacan la placa amiloide, tengan buenos resultados

¿Estos fármacos se usan en España para el abordaje del virus?

Los dos primeros, los anticuerpos monoclonales, todavía están en evaluación por parte de la EMA. Sin embargo, a partir de su valoración positiva, hay ya varios países europeos que los han adquirido. España aún no porque sigue un proceso de compra europea centralizada, pero esperamos que en las próximas semanas o meses estén disponibles. El tercero, baricitinib, como estaba aprobado para una indicación ajena al Covid, sí ha sido utilizado por varios centros al incluirlo la Agencia Española del Medicamento en sus guías de opciones terapéuticas.

Tras entrar en el área de infecciones por la pandemia, ¿estudia otros desarrollos en esta división?

No está decidido. Nuestro deseo es que el Covid se pueda resolver y que no haga falta entrar en esto. Lo que sí va a quedar es todo ese conocimiento de desarrollo para, si hay una pandemia del mismo estilo, poder reaccionar con la misma rapidez que hemos reaccionado. Pero, por ahora, pensamos que nuestro foco seguirá siendo las cinco áreas terapéuticas que he descrito antes.

¿Qué tan avanzadas están las terapias frente a la diabetes y el alzhéimer?

El tirzepatida, para la diabetes tipo 2, es un fármaco innovador, el primero de su clase, que ya ha completado todas las fases 3 con resultados positivos, y estamos ahora en la fase de consolidación de todos esos datos para pedir una autorización a las diferentes agencias regulatorias. El del alzhéimer, donanemab, está en una etapa mucho más precoz. Hemos tenido resultados preliminares muy alentadores y estamos en proceso de un segundo estudio para confirmar si puede tener éxito.

Esperamos someter al regulador un fármaco para la diabetes tipo 2 a final de este año

Biogen ha aprobado uno recientemente frente a esta patología.

El fármaco de Biogen aprobado por la FDA, el primero desde 2003, tiene un mecanismo de acción similar al medicamento que investigamos. Es un área sumamente complicada, supone un trabajo muy arduo, una investigación muy larga y los pacientes y sus familias están realmente desesperados por avances en el área; crucemos los dedos para que haya buenos resultados.

¿En qué consiste ese mecanismo?

Ambos, el de Biogen y el nuestro, atacan la acumulación de placa amiloide en el cerebro, que se especula puede ser uno de los factores causantes del alzhéimer.

En el caso del medicamento para la diabetes, ¿cuándo cree que estará en manos del regulador?

Esperamos poder someterlo antes de finalizar el año.

Las nuevas terapias para la diabetes pasan de una visión glucocéntrica a otra metabólica mucho más amplia

Hay preocupación en España por la dolencia tipo 2.

Es un problema de sociedad real, cuando ves el aumento de enfermos y el infradiagnóstico. Lo bueno es que los nuevos medicamentos, incluido el nuestro, y la meta terapéutica de muchos médicos ha pasado de una visión glucocéntrica a otra metabólica mucho más completa. Es decir, no solo reducen la glucosa en sangre, sino que abordan sus efectos metabólicos: la obesidad, factores de riesgos cardiovasculares, protección renal y otras varias complicaciones.

En las demás unidades terapéuticas, ¿qué novedades se esperan?

El cáncer sigue siendo un área muy importante de investigación y de desarrollo para nosotros. De hecho, casi la mitad de los estudios clínicos en España se centran en tumores. Nuestro último lanzamiento fue una molécula descubierta en el centro de Alcobendas, Verzenio (abemaciclib), para el cáncer de mama localmente avanzado o metastásico. Seguimos investigando esta molécula para otras indicaciones futuras. Con la compra de Loxo Oncology entramos hace unos años en el mundo de la medicina de precisión, medicamentos para tumores que responden a mutaciones genéticas específicas. Uno de ellos es selpercatinib, para el cáncer de pulmón y tiroide avanzado con alteración en el gen RET, y que acaba de recibir la aprobación europea y vamos a comenzar el proceso de negociación de precio y reembolso en España. En inmunología seguimos con las moléculas actuales que ya hemos llevado la mercado, que también pueden tener otras indicaciones, tenemos dos para la artritis reumatoide y la psoriasis. Ambas moléculas podrían tener aplicaciones para otras enfermedades autoinmunes. Tenemos otra en fase tres a nivel gástrico para el Crohn y la colitis ulcerosa. Y en dolor estamos muy enfocados en migraña, con un medicamento ya lanzado recientemente para su prevención, Emgality (galcanezumab).

¿Cuál es el balance en I+D?

A la fecha, tenemos 62 moléculas en fase de investigación clínica humana en el mundo, la mitad de estas en cáncer y el resto en las otras áreas terapéuticas mencionadas. España es el segundo país, después de EE UU, con el mayor número de estudios en marcha, 93, con la colaboración de 683 centros hospitalarios y la participación de alrededor de 2.400 pacientes.

Nabil Daoud: “El proteccionismo no es la solución a la dependencia exterior”

¿Ha aumentado la inversión en innovación con la pandemia?

Globalmente, invertimos el 24%-25% de nuestras ventas anuales (unos 25.000 millones de dólares –21.185 millones de euros–) en I+D. En España, entre 55 y 60 millones de euros anuales. Y sube en proporción a las ventas. Como laboratorio nos hemos fijado la ambición de lanzar tres medicamentos al año la próxima década, antes eran dos.

¿A qué se debe esta nueva meta?

Porque crecen estas enfermedades y también nuestra empresa.

¿Cuál es la previsión de crecimiento para este año?

Prevemos un alza de alrededor del 10% de facturación global.

¿Contempla compras, alianzas o fusiones?

Cumplimos 145 años como compañía sin haber cambiado de nombre o haber hecho fusiones grandes. Pero, por otro lado, el eje director de nuestra estrategia de alianzas, de compras, es la de ciencia targeteada: cuando identificamos que nuestro conocimiento científico y médico, como en el caso del Covid, puede complementar al de una biotecnológica u otra empresa que puede llevar a una nueva innovación, entramos en una colaboración. Loxo [adquiridad por unos 7.000 millones de euros] ha sido quizás la más visible, y la colaboración con Mina Therapeutic va también en esa dirección. Creemos en el principio de la innovación abierta y tenemos claro que algunos de los tres medicamentos que queremos lanzar cada año en la próxima década saldrán de nuestros laboratorios y otros de colaboraciones.

¿Cuál ha sido el impacto del Covid en el negocio?

Ha afectado poco, sobre todo en el inicio. Hubo una caída de lo que llamamos el mercado dinámico, el cambio de un medicamento por otro nuevo. Ahora vemos cómo recupera sus niveles prepandemia.

Otra cuestión sobre la mesa a raíz de la crisis sanitaria es la dependencia exterior y la necesidad de recolocación de la industria. ¿Qué opina?

La producción de vacunas y medicamentos es un proceso muy globalizado. Entiendo el temor a la dependencia, pero el proteccionismo no es la solución porque cualquier proceso de fabricación involucra partes que vienen de varios lugares del mundo. De hecho, Europa y España están muy bien representadas en ese tejido global productivo. Creo que el temor fue exacerbado.

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