ESG

Los mejores fondos sostenibles y cómo elegirlos

Analistas y asesores reconocen que tras la información de las gestoras y de los proveedores de rating ESG, es necesario un análisis cualitativo para alinear el producto con lo que pide el cliente.

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Definir qué es en concreto la inversión sostenible no es tarea fácil y elegir un buen fondo de inversión de temática ESG no lo es menos. Ante el boom registrado por las inversiones con foco en el medioambiente, los derechos sociales o el buen gobierno corporativo, el escaparate en el que elegir un fondo ESG es enorme y el proceso de selección está lleno de matices y particularidades.

Los expertos coinciden en que el punto de partida es la petición del cliente, su grado de exigencia con el cumplimiento de los criterios ESG del fondo y la pureza que busque en su producto de inversión. Y después será tarea del gestor o asesor financiero garantizar que el producto cumple las expectativas de sostenibilidad, lo que requerirá un análisis específico.

Los fondos con etiqueta ESG de las gestoras internacionales con más trayectoria en la inversión sostenible destacan entre las recomendaciones de las firmas de banca privada y de inversión. Se trata de productos de firmas como Nordea, Amundi o Robeco, pioneras en su momento en la inversión responsable.

Alejandro Allona, analista sénior de Inversis, muestra su preferencia entre los fondos de temática ESG por el fondo Amundi Multi-Asset Sustainable Future. "Es una estrategia que originalmente fue lanzada en Austria en 1986 como Pioneer Ethik Fond, con instituciones religiosas como público objetivo. Es por tanto una estrategia que lleva décadas siguiendo criterios ESG, no una que ha sido objeto del denominado greenwashing", asegura. Se trata de un fondo mixto conservador que de media suele tener un 30% de exposición a renta variable y que arroja una rentabilidad anual en la última década del 4,73%, muy por encima de los fondos de su categoría. En Atl Capital también recuren a fondos sostenibles con solera, como el Nordea Global Climate and Environment, con una rentabilidad anualizada en la última década superior al 13%, o el Robeco SAM Sustainable Water, especializado en agua y también con una rentabilidad anual del 13% en los últimos 10 años. Ambos fondos excluyen de forma expresa a las petroleras de su cartera, según explica Marta Diaz-Bajo, socia y directora de soluciones de inversión de Atl Capital.

La presencia o no de compañías petroleras en la cartera de fondos que se reconocen como sostenibles es de hecho una de las grandes controversias de los fondos ESG. "Cada gestora tiene su metodología y los proveedores externos de rating de sostenibilidad no dicen lo mismo. En el caso de las petroleras, hay quien las excluye y quien no porque valora elementos como sus inversiones en la transición energética", señala Díaz-Bajo. Y ante la diversidad de opiniones, le corresponde a la gestora analizar y filtrar los datos y presentárselos al cliente para que decida. "A partir de la información de gestoras y proveedores de rating, nosotros analizamos por nuestra cuenta y le explicamos al cliente el detalle de la cartera", añade.

En A&G Banca Privada, su responsable de selección de fondos Francisco Julve explica que "nos hemos encontrado con diferentes grados de exigencia y de visión de ESG según cada gestora, totalmente válidos la mayoría de ellos a la par que diferentes. Por lo que el análisis cualitativo del enfoque y profundidad de cada gestora y de cada gestor es importante a la hora de saber si cumplen con lo que queremos que sea un fondo ESG para nuestros clientes". Para Julve, no hay un dato o proveedor de rating ESG que baste para decir que un fondo sea sostenible. Y a partir del análisis cualitativo que elabora la propia firma, sus fondos sostenibles predilectos son el Mirabaud Global Convertible Bonds Global, que Julve asegura tiene "un enfoque muy claro en ESG" y que presenta una rentabilidad anual en el último lustro de casi el 9%, y el Schroders Global Energy Transition, que trata de impactar de forma directa, intencionada y medible en objetivos de desarrollo sostenible.

"El análisis cualitativo cobra aún más importancia en este tipo de fondos, no solo llevando a cabo la revisión de toda la documentación relativa a ESG, sino también hablando con el gestor y el equipo para entender los matices", concluyen en Inversis.

Fondos nicho, el dilema de lo pequeño

La inversión sostenible está plagada de ramificaciones dentro de los grandes temas que justifican las siglas ESG: medioambiente, impacto social y buen gobierno corporativo. Una de ellas es la igualdad de género, demandada con mayor interés por mujeres, según explica Marta Díaz-Bajo, de Atl Capital, que selecciona para esta temática un fondo de Pictet. La experta advierte en todo caso de que las temáticas muy específicas pueden tropezarse con problemas para encontrar empresas que se ajusten a todos los objetivos. “A temáticas muy específicas es mejor destinar una menor cantidad de inversión”, añade.

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