La nueva patronal Conpymes aspira a tener su silla en la mesa de diálogo social

Piden que haya elecciones para elegir a los representantes de los empresarios

Les preocupa que las grandes firmas se queden con las ayudas europeas

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La nueva patronal Conpymes, surgida el pasado mayo con la intención de representar a las pymes, aspira a tener su sitio en la mesa del diálogo social en la que el Gobierno negocia con sindicatos y empresarios las reformas del mercado laboral. “Entendemos que tenemos el peso, la trayectoria y la notoriedad para tener presencia en el diálogo social”, asegura a este medio la vicepresidenta de Conpymes, María José Landaburu, quien a su vez es secretaria general de Uatae, asociación que representa a los autónomos.

Conpymes fue presentada en mayo en un acto al que asistieron, entre otros, la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y Begoña Gómez, directora de la Cátedra Extraordinaria para la Transformación Social Competitiva de la UCM y esposa del presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. Varios medios la tildaron “de izquierdas” y “con base independentista catalana”, por el fuerte peso que tiene dentro de ella Pimec, asociación que representa a las pymes de Cataluña. “Somos una organización plural, sin etiquetas ideológicas, en la que convive gente y organizaciones de procedencias, trayectorias, territorios y ámbitos muy diversos”, replica Landaburu.

En Pimec, asociación que tiene la otra vicepresidencia de Conpymes, hubo elecciones en febrero, después de que Josep González abandonase la presidencia de la patronal tras 24 años. En dichos comicios, se impuso el delfín de González, Antoni Cañete, quien venció con un programa moderado y apolítico al candidato independentista de la Asamblea Nacional de Catalunya (ANC), Pere Barrios. “Los socios han votado moderación, frente a crispación”, dijo Cañete tras las elecciones. Sin embargo, poco después, Cañete nombró como secretario general de Pimec a Josep Ginesta, militante de ERC y exsecretario de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat.

Landaburu señala que a pesar de considerar que Conpymes tiene el peso suficiente como para sentarse en la mesa de negociación con sindicatos y Gobierno, “la representatividad en el diálogo social no debe ser otorgada”. “Igual que los sindicatos miden su fuerza contrastando directamente su propuesta con las urnas en elecciones sindicales, y de ahí emana su representatividad, es una anomalía democrática que esto no se produzca en el lado patronal”, explica.

Conpymes, que ya existía desde 2018 como Plataforma Pymes (la diferencia, explican, es que esta última está inscrita en el Ministerio de Interior y Conpymes en el de Trabajo), supone la aparición de un posible competidor para Cepyme. Esta confederación de pequeñas y medianas empresas, que está formada por 57 organizaciones provinciales y autonómicas y 49 de ámbito nacional, tiene elecciones cada cuatro años y en la última de ellas, en marzo, resultó vencedor Gerardo Cuerva.

Cepyme, a su vez, está dentro de CEOE, cuyo presidente, Antonio Garamendi, aseguró poco después del nacimiento de Conpymes que la CEOE tiene “la legitimidad y la representatividad de todos los empresarios españoles”. “Aquí están los grandes, los medianos y los pequeños, porque está Cepyme (...) Habría que preguntarle a la ministra o a la mujer del presidente qué es lo que hacen por allí”, comentó en una entrevista de televisión. Desde Conpymes aseguran no querer “competir con nadie”. “Simplemente somos otra cosa, hemos nacido para sumar”, afirma Landaburu.

23 asociaciones

En el acto de presentación, el presidente de Conpymes, José Luis Roca, explicó que la asociación nace “con el propósito de promover un nuevo modelo productivo”, al que bautizó como “capitalismo inclusivo”. El también director general del grupo inmobiliario Roca indicó que dicho capitalismo inclusivo “está establecido sobre una economía de mercado social, comprometida con su entorno, basada en la igualdad de oportunidades, apoyada en un crecimiento sostenible y un beneficio justo”.

Landaburu indica que la creación de Conpymes, que representa “a 850 organizaciones [que a su vez están agrupadas en 23 asociaciones] y a 2.194.024 pymes y autónomos”, se debe a que no se sienten representados por CEOE ni Cepyme. “Las pymes suponen más del 99.8% del tejido productivo español y, sin embargo, hasta ahora sólo se ha venido expresando una única patronal vinculada de hecho a la gran empresa”, afirma. En ese sentido, a Landaburu le preocupa que las grandes empresas se queden con el grueso de las ayudas europeas, ya que “la burocracia exigida supone una barrera de entrada” a las mismas para las pymes.

Desde Cepyme aseguran haber hecho “una defensa muy intensa de las pymes en el seno del diálogo social, porque son las que más han sufrido las consecuencias de esta crisis”. “Se ha mantenido una posición de crítica constructiva desde la independencia, ajenos a presiones políticas (...). Se han logrado avances como la ampliación de los avales ICO y también con la consecución de ayudas directas exclusivamente para las pymes”, indican.

Barrios crea su propia patronal catalana al no poder presidir Pimec

Defiende el despido gratuito. Pere Barrios, quien fuera el candidato de la ANC a la presidencia de Pimec y que salió derrotado en las elecciones de febrero, decidió crear su propia patronal, llamada Patronal Catalana. El empresario ligado al independentismo catalán aseguró, en declaraciones recogidas por Europa Press, que lo hace para representar y defender a todas las empresas catalanas de manera “apolítica” y flexibilizar el marco laboral, defendiendo cambios como la reducción del coste de despido a la mitad o “incluso hasta el 0%”.

Pide una nueva tarifa de autónomos. Entre sus varias propuestas se encontraría también la de acabar con la rigidez laboral a la hora de renovar plantillas o crear una nueva tarifa de autónomos que incluya la opción de media jornada y autónomo digital. También propone crear nuevas fórmulas fiscales, introducir categorías profesionales como la de aprendiz sénior o reducir los costes a las compañías durante su crecimiento, porque “las empresas y autónomos son los creadores de riqueza y no se puede legislar en contra”.

Beligerante con los sindicatos. Barrios reclamó a su vez que hay que “decir basta a los abusos sindicales que se traducen en castas laborales y que perjudican gravemente a las empresas”. Además, propone introducir una jornada de seis horas reduciendo la paga.

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