Construcción

OHL se salva con la reestructuración, pero cierra por años el grifo de los dividendos

La nueva estructura de bonos y el resto de financiación limitan la retribución al accionista hasta marzo de 2026

El presidente de OHL, Luis Amodio, junto al CEO José Antonio Fernández Gallar.
El presidente de OHL, Luis Amodio, junto al CEO José Antonio Fernández Gallar.

Muy bien tendría que evolucionar OHL para que sus accionistas volvieran a recibir dividendos de la constructora en los próximos cinco años. La compañía controlada por la familia mexicana Amodio va a tener limitada su capacidad de retribuir a los partícipes una vez ejecutada la reestructuración financiera a través de ampliaciones de capital y la capitalización de 68 millones de deuda en bonos tras una quita de 37 millones.

Tras estas operaciones, los hermanos Luis y Mauricio Amodio, que han comprometido la aportación de 37 millones de euros, subirán del 16% actual a una posición del 25,9% al 29,99%. Grupo Villar Mir, del que se espera que no ejecute su derecho de suscripción preferente por su grave crisis, se diluirá del 14,64% a una horquilla del 7,1% al 8,2%. Los bonistas que han acordado el canje de deuda por capital sumarán entre un 17,1% y un 19,9%. Y el fondo Tyrus, acreedor del holding de la familia Villar Mir, entra con una participación del 2,35% al 2,73%.

OHL reconoce, en el folleto de la ampliación de capital depositado en la CNMV, que no tiene previsto repartir dividendos "hasta el vencimiento íntegro de los nuevos bonos (31 de marzo de 2026) y las principales líneas de avales y financiación del grupo”. La única deuda financiera que tenía vencimiento este año es la financiación del ICO (140 millones), con vencimiento inicial el 30 de octubre de 2021, y esta acaba de ser aplazada, por acuerdo del 27 de mayo, hasta el 30 de octubre de 2024.

Las grandes cifras de la reflotación

OHL extenderá los vencimientos de sus bonos de 2021 y 2022 a los años 2025 y 2026; reducirá su apalancamiento en más de 105 millones, y reforzará sus fondos propios en un rango de entre 148 y 177 millones de euros, dependiendo de la demanda de las ampliaciones de capital.

La primera de las ampliaciones aprobada este mediodía, por 35 millones, ofrece derecho de suscripción preferente a todos los partícipes. La segunda, con máximo fijado en 36,4 millones de euros, cubre los citados compromisos de los Amodio de Tyrus. Y una tercera ampliación, por 68 millones, se articula para dar entrada a los bonistas en el capital de OHL.

El último dividendo pagado por la compañía fue con cargo a 2018. Y son las condiciones acordadas en la nueva estructura de bonos, así como en las líneas de avales, las que imponen el citado límite.

En concreto, las condiciones de los nuevos bonos “contendrán la prohibición genérica del pago de dividendos o similares por parte de OHL Operaciones, S.A.U. y las filiales salvo determinadas excepciones tales como pagos de intereses de deuda subordinada y sin garantías reales de la Sociedad o pagos de dividendos por las filiales de la Sociedad a sus accionistas”, se explica en el documento.

Una vez puesta buena parte de las divisiones como garantía ante los bonistas, una parte sustancial del negocio operativo de OHL será desarrollado por la citada OHL Operaciones.

En cuanto a los principales contratos de financiación y líneas de avales, “establecen que la Sociedad no declarará o abonará, directa o indirectamente, dividendos ni efectuará ninguna otra distribución, ni pagará intereses u otros importes, ya sea en efectivo o de otro modo, en relación con cualquier clase de acciones/participaciones sociales representativas de su capital, ni cualesquiera préstamos o cuentas de crédito con sus accionistas, ni reservará fondos para dicho fin, salvo con el consentimiento previo de las entidades financieras”.

Salvavidas

La reestructuración financiera, tras la entrada de los Amodio en el capital, ha sido cuestión de vida o muerte. OHL viene acumulando pérdidas durante los últimos ejercicios (fueron de 151 millones en 2020), los proyectos fallidos han ido comprometiendo su caja y las entidades financieras le tienen limitados los avales. Todo ello hace que el grupo “no tenga total capacidad de obtener financiación de proyectos, vía anticipos, e incluso en algunos casos pueden producirse problemas en las licitaciones de nuevos proyectos”.

Atada de pies y manos, la inyección de fondos por parte de los accionistas y la capitalización de deuda son necesarias para garantizar la sostenibilidad del negocio: “Si no se lleva a cabo la reestructuración, no hay perspectivas razonables de que el Grupo pueda continuar como empresa en funcionamiento y es probable que no pueda cumplir con sus obligaciones comerciales ni atender sus compromisos financieros”, advierte OHL.

En el folleto se habla del segundo semestre de este año como punto en el que habría un claro déficit de explotación si o se llevaran a cabo las actuaciones pactadas con accionistas e inversores. En concreto, se dará un incremento de capital social y prima de emisión en unos 103,4 millones; una reducción de 178 a 207 millones del endeudamiento neto, y una inyección de dinero nuevo por un mínimo de 42 millones de euros para apoyar las operaciones del grupo.

OHL tiene un fondo de maniobra operativo de 280 millones en rojo a 31 de marzo. Una cifra que sube a 420 millones con signo negativo si se tiene en cuenta un depósito indisponible de 140 millones en garantía de la línea de avales sindicada por 313 millones. “De no ejecutarse la Reestructuración, no dispondría de capital de explotación suficiente para hacer frente a sus actuales necesidades de negocio para, al menos, los próximos 12 meses, produciéndose, importantes tensiones de liquidez, a partir del segundo semestre de 2021”, insiste OHL.

Su efectivo es de 322 millones, cifra de la que están disponibles 189 millones (el resto corresponde a Uniones Temporales de Empresa y su uso es exclusivo para esa actividad). Con un ebitda estimado de 80 millones de euros, equivalente a la generación de caja de la actividad, se totalizan 269,7 millones de euros. Con este importe, explica OHL, “ha de hacerse frente al servicio de la deuda con vencimiento a menos de doce meses, compuesto por las deudas con entidades de crédito por 100 millones de euros (principalmente el crédito ICO) y las obligaciones y otros valores negociables por 338,3 millones de euros (principalmente Bonos con vencimiento en 2022), lo que totaliza 438,3 millones de euros”. Las cuentas y obligaciones ponen de manifiesto el déficit financiero de la compañía, que sería este año de 168,6 millones de euros.

El plan de acción acometido, sin embargo, deja un fondo de maniobra positivo de 146 millones tras evitar el vencimiento de los bonos, también del crédito ICO, con la venta del hospital de Toledo y la ejecución de las ampliaciones de capital.

“Como consecuencia del plan de Reestructuración, la compañía espera recuperar una mayor normalidad en la financiación de su circulante y obtención de avales financieros que también afectan de manera sustancial a la mejora del Fondo de Maniobra Operativo”, argumenta OHL.

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