Diego Ávalos: “España tiene muchas historias que contar”

La compañía va a duplicar su ‘hub’ de producción en Madrid

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Diego Ávalos, vicepresidente de contenido original de Netflix en España.

La apuesta de Netflix por producir contenidos originales fuera de EE UU tiene un culpable: Diego Ávalos (Cabo San Lucas, México, 1981), actual vicepresidente de contenido original en España. Gracias a su impulso a los contenidos en español, en 2015 nació Club de cuervos, la primera serie original internacional de la empresa de entretenimiento. Más tarde, acompañó títulos como Élite, Las chicas del cable o La casa de papel. Ahora, siete años y 50 producciones después –con las que calculan haber generado 7.500 puestos de trabajo–, acaban de anunciar que duplicarán el tamaño de su sede de producción en Tres Cantos (Madrid).

El confinamiento disparó las reproducciones de vídeo bajo demanda, ¿cómo han vivido este año en Netflix?

Ha sido un año muy duro, no podemos olvidarnos del impacto que ha tenido la pandemia en muchísimas personas, pero, a la vez, se ha confirmado la importancia del entretenimiento. Aunque creo que el mérito está en la conexión con las historias. Durante las videollamadas hablábamos de la última serie que habíamos visto o pedíamos recomendaciones, eso es gracias al poder de las historias. Y gracias al hecho de que estas cada vez reflexionen más sobre su entorno, lo que las hace más humanas y más cercanas.

¿Cómo consiguen esta conexión?

Todo eso es gracias a poder dar una visión que va más allá del entorno que conocemos, lo que nos permite ver el mundo reflejado de una manera diferente. Un ejemplo es Cero, que creo es la primera serie cuyo cast es enteramente negro, y evidentemente aparecen algunas de las dificultades a las que se enfrenta esta comunidad, pero no va enteramente de eso. Las series cada vez reflejan más nuestros entornos, pero también nos permiten descubrir otros a los que no estamos expuestos.

Las grandes compañías de entretenimiento han puesto a países que nunca lo hubieran imaginado, como Estados Unidos, a leer subtítulos.

Este es un cambio de paradigma fruto de la democratización del contenido. Netflix lanza una película o una serie al mismo tiempo en 190 países, dobladas y subtituladas. Por un lado, rompes la barrera de la distribución del contenido, decidir dónde y cuándo, pero lo más importante es esa oportunidad de ver contenido sin importar de qué parte del mundo viene. No importa el idioma o de dónde son los creadores, sino que las historias son universales. En EE UU antes no se doblaba nada al inglés, y nosotros empezamos a hacerlo, así que no solo es a leer subtítulos, sino a ver historias, aunque sea dobladas, de otras partes del mundo. Es dar una apertura al mundo, a través de la tecnología del doblaje y el subtitulaje, lo que cambia completamente todo y lo hace más accesible. Algo que antes podía ser visto por millones de personas, ahora puede ser visto por muchos millones.

Acaban de anunciar la ampliación del hub de producción en Madrid, ¿por qué esta apuesta por España?

España es un país que tiene muchas historias que contar. Además, tiene una historia literaria impresionante que ha evolucionado en lo audiovisual. Esto es una tierra muy fertilizada para hacer crecer estas historias. Es un país privilegiado porque es un puente con Latinoamérica y con Europa. También porque tiene una industria muy puntera. Eso hace que para nosotros sea muy interesante tener un centro de producción, que inauguramos dos años después de llegar con cinco platós. Ahora, nos entusiasma poder ampliar eso a cinco platós más, además de un laboratorio de tecnología que permite trabajar con todo el material directamente en la nube, así que, de nuevo, tiene una tecnología muy puntera.

Pero no ruedan solo en Madrid.

No, claro, para nosotros, el hub es una herramienta más. Tenemos rodajes por toda España, en Andalucía, Canarias, Galicia... No es una apuesta por Madrid, sino por toda España. Tenemos la sede en Madrid, pero nuestra intención es no solo contar las historias de las diferentes comunidades autónomas, sino también producirlas en esas regiones. Eso es muy importante. Esta diversidad de historias que se pueden contar desde España se tiene en muy pocos países.

Antes parecía que todo tenía que pasar por Hollywood.

Hollywood dominó durante décadas el entretenimiento, pero hoy en día ya no. Todos los países tienen esa oportunidad, no solo de estar al mismo nivel que Holly­wood, sino de superarlo. Pero lo más importante es que uno puede tener una carrera en esta industria hoy en día. Hay tantas oportunidades de contar historias, en cualquier canal... Es un abanico increíble no solo para la audiencia, sino para la propia industria. No es solo poder cumplir tu sueño de contar historias, sino ganarte la vida haciéndolo. Esas historias pueden ser vistas no solo por tu país, sino por el mundo entero. Eso es gracias al trabajo que hemos hecho.

Hablando de apostar por el país, hasta ahora, Netflix no tributaba en España.

Sí, pero a partir del 1 de enero de 2021 hicimos un cambio en nuestro modelo de distribución y, como consecuencia, reconocemos los ingresos que generamos en España en el país. Estamos en España y tenemos que ser parte del make off del país.

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