Laboral

El Supremo avala que los ‘riders’ de Deliveroo son falsos autónomos

El alto tribunal rechaza a trámite el recurso de la compañía sobre un caso que afecta a 532 repartidores en Madrid y zanja así el debate jurídico sobre la laboralidad de estos trabajadores

Un repartidor de Deliveroo recoge un envío.
Un repartidor de Deliveroo recoge un envío.

El Tribunal Supremo ha vuelto a respaldar la laboralidad de los riders que trabajan para las plataformas de delivery como Glovo, Uber Eats y Deliveroo. El alto tribunal ha rechazado a trámite la impugnación de esta última sobre un caso que implica a 530 repartidores de la compañía en Madrid basándose en la sentencia que ya emitió en septiembre del año pasado declarando como falso autónomo a un repartidor de Glovo.

El recurso había sido planteado en relación a una sentencia en contra de Deliveroo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que ya había dictaminado que esos más de 500 repartidores operaban en fraude de ley y que debían ser asalariados. Ahora, el Supremo rechaza en su auto las pretensiones de esta plataforma al considerar que y a ha fallado sobre esa cuestión, haciendo alusión al caso de Glovo.

En concreto, el auto señala que "la falta de contenido casacional es clara conforme a lo expuesto en la presente resolución al haberse pronunciado esta Sala Cuarta sobre la cuestión". El Alto Tribunal ya dejó claro en su sentencia sobre el repartidor de Glovo que los riders son trabajadores y que la empresa no era "una mera intermediaria".

El caso de Deliveroo, ahora rechazado por el Supremo, arrancó tras una actuación de Inspección de Trabajo tras las denuncias de varias organizaciones por valerse para su operativa de falsos autónomos. El procedimiento judicial fue iniciado por la Tesorería General de la Seguridad Social que reclamaba a Deliveroo más de 1,2 millones de euros por las cotizaciones impagadas de los riders.

El nuevo auto señala explícitamente que todos los riders cumplen con las condiciones para ser asalariados, y considera acreditado que "existe deber de habitualidad", ya que "la ausencia de esta se penaliza" y que hay "dependencia" de la plataforma, pues "esta para controlar que el repartidor realiza correctamente su actividad, se halla localizado mientras hace los pedidos, mediante GPS".

El texto del Supremo también indica que el repartidor carece de ajenidad, ya que es "la empresa la que asume el riesgo y ventura de la operación y, la que responde frente a los clientes". El auto añade que los repartidores están vinculados a Deliveroo en "el ámbito rector, organizativo y de dirección de la emrpesa, pues los medios puestos por el repartidor (moto o bicicleta y teléfono móvil) son muy poco significativos, en comparación con la importante organización estructural necesaria para la actividad".

El pronunciamiento del Altro Tribunal, que abre la puerta a otros jucios contra Deliveroo, paralizados a la espera de esta sentencia, llega cuando este jueves está previsto que el Congreso de los Diputados debata y vote la ley de riders, aprobada por decreto ley el pasado 11 de mayo tras un acuerdo alcanzado por el Ministerio de Trabajo, CC OO y UGT y las patronales CEOE y Cepyme. 

Esta ley, que obliga a contratar a estos trabajadores como asalariados a partir del 12 de agosto, podrá ser convalidada o derogada. Igualmente podría darse el caso de que los grupos parlamentarios la convaliden pero exijan su tramitación como proyecto de ley para plantear cambios a través de enmiendas. Aunque las plataformas de delivery, como Glovo, Deliveroo o Uber Eats, esperan que ocurra esto, pues les ayudaría a poder incluir algunos cambios, el nuevo auto del Supremo parece que hará más fácil que el Gobierno no encuentre oposición.

De momento, las plataformas ya están negociando contra reloj acuerdos con ETT y empresas de reparto de última milla para cumplir con la normativa cuando llegue esa fecha.

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