Los inversores franceses, daños colaterales en la pelea con EY

Es alentador ver que una auditora de las llamadas Big Four está dispuesta a retirar su aprobación a una empresa que no coopera

Los inversores franceses, daños colaterales en la pelea con EY

En la batalla por la probidad financiera, los inversores pueden convertirse rápidamente en daños colaterales. Pregúntenle si no a los accionistas de Solutions 30. El subcontratista de TI, que cotiza en la bolsa de París, se hundió ayer por la mañana después de publicar las cuentas anuales sin firma de la auditora EY. Eso crea un limbo posiblemente prolongado y doloroso.

Las acciones de Solutions 30 llevaban dos semanas suspendidas, después de que el vendedor en corto Muddy Waters criticase sus prácticas empresariales. Pero la pelea con su auditora es mucho más grave. El domingo, al publicar el informe anual de 2020, Solutions 30 incluyó una poco frecuente “denegación de opinión” en la que EY afirmaba que la empresa no había proporcionado la información necesaria para emitir una opinión sobre sus cuentas. En consecuencia, advertía EY, “los errores no detectados en la declaración pueden ser tanto concretos como generales”. Las acciones de Solutions 30 cayeron hasta un 72%, cuando se reanudó la cotización el lunes.

Aunque los detalles de la disensión siguen sin estar claros, es alentador ver que una auditora de las llamadas Big Four está dispuesta a retirar su aprobación a una empresa que no coopera. EY tiene razones añadidas para mostrarse cauta: la auditora está siendo objeto de múltiples investigaciones en Alemania por no haber prestado atención a las advertencias sobre su cliente Wirecard, que el año pasado se hundió debido a un fraude masivo. Un planteamiento más estricto de las auditoras debería servir de freno para aquellas empresas dispuestas a maquillar sus cifras.

Aun así, el resultado no es ni mucho menos ideal para los accionistas que siguen siendo inversores en una empresa cotizada que carece de auditoría sobre las cifras correspondientes a la mayor parte del último año financiero. El director ejecutivo de la empresa, Gianbeppi Fortis, ha planteado la idea de una adquisición total. Pero es improbable que el posible comprador ofrezca una prima jugosa mientras la empresa, opere bajo una nube. Eso es señal de que se avecinan más daños colaterales.