Jefa global de análisis

Alexandra Dimitrijevic (S&P): “La habilidad política para retomar la senda fiscal será determinante”

Advierte que los países del sur de Europa deberán volver al equilibrio presupuestario, con el reto de posibles tensiones sociales por la retirada de estímulos

Alexandra Dimitrijevic, jefa global de análisis de crédito de S&P
Alexandra Dimitrijevic, jefa global de análisis de crédito de S&P

Vigila desde un observatorio privilegiado la evolución de las condiciones financieras a nivel global. Alexandra Dimitrijevic preside el Comité de Condiciones de Crédito de la agencia de rating Standard & Poor’s, en el que se analiza el riesgo de crédito de todas las regiones, las tendencias macroeconómicas y su impacto potencial en los rating. Esta experta, con 26 años de trayectoria profesional en S&P, destaca la mejoría económica global del inicio de año. Lejos quedan los días de la primavera de 2020 en que la agencia revisaba cada mes, en lugar de cada trimestre, su visión global del riesgo de crédito. Aunque advierte de los numerosos desafíos que quedan por delante en un proceso global de reducción de deuda que llevará años.

¿Qué se puede esperar de las condiciones de financiación en los próximos meses en un contexto de más inflación y de posible retirada de estímulos monetarios?

Hay tendencias tremendamente positivas frente a donde estábamos hace tres meses. Y otras desafiantes. Hemos visto mejoras desde el inicio de año por encima de nuestras expectativas, debidas a dos factores. Uno de ellos es la distribución de las vacunas, que ha sido más rápido de lo esperado en EE UU y muy rápido en Reino Unido. Esperamos que la UE pueda alcanzar el nivel de Reino Unido en seis semanas. Y obviamente ha habido una fuerte recuperación económica en EE UU, clave para las condiciones de financiación. Desde febrero, en S&P observamos más subidas de rating que rebajas: 88 alzas frente a 49 bajadas.

¿Y los desafíos?

Uno que preocupa mucho al mercado es la inflación. Es un fenómeno especialmente estadounidense, aunque impacte en el coste de financiación de las compañías europeas. La inflación subirá este año en EE UU pero se estabilizará el próximo y no creemos que obligue a la Fed a subir tipos antes de fin de 2023. Estamos vigilantes por sus implicaciones en el resto del mundo.

¿Ve riesgo de un accidente en el mercado?

No hablaría de riesgo de accidente en el mercado sino de volatilidad. Los bancos centrales, el BCE, la Fed, han sido extremadamente claros en que quieren apoyar las condiciones de financiación hasta que la economía se recupere plenamente. No espero shocks de mercado, sí volatilidad.

¿Qué prevé para el mercado high yield, uno de los más sensibles a las subidas de tipos?

Hay un riesgo teniendo en cuenta que el 40% de las empresas de EE UU y un tercio de las europeas con rating bajo el grado de inversión tienen una calificación de B- o por debajo. Por el momento, estas compañías se benefician de condiciones de financiación extraordinarias y están aprovechando para refinanciar su deuda. Algunos sectores lo harán realmente bien y se recuperarán como automóvil, tecnología, consumo, salud. El riesgo va a estar en la industria que dependa mucho de las medidas de movilidad, como el transporte, aerolíneas y ocio. Ahí sí esperamos más default aunque no una oleada de impagos.

¿Hay diferencias en la tasa de impagos entre EE UU y Europa?

En EE UU la tasa de impagos era del 6,5% a finales de año. Vemos que está bajando de forma significativa, al 5,4% y esperamos que continúe descendiendo. En Europa, los default tardaron más en aumentar y como la recuperación también será más lenta, continuarán creciendo. Están en el 5,8%.

Pese a la dureza de la crisis, apenas hubo cambios en el rating soberano de las grandes economías en 2020. ¿Eso podría empezar a cambiar en España o Italia?

Ha habido muchas menos acciones de rating en Europa que en la crisis financiera pasada. En la zona euro, tenemos algunos soberanos con perspectiva negativa. Lo que realmente importa respecto al rating en la zona euro es que si vemos una recuperación económica sostenible eso va a sostener la recuperación del equilibrio fiscal. No esperamos que la deuda descienda de forma rápida, está claro. Eso llevará años. Pero lo que será determinante es la habilidad de los Gobiernos para recuperar de forma gradual el equilibrio fiscal, con creación de empleo en los sectores que están creciendo. Y el fondo Next Generation EU es muy positivo porque realmente impulsa la inversión en las actividades más productivas.

¿Para cuándo espera avances en la consolidación fiscal en los países del euro más endeudados? ¿Hasta cuándo dará tregua el mercado?

No es una tregua, es el reflejo de las acciones de política monetaria del BCE y fiscales a nivel nacional y de la Comisión Europea. Ha sido la respuesta apropiada para evitar un daño aún mayor y estructural a la economía. La política monetaria está comprando tiempo, los gobiernos obtienen financiación extremadamente barata y son capaces de financiar esta situación tan extraordinaria. Esto no les exime de tomar medidas estructurales y de regresar a un crecimiento sostenible. Yo no diría que ese momento llegará en 2022 ó 2023, lo que decimos es que los Gobiernos deben ser capaces de estabilizar su deuda y de comenzar a reducirla en 2023. No se trata de establecer un momento específico. Y además hay desafíos sociales, basta con ver lo que está pasando en Colombia, por ejemplo. La retirada de todas estas medidas extraordinarias de apoyo puede crear tensiones sociales, será un desafío para algunas economías.

¿La austeridad será de nuevo la respuesta para reducir la deuda, como se vio en la pasada crisis?

Parece que los Gobiernos han aprendido de la pasada crisis que la austeridad no fue la respuesta adecuada. No es cuestión de austeridad sino de un regreso gradual al equilibrio fiscal. Si se mantiene un déficit público a doble dígito no habrá ninguna flexibilidad ante una nueva crisis. Y hay multitud de desafíos ante el futuro, como el envejecimiento de la población, el cambio climático…Nadie está hablando de austeridad, sino de restaurar el equilibrio fiscal.

¿Qué opina del greenwashing en la deuda sostenible? ¿Disponen de información suficiente y adecuada de la estrategia ESG de las empresas?

Se ha hecho mucho trabajo de mejora, es algo nuevo y se ha avanzado mucho es la uniformidad de los datos para hacer una adecuada valoración del impacto en sostenibilidad. La transparencia y la estandarización de los datos será sin duda una prioridad de las autoridades europeas en los próximos años. Nosotros empleamos mucho tiempo en entender la política de sostenibilidad de las compañías a las que calificamos. Y cuando hacemos bonos verdes, se analizan los proyectos que van a financiar. Creemos que podemos jugar un papel clave en aportar transparencia a este mercado.

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