Zazou Belounis: “Sueño con abrir un restaurante en Madrid”

Dejó su carrera como futbolista tras vivir una experiencia amarga en Qatar

Zazou Belounis, director de Casanis.
Zazou Belounis, director de Casanis.

En Marbella comenzó una nueva vida, como empresario y alejado de su anterior faceta como futbolista. Zazou Belounis (París, 1980) cumplió su sueño de niño y se dedicó al balompié. Se buscó la vida en Malasia, Reino Unido, Suiza y Qatar, donde vivió una auténtica odisea al negarle el club en el que jugaba el visado de salida del país, cuando presentó una demanda por impagos en el año 2012. El jugador había fichado por el Al Jaish en 2007, contrato que renovó tres años más tarde por otras cinco temporadas. En 2011, el club catarí dejó de abonarle la ficha. Un año más tarde, presentó una demanda contra los directivos del equipo, y estos le denegaron el visado de salida. A cambio de su libertad, debería renunciar a la deuda contraída. Mediante la intervención del sindicato internacional de futbolistas (Fifpro), consiguió salir del país en 2013. Escribió, además, un libro narrando la experiencia que vivió durante dos años con su familia, atrapados y sin ingresos.

Tras abandonar el deporte, Belounis llegó a Marbella y se introdujo en el mundo de la restauración como socio del restaurante Mono. Y en 2017 se asoció con el grupo Casanis, fundado hace 15 años, que cuenta con varios locales, entre ellos, La Plage Casanis, Casanis Bistrot y Mamzel, con el que factura 10 millones de euros.

¿Por qué decidió entrar en hostelería?

Empecé en el restaurante de un amigo, era el momento de hacer cosas distintas. Mi pasión siempre había sido la cocina, iba a restaurantes, siempre me ha gustado el ambiente. Ahora con la pandemia todo ha cambiado, pero en Marbella hemos trabajado muy bien. Se trata de sobrevivir. En verano tenemos unos 180 empleados y durante el año, unos 80, y hemos mantenido el empleo, haciendo un sacrificio por nuestra parte. Ahora es el momento de ayudar al personal, no dejarle en ERTE. Es clave para que un restaurante funcione.

¿Qué previsión tiene para este año?

Esperamos que este año lleguen turistas y que tengamos un crecimiento de entre el 20% y el 30%. Los ingleses seguro que van a seguir viniendo a Marbella, y los españoles van a venir también de vacaciones. Tengo buenas sensaciones.

¿Cómo se diferencian de la competencia?

Tenemos consistencia, lo importante es ofrecer amor en la comida y en el servicio. Hacemos reuniones todos los días para mejorar, y la comida tiene que ser de calidad y siempre igual. Eso es lo que marca la diferencia. Cuando vemos lo que hace Dani García, que es un gran chef, o Sandro [se refiere a Sandro Silva, fundador del grupo Paraguas], intentamos coger el mismo camino, por eso queremos abrir en Madrid. Me gusta mucho lo que hace este empresario. Sueño con abrir un restaurante en Madrid, donde también sabemos que hay mucha competencia, pero hay que intentarlo. Si hay gente que lo ha hecho, nosotros también podemos, porque además venimos a hacer las cosas de manera diferente, somos un complemento más que competencia.

¿Es buen momento para invertir en Madrid?

Es buen momento para aportar algo diferente, y estamos buscando local en alguna buena zona de la ciudad, como el barrio de Salamanca. En Madrid hay oportunidades muy buenas, es una plaza que está abierta los siete días de la semana. En Marbella hay actividad los fines de semana.

¿Su estrategia pasa por fichar algún cocinero de renombre?

Uno de mis socios era un cocinero de renombre [se refiere al suizo Guy Sirre, el otro socio del grupo es Vicent Boitier, fundador de The Broome Hotel, en Nueva York], pero ahora tenemos como chef ejecutivo a Fabián Cangas, el mejor de España. Es joven y tiene mucha pasión por la cocina, viajamos, se inspira, probamos cosas… Creo mucho en él, y coger a un cocinero de renombre no entra en nuestros planes, porque el éxito de un restaurante es que se coma bien, no tener a una estrella.

¿Tienen previsto la expansión internacional?

Es un sueño, queremos crecer, pero antes queremos hacerlo en España. Ibiza es una plaza que me interesa mucho, como también Dubái, Londres… Estamos hablando con diferentes fondos para dar el salto, porque lo más importante para nosotros es encontrar socios con los que podamos ser libres en cuanto a la creatividad.

¿Qué lección aprendió en el deporte y que sigue aplicando?

Aprendí a motivar a la gente, a hacer las cosas con pasión y de manera diferente, ese es el camino que yo encuentro para la felicidad. Pasamos la mayor parte del día trabajando, e intento que aquellos que trabajan con nosotros puedan creer que algún día ellos pueden tener su propio restaurante. A mí no me interesa la gente que se levanta por la mañana solo para cobrar un sueldo. Me gusta la gente que tiene aspiraciones, que tiene ideas, que tiene opinión. Yo tengo una caja en la que todo el mundo puede aportar sus ideas.

¿Se puede hacer carrera dentro del grupo Casanis?

Se puede, pero me gusta más que la gente quiera crecer, tenga sueños y quiera cumplirlos. Y no se trata de trabajar un año de camarero y luego aspirar a ser director, se trata de otra cosa, de progresar, de mejorar, de viajar, de crecer y de cambiar de vida.

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