Energía

La falta de un informe de Ribera bloquea el visto bueno a la opa de IFM por Naturgy

El mercado prevé luz verde, pero la fecha se dilatará con el temor al verano

La falta de un informe de Ribera bloquea el visto bueno a la opa de IFM por Naturgy

Van a cumplirse cuatro meses desde que el fondo de pensiones australiano IFM lanzó su opa parcial sobre Naturgy. Y el Gobierno aún no se ha pronunciado. Dos de los informes preceptivos para dar el visto bueno a la opa son positivos: el del Ministerio de Asuntos Económicos y de de Industria, Turismo y Comercio, según las fuentes consultadas. Pero falta la tercera cartera involucrada, la de Transición Ecológica, que aún no se ha pronunciado. Aunque el mercado da por supuesto su apoyo, este no es seguro al 100% y, en cualquier caso, puede retrasar la aprobación hasta el verano y pasar factura al éxito de la operación, que necesita el sí de dueños de al menos el 17% del capital.

Los tres ministerios que llevan el peso de la aprobación de la opa de IFM por Naturgy llevan trabajando en la operación casi desde que se anunció el pasado 26 de enero. El fondo de pensiones australiano, que pretende comprar un máximo del 22,69% del capital por 4.921 millones, a razón de 22,37 euros por acción, aún espera el plácet del Gobierno a la adquisición. Esta ha de recibir los parabienes del Consejo de Ministros, aunque antes deben reunirse las carteras involucradas en la Junta de Inversiones Exteriores.

La hoja de ruta inicial, si finalmente la opa recibe la luz verde, preveía que la operación se finiquitaría en seis meses desde el anuncio, con el periodo de aceptación de la oferta –de 15 a 70 días según la normativa de opas– incluido. La CNMV, que admitió a trámite la oferta el 18 de febrero, no puede dar el visto bueno a la oferta sin la autorización administrativa del Ejecutivo.

Desde el primer estado de alarma, aprobado en marzo del año pasado, el Gobierno creó un escudo para evitar que inversores de fuera de la Unión Europea tomaran más del 10% del capital de una empresa considerada estratégica sin su consentimiento. El objetivo es que no sacaran partido del desplome de los precios en Bolsa. Incluso, esta potestad fue ampliada hasta el próximo junio para compradores que no fueran españoles.

Teresa Ribera, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, aseguró el pasado 28 de abril que velará por que si se produce la entrada del fondo australiano IFM en Naturgy sea "con todas las garantías" con el fin de "evitar situaciones no convenientes para la economía española", según declaraciones recogidas por Efe. Recordó, eso sí, que la economía española ya está "muy internacionalizada" y tiene muchos sectores industriales y energéticos en los que "la presencia del capital no español es importante".

Las fuentes consultadas confían en que no habrá problema con el visto bueno de Transición a la oferta, si bien destacan que están siendo más garantistas que sus colegas. Desde el Ministerio de Asuntos Económicos, en todo caso, no les consta que haya un retraso por parte de Transición Ecológica –en puridad, no sería un retraso, puesto que el plazo para dar el veredicto es de seis meses– y desde el ministerio que pilota Teresa Ribera no han hecho comentarios sobre esta información.

Además de Criteria, el máximo accionista de Naturgy con el 24,8%, ya están presentes en el capital de la empresa los fondos GIP, con el 20,6%, y Rioja –la alianza entre CVC y Corporación Financiera Alba–, con un 20,7%. Fuentes financieras señalan que el retraso en la aprobación puede poner en peligro el éxito de la operación si se va al veranol. En julio y agosto es cuando los minoristas están menos pendientes de sus carteras bursátiles. Son unos 75.000 pequeños accionistas, según un documento de Naturgy, que representan el 8% del capital. Controlan casi un tercio de los 220 millones de acciones a los que se dirige la oferta. Otro 21,7% del capital están en manos de inversores institucionales: fondos de inversión, de pensiones y soberanos, entre los que destaca Norges Bank (1,14%).

La operación más grande y sus protagonistas

Unos 1.800 millones de los casi 5.000 millones que se propone pagar IFM por Naturgy serán en forma de crédito. BNP Paribas, avalista de la operación además de asesor y financiador de IFM, se ha quedado con el 50% del crédito y ha dado entrada a CaixaBank y a Banco Santander, con un 25% del importe cada uno. El diferencial que se está ofreciendo se sitúa entre los 300 y los 350 puntos básicos, de manera que el coste máximo que abonará IFM será de un 3,5% anual. La duración del préstamo se situará en el entorno de los cinco años, según fuentes próximas al proceso. En la operación también participan Credit Suisse y Linklaters como asesores de IFM. Allen & Overy es el consejero de BNP Paribas, mientras que los encargados de velar por los intereses de Naturgy son Citi y el despacho de abogados Freshields.

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