Banca

Los riesgos no financieros ganan peso en los análisis de los bancos y reguladores

Los riesgos ESG comienzan a influir negativamente en la reputación, según un análisis de Deloitte

El 87% de los bancos señala como prioritaria la ciberseguridad entre 2021 y 2022

Sede del BCE
Sede del BCE

Los riesgos ESG –medioambiental, social y de gobierno corporativo, en sus siglas en inglés– ocupan cada vez un lugar más significativo en la agenda de las entidades financieras tanto españolas como del resto del mundo. Su gestión es cada vez más importante y tiene un efecto directo en la reputación de los bancos. La pandemia, además, ha modificado el ecosistema de la gestión de riesgos de las entidades financieras. El Covid ha enfatizado la importancia de los riesgos no financieros.

Según la última encuesta Global Risk Management, llevada a cabo por Deloitte, los bancos empiezan a destacar la relevancia de los riesgos ESG. La encuesta, en la que se analizan las respuestas de 57 responsables de riesgos (CRO) de instituciones financieras a nivel global sobre la gestión del riesgo por parte de los bancos, señala que en un 38% esta tipología es uno de los tres principales riesgos, junto a la ciberseguridad y los riesgos de crédito. De esta forma el riesgo ESG será uno de los que se darán mayor importancia en los próximos dos años.

Aunque ya para el 14% de las instituciones financieras son el principal riesgo. Mientras que el 47% de las instituciones financieras afirma que es prioritario mejorar su capacidad de gestión del riesgo ESG. .

Para Rafael Campo, socio de risk advisory de Deloitte, “los riesgos ESG y, en general, aquellos que no son financieros pueden tener un impacto directo en la reputación y, por tanto, trascender al ámbito económico. Por ello, las entidades financieras, que tienen una gran experiencia en gestionar riegos vinculados con la liquidez, el mercado o el crédito, tienen que adecuar sus programas de gestión de riesgo para gestionar eficazmente riesgos no financieros y medirlos correctamente”.

Tecnologías
Esta encuesta destaca, además, el potencial de las tecnologías digitales para reducir los gastos de gestión de riesgos y para incrementar simultáneamente la eficacia. En este sentido, las herramientas de eficiencia (IA o machine learning) son catalogadas como de prioridad alta por el 50% de los bancos para los próximos dos años.

Las entidades tienen una positiva percepción sobre su gestión de los riesgos financieros, pero está visión se reduce al 65% para aquellos riesgos no financieros, en general, y es incluso menor para ámbitos específicos de riesgo no financiero, como conducta y cultura (55%), riesgo geopolítico (42%) y calidad de los datos (26%).

El análisis llevado a cabo por Deloitte llama la atención en la escasa medición que hacen los bancos del riesgo no financiero. Así, mientras que la gran mayoría de las instituciones utilizan test de estrés para analizar el capital (83%) y para evaluar riesgos financieros, como la liquidez (92%), el mercado (81%) y el crédito (77%), solo el 38% de los bancos reportan pruebas de resistencia sobre los riesgos no financieros, como el clima, aunque los reguladores están expandiendo estos análisis.

Los ciberataques también están ganando protagonismo como riesgo en las entidades financieras, sobre todo con el Covid y el aumento del trabajo en remoto. Según los datos de la encuesta, el 35% de los bancos señala a la ciberseguridad como uno de los tres riesgos que aumentarán en mayor medida su importancia durante los próximos dos años.

Asimismo, el 61% de los encuestados considera que sus instituciones son muy efectivas en la gestión de la ciberseguridad. A pesar de ello, el 87% indica como una prioridad muy alta para los próximos dos años la mejora de la capacidad de gestión de este riesgo. Respecto al talento en esta práctica, señalan que ha habido una gran competencia en el ámbito de la ciberseguridad, por lo que el 57% de los encuestados califica de desafío la atracción de talento cualificado.

El análisis de Deloitte mantiene que la preocupación por el riesgo de crédito alcanza, por lo general, su punto máximo durante las contracciones económicas. Este hecho se pone de manifiesto en las respuestas de los encuestados, en las que un 20% de los bancos señala al crédito como el riesgo que más aumentará en importancia durante los próximos dos años, como consecuencia, entre otras razones, del Covid. El 62% de los encuestados afirma que la medición del riesgo crediticio será una prioridad muy alta para sus instituciones en 2021 y 2022.

En este sentido, muchas áreas de la gestión del riesgo de crédito son percibidas como un desafío entre este año y el que viene, incluida la valoración de garantías (48%), el crédito comercial (48%), inmobiliario comercial (43%), crédito no garantizado (43%) y los préstamos apalancados (41%).

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