Los hongos mágicos son un negocio de servicios, más que farmacéutico

Crece la inversión en alucinógenos, pero el papel de los chamanes es clave

Cajas de setas mágicas en Rotterdam (Países Bajos).
Cajas de setas mágicas en Rotterdam (Países Bajos). reuters

El ingrediente activo de las setas mágicas, la psilocibina, es eficaz en el tratamiento de la depresión, lo que ha provocado una avalancha de inversiones en alucinógenos. Pero el papel de los caros terapeutas-chamanes es clave.

Científicos británicos han descubierto que la psilocibina puede ser al menos tan eficaz como un importante antidepresivo. La idea es que da a los pacientes una nueva perspectiva de su trauma y conecta partes del cerebro que no se hablan. Ello ha animado a biotecnológicas como Compass Pathways a salir a Bolsa y ha atraído a inversores como Peter Thiel.

Hay obstáculos para aumentar los beneficios, incluso si los reguladores reconocen los beneficios del compuesto. La psilocibina es una sustancia natural que no pueden patentar; algunas empresas han desarrollado lo que consideran versiones sintéticas superiores. Otras venden pruebas genéticas para personalizar las dosis. Pero dado que los humanos llevan generaciones autoadministrándose psicodélicos naturales, el valor de estos servicios auxiliares tiene un límite.

Incluso así, su valor añadido está limitado por un principio básico del viaje: la experiencia está fuertemente influenciada por el estado mental del paciente y su entorno físico. Para sacar el máximo provecho, es necesario contar con la ayuda de un psicólogo. Y no son baratos.

Los retiros en Jamaica y otros lugares, alabados como transformadores y popularizados en el programa de Netflix de Gwyneth Paltrow, abaratan el coste al ser grupales. Inventar compuestos que puedan acortar las experiencias de seis horas a, por ejemplo, dos, ayudará. Pero la parte de la terapia seguirá siendo básica y la variable de coste clave.

La pandemia ha hecho que la salud mental ocupe un lugar más importante, mientras renace la investigación sobre los beneficios de los psicodélicos, que puede llevar a su normalización unos 60 años después de que los experimentos hedonistas les dieran mala fama. Pero el modelo de negocio sigue dependiendo en gran medida de los caros chamanes, por lo que se trata de una industria de servicios, más que farmacéutica.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías