Cita en Fráncfort

Lagarde: “Hay señales claras de mejoría económica en la zona euro”

Cree prematuro debatir la rebaja en las compras de deuda del PEPP y se da margen para hacerlo en la cita de junio

El BCE no se ha movido del escenario marcado en la reunión del pasado marzo y el Consejo de Gobierno de la institución insiste hoy a través de un comunicado en su compromiso de seguir velando por unas condiciones favorables de financiación con las que respaldar la recuperación de la economía de la zona euro. Según explica, ha decidido "reconfirmar la orientación muy acomodaticia de su política monetaria", sin prisa por ahora de abrir el melón de cómo reducir los estímulos monetarios a medida que se asiente la recuperación.

"Dado que la información más reciente ha confirmado la evaluación conjunta de las condiciones de financiación y de las perspectivas de inflación llevada a cabo en la reunión de política monetaria de marzo, el Consejo de Gobierno espera que las compras en el marco del PEPP durante el actual trimestre continúen a un ritmo significativamente más elevado que en los primeros meses del año", explica el comunicado. Es decir, mantendrá un ritmo más decidido de compras que lo visto en enero y febrero.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha explicado en rueda de prensa que la evolución de la pandemia sigue siendo un claro riesgo para la zona euro en el corto plazo, sin que se haya disipado la incertidumbre. La institución mantiene sin cambios su visión de la economía lanzada en marzo. Pero Lagarde sí cree que los riesgos se han equilibrado en el medio plazo. "Hay señales claras de mejoría económica", ha defendido Lagarde, con especial hincapié en la distribución de la vacuna. Ha destacado que el sector servicios "va en la buena dirección", si bien aún hay señales de inquietud, como se refleja en el consumo y en el hecho de que las ventas minoristas no hayan recuperado el nivel previo a la pandemia. Como ha señalado Lagarde, los consumidores siguen siendo muy prudentes, a pesar de que se espera "un firme rebote económico este año".

El encuentro de hoy, sin apenas efecto en el mercado, ha sido de transición hacia el de junio, que se prevé de mucha más trascendencia puesto que será el momento en que el BCE actualizará su cuadro de previsiones económicas y en el que revisará su programa de compras antipandemia, conocido como PEPP por sus siglas en inglés e instrumento principal de política monetaria frente a la crisis. Hasta entonces, Lagarde tiene aún pendiente forjar el consenso necesario entre quienes defienden que puede avanzarse en un descenso de estímulos a la vista de la recuperación y quienes lo ven demasiado prematuro para los próximos meses.

La presidenta del BCE ha avanzado que "es prematuro" avanzar una decisión sobre el PEPP y asegurado que no se ha debatido hoy en el Consejo de Gobierno. El ritmo de compras a partir de junio dependerá de los datos que se vayan conociendo, ha insistido Lagarde. Ha defendido además que la intensificación de las compras desde marzo no ha sido menor y que, si se analiza con los datos mensuales y no semanales, muestra un incremento significativo respecto a enero y febrero.

El BCE ya decidió en marzo acelerar sus compras de deuda ante el repunte de las rentabilidades de los bonos, que surgía como amenaza para mantener un coste de financiación lo más barato posible. El mercado se ha estabilizado desde entonces y los repuntes en la rentabilidad no han ido a más, el entorno de financiación ha seguido siendo extremadamente favorable, sin que el BCE haya intensificado demasiado sus compras, en una media de alrededor de 20.000 millones de euros semanales.

"El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos según proceda, a fin de asegurar que la inflación avance hacia su objetivo de forma sostenida, en línea con su compromiso de simetría", reza el comunicado difundido hoy por el BCE. En él ha recordado que las compras del programa PEPP, por un importe total de 1,85 billones de euros, continuarán hasta al menos marzo de 2022 y que los vencimientos de la deuda adquirida se reinvertirán hasta al menos finales de 2023. Además, se mantienen las líneas de financiación TLTRO con interés bonificado para la banca con el objetivo de promover la concesión de crédito. 

La cita de hoy del Consejo de Gobierno del BCE se celebra tras la buena noticia de que el Tribunal Constitucional alemán ha rechazado el recurso que paraliza la aprobación del fondo europeo de recuperación, lo que ha despejado por fin el camino para su activación. La presidenta Christine Lagarde no ha dejado de insistir en la importancia de su ratificación definitiva para que comience cuanto antes el desembolso de los recursos, por 750.000 millones de euros. Y mientras, y por mucho tiempo aún pasada la pandemia, seguirá siendo necesario el estímulo monetario del BCE.

La inflación de la zona euro está previsto que se eleve en los próximos meses y que incluso alcance una tasa del 2% a final de año. Pero el fenómeno será pasajero, según contempla el BCE, que mantiene su estimación de que el IPC en la zona euro alcance el 1,4% en 2023, lejos del objetivo de la institución de que se sitúe cerca, aunque por debajo, del 2%. 

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