Los gimnasios Virgin Active hacen sudar a sus caseros

El operador británico de gimnasios está usando una nueva herramienta de rees­tructuración para rebajar sus alquileres

Gimnasio Virgin Active en Singapur.
Gimnasio Virgin Active en Singapur. reuters

El operador británico de gimnasios Virgin Active, fundado por Richard Branson, está usando una nueva herramienta de rees­tructuración para rebajar sus alquileres. Es una señal negativa más para los inversores inmobiliarios.

El grupo, ahora propiedad mayoritaria del inversor sudafricano Brait, vio cómo su ebitda se volvía negativo en 2020 tras alcanzar los 66 millones de euros en 2019. Dice que incluso puede quebrar en unos meses. Está recaudando efectivo de los inversores, pero también pidiendo a los caseros que levanten pesas. Los accionistas, entre los que sigue Branson, aportarán 29 millones. Los bancos refinanciarán la deuda, pero no aceptarán un recorte ni renunciarán a los intereses de 230 millones en préstamos. Los caseros lo tienen peor. Los que poseen clubes rentables en sitios privilegiados, como Kensington, saldrán indemnes. Pero otros perderán los intereses que se les adeudan, y algunos o todos, los alquileres futuros.

Las diferencias se ven favorecidas por una modificación de la ley británica sobre insolvencia introducida en 2020. El nuevo marco agrupa a los acreedores en clases, cada una con su propio voto. También incluye un trabalenguas llamado cross-class cram down, que permite a la mayoría anular a un grupo que rechaza un cambio de condiciones. En este caso, los caseros se dividen en cinco clases, junto con los bancos y los acreedores generales. Con los bancos y, posiblemente, los caseros de las zonas más prósperas de su parte, la reestructuración tiene más posibilidades.

Las quiebras pueden ser una herramienta útil, pero no es de extrañar que algunos se quejen. Consideran que el plan se está acelerando sin considerar otras opciones y que está dando a los caseros un trato injusto. Es cierto: reciben un golpe, pero pierden cualquier ventaja si vuelven a abrir. Aun así, tendrán que convencer a un tribunal de que el plan los deja peor que si no sigue adelante. Puede ser difícil, dado el inestable panorama. Si Virgin triunfa, es probable que abra las puertas a muchos más. Para los caseros, mejor que ir a los tribunales será elegir inquilinos con los negocios y los balances adecuados.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías