La salida de Javier Hidalgo de Globalia abre la puerta a un accionista ajeno al núcleo familiar

El consejero delegado, que posee el 17% de las acciones, dimite tras liquidar el grupo creado por su padre

El exconsejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo.
El exconsejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo.

Javier Hidalgo ha presentado su dimisión como consejero delegado del grupo turístico Globalia en un momento marcado por la desintegración de la empresa debido a la venta y la fusión de las principales compañías que forman el holding turístico fundado por su padre Juan José Hidalgo hace 50 años. Fuentes de Globalia consultadas por Europa Press declinaron hacer ningún comentario sobre la salida de Hidalgo, adelantada ayer por el diario digital Voz Populi.

Falta también por conocer cómo afectará la salida del consejero delegado al reparto del capital en el accionariado. Javier Hidalgo compró un 7% de las acciones a Unicaja a principios de 2019 y ahora mismo poseía el 17% del capital, siendo el segundo máximo accionista, solo por detrás de su padre, que controla el 51%. Fuentes financieras consultadas apuntan a que el grupo podría estar buscando un inversor ajeno a la familia que acompañara a la familia Matutes, el único accionista no ligado a los Hidalgo, que controlan el 5% el grupo desde 2013.

Del holding creado por su padre apenas queda la cadena hotelera Be Live, que está a la venta en el mercado a la espera de un posible comprador. Air Europa fue vendida a IAG por 1.000 millones de euros y posteriormente el coronavirus rebajó a la mitad el precio de venta. La parálisis del mercado de viajes dejó sin negocio a Air Europa, que tuvo que pedir un rescate de 475 millones a la SEPI, que deberá devolver en un plazo máximo de seis años. Posteriormente, Barceló y Globalía fusionaron sus agencias de viajes (entre ellas Halcón Viajes o Viajes Ecuador) y lograron otros 320 millones de euros de la SEPI para reflotarlas.

Con Air Europa en manos de IAG y con las agencias de viajes en manos de Barceló, el único activo que controla Globalia son los hoteles con la marca Be Live, aunque no será por mucho tiempo. Hace ya un año, el grupo turístico creado por Juan José Hidalgo contrató a EY para sondear la posible venta de la cadena, compuesta por 34 establecimientos y 11.000 habitaciones en España y Caribe. Desde esa fecha han sido varios los movimientos que no han fructificado, como la posible fusión de esos activos con los de la competidora Bluebay. También está pendiente por saber cuál es el futuro del servicio de handling (asistencia en tierra a aviones) que finalmente no se incluyó en el acuerdo de venta Air Europa.

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