Un banco de Amazon crearía más problema que los que resolvería

Puede acercar los servicios financieros a estadounidenses no bancarizados, pero elevaría su dominio de los datos

Almacén de Amazon en Arzano (Italia).
Almacén de Amazon en Arzano (Italia). Getty Images

Si el sector bancario se ganó el apelativo de demasiado grande para caer durante la crisis financiera, un banco de Amazon no haría más que reforzarlo. Los reguladores de EE UU se están abriendo a la garantía de depósitos para entidades no bancarias, lo que allana el camino para nuevas instituciones virtuales, entre las que posiblemente se encuentre el gigante. Aumentar el número de entidades electrónicas podría ayudar a los no bancarizados. Pero entre el acceso a los datos y el tamaño de Amazon, podría crear más problemas de los que resuelve.

La competencia en el sector tradicional se ha ido reduciendo desde la crisis financiera. El número de empresas aseguradas por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés) se ha reducido a la mitad en 20 años, hasta llegar a unas 5.000. Desde 2008, las existentes, como JPMorgan, no han hecho más que crecer, con un aumento de los depósitos del 60%, hasta casi 1,6 billones de dólares en 2019.

La tecnología ha permitido la entrada de nuevos actores. Algunos de ellos, como la firma de pagos online Square, de Jack Dorsey (Twitter), están aprovechando las figuras conocidas como empresas de préstamos industriales (ILC). Pueden ofrecer servicios bancarios, mientras a su matriz se le permite realizar otro tipo de actividades comerciales.

La disposición de la FDIC a concederles un seguro de depósitos les abre nuevas puertas. Tras una pausa de más de 10 años, la agencia aprobó en 2020 una solicitud para la ILC de Square, que originará y suscribirá préstamos y ofrecerá productos de depósito no especificados. La FDIC está revisando una oferta similar del ecommerce japonés Rakuten.

Los lobbies de los bancos advierten de que las grandes tecnológicas podrían ser las siguientes. La Independent Community Bankers of America y otras organizaciones dicen que las ILC, que evitan la supervisión de la Fed para sus matrices, suponen un riesgo.

La FDIC ha puesto algunos guardarraíles a las ILC recientes, que en general son tranquilizadores para el sistema financiero general. Por ejemplo, el nuevo banco de Square debe mantener una ratio de apalancamiento mínima, que mide el capital frente a los activos totales sin tener en cuenta su riesgo, del 20%, que es mucho más alto que los estándares de los mayores bancos de EE UU. La firma de Dorsey también amplía el acceso a la banca a zonas del país que no tienen una sucursal local.

Amazon podría argumentar que está ayudando de forma similar a bolsas de población que suelen ignorarse. Pero su dominio de los datos es más difícil de abordar. En Washington ya preocupa cómo impulsa Amazon su marca blanca con la ayuda de la información obtenida. Un banco le daría aún más datos, por ejemplo sobre sus 140 millones de miembros de Prime en EE UU, sobre cómo gasta la gente el dinero.

Los reguladores podrían intentar forzar una muralla china entre las ramas de banca y de ecommerce, pero sería difícil de vigilar, como ya han demostrado escándalos como los de Facebook. Eso podría crear un problema del tamaño de Amazon tanto para consumidores como para organismos de control.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías