Svante Borjesson: “La acústica influye en la productividad de una empresa”

Su objetivo: que las personas con problemas auditivos vivan sin límites

Svante Borjesson: “La acústica influye en la productividad de una empresa”

Svante Borjesson (Göteborg, Suecia, 1962) dirige AG Bell International, una organización que forma parte de la institución americana Alexander Graham Bell for the Deaf and Hard of Hearing, asociación fundada por el citado científico e inventor. El proyecto es fruto de la integración en 2017 de Clave, una organización benéfica británica que en 2008 abrió delegación en España con la finalidad de mejorar la calidad de las personas con problemas de audición, y de la fundación Oír es Clave, creada en 2011 como resultado de la implantación del cribado neonatal universal y las demandas de atención de familias y de formación de los profesionales. Después de años dedicado al mundo de las finanzas, sobre todo al capital riesgo, lo dejó todo para entrar hace una década en este proyecto, con el fin de mejorar sobre las disciplinas que inciden en el desarrollo integral de las personas con discapacidad auditiva y mejorar sus condiciones de vida. En España hay casi siete millones de personas con problemas de audición, el 15% de la población. Por ello, desde la fundación promueven durante el mes de marzo acciones destinadas a la mejora de la salud auditiva.

¿Por qué decidió volcarse en este proyecto?

Tenía ganas de hacer algo con mi vida, quería hacer algo que mereciera la pena y tropecé con este proyecto, y mi primera impresión fue que no tenía ni idea sobre este tema y también tenía cierto miedo al tercer sector, porque casi todas las organizaciones funcionan de manera similar. Una ONG debe gestionarse como si fuera una empresa. Los beneficios en vez de económicos son sociales. No era un experto, pero la clave está en rodearte de los mejores. Nos financiamos de manera privada, mediante filantropía. Tenemos financiadores en Reino Unido y en Estados Unidos. En este país este sistema está más desarrollado, debido a la fiscalidad.

¿En Europa es una asignatura pendiente?

Aquí hay que mejorar la fiscalidad de las donaciones. Se necesita una ley de mecenazgo que recoja todo esto. Hay un problema cultural, los impuestos son altos y exigimos que todos servicios estén incluidos por el pago de esos impuestos, y surge la duda de para qué vamos a tener fundaciones que se dediquen a estos temas que ya debería cubrirlos el Estado. Creemos que con la presión fiscal que tenemos debemos tener los servicios, cuando no se llega a cubrir todo. Por eso existen las subvenciones.

¿Se le presta atención en España a la sordera y a los problemas auditivos?

Un tercio de las personas tiene algún problema de audición, un 1% de cada 1.000 bebés nace con sordera y un 5% de cada 1.000 tiene algún problema auditivo profundo. Lo que buscamos es que se tenga una vida sin límites. Es primordial ver cómo se afronta la lengua de signos, que sigue siendo importante porque hay muchos adultos que lo han aprendido, y el oralismo, que es más reciente y que ha mejorado gracias a la tecnología. También es relevante la atención temprana. Con anterioridad a 1999 no se detectaba hasta que la persona empezaba a hablar, y es muy tarde para desarrollar el lenguaje hablado. Se debería prestar mucha atención a todos a los temas auditivos. Es por ello que celebramos este mes para sacar a debate muchos problemas que están por solucionar.

Un problema es el nivel de ruido con el que se convive en las viviendas y en las ciudades.

En el norte de Europa se construyen las viviendas con madera, pero en el sur se construyen con cemento, hormigón y ladrillo, materiales menos absorbentes del ruido que en otros países. Y esto no beneficia a nadie. Por ejemplo, la acústica en los colegios es importante; cuando se habla de fracaso escolar se debería analizar que, en parte, se debe a esto. En las aulas de los colegios hay mala acústica y eso dificulta la enseñanza, que a su vez repercute en el fracaso escolar. La productividad es importante y cuanto más ruidoso sea un entorno laboral menor será esta. La sanidad es otro campo relevante, el descanso de un enfermo determina cuántos días va a estar hospitalizado.

Se habla mucho de la contaminación atmosférica, pero poco de la acústica.

Poco se tiene en cuenta. Se cuida poco el acondicionamiento acústico, por ejemplo, de bares y de discotecas para tratar el bienestar de los que están. El volumen de la música interfiere en que las conversaciones sean fluidas, sin gritar. Se habla más del aislamiento que del acondicionamiento acústico, y a las calles se le presta poca atención, aunque la electrificación de la movilidad va a ayudar mucho, pero no porque la gente haya pensado en la acústica.

 

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