Tecnología

Google promete acabar con las 'cookies' y el rastreo individual en internet para la publicidad

La compañía apuesta por el sistema de aprendizaje federado de cohortes (FLoC), que orientará las campañas a grupos de usuarios anónimos con intereses comunes no a individuos

Logo de Google en 3D.
Logo de Google en 3D.

Google ha prometido hoy que dejará de mostrar anuncios basados en el historial de navegación de una persona. La compañía, que domina el mercado de la publicidad en internet junto a Facebook, no solo ha dicho adiós a las cookies, los pequeños archivos de rastreo que permiten conocer las acciones de los usuarios en internet para ofrecer anuncios más personalizados, sino que este miércoles anunció que no creará una alternativa para rastrear individualmente.

El año pasado, el gigante de internet desveló que su navegador Chrome dejaría de recopilar cookies de terceros. Un aviso a navegantes. Pero, ahora, da un paso más allá. David Temkin, director de Gestión de Productos y Privacidad de Google, ha señalado en un post de manera explícita que “una vez que desaparezcan las cookies de terceros, no crearemos identificadores alternativos para rastrear a los usuarios que naveguen por la red, y tampoco los usaremos en nuestros productos”.

La compañía aseguró que “si la publicidad digital no evoluciona para abordar las crecientes preocupaciones de los usuarios acerca de la privacidad y de cómo se utiliza su identidad, el futuro de la red libre y abierta está en riesgo”.

Y es que, según los datos que maneja Google, el uso de las cookies ha provocado una erosión de confianza, hasta el punto de que un 72% de los usuarios está convencido de que casi todo lo que hacen online está siendo rastreado por anunciantes y empresas tecnológicas o de otro tipo y un 81% afirma que los posibles riesgos que para ellos supone la captación de sus datos superan los beneficios.

Ante este escenario y presionada por los usuarios (que piden más privacidad), los reguladores (con normas más estrictas en cuanto a protección de datos) y la competencia (otros navegadores como Safari y Firefox ya no permiten cookies de terceros), Google se ha volcado en buscar, “colaborando con todo el sector”, alternativas capaces de proteger el anonimato de los usuarios y, al mismo tiempo, ofrecer rentabilidad a los anunciantes y los editores.

De momento, la compañía ha dicho que a partir de este mes, con la próxima actualización de Chrome, va a empezar a apostar por FLoC (aprendizaje federado de cohortes), una alternativa a las cookies que “protege la privacidad” al basarse en intereses de grupos de personas y no de usuarios concretos. Es decir, permitirá orientar las campañas a grupos de usuarios anónomos con intereses comunes y no a individuos. Con esta solución, Google asegura que se obtiene una efectividad del 95% en conversión por dólar invertido.

“Esto apunta a un futuro en el que ya no será necesario sacrificar la publicidad relevante y la monetización en aras de la privacidad y la seguridad”, ha añadido Google, que insiste en que están 100% comprometidos con este cambio en la industria y han alentado al sector a seguir asociándose con ellos para desarrollar y adoptar estas innovaciones.

Google ha insistido en que son conscientes de que otros proveedores podrán ofrecer identificadores a nivel de usuario para el rastreo publicitario en la red que ellos no ofrecerán, "como los gráficos de PII basados en las direcciones de correo electrónico". "Nosotros creemos que estas soluciones no satisfacen las crecientes demandas de privacidad de los consumidores, ni resistirán la rápida evolución de las restricciones regulatorias, por lo que no son una inversión sostenible a largo plazo", han añadido.

El riesgo que ahora señalan distintas voces de la industria es que Google logre con este movimiento establecer un sistema que, pese a impedir el seguimiento individual, le dé más poder en la industria publicitaria. También algunos activistas de la privacidad instan a seguir controlando los datos que seguirá recopilando la tecnológica. Pero, lo que parece claro, por ahora, es que el buscador podría quitarse presión de los reguladores que llevan años vigilándola por la enorme cantidad de datos que amasa de los usuarios.

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