¿Cómo elegir un buen curso para invertir en Bolsa?

Hay que huir de las academias que presumen de rentabilidades imposibles

¿Cómo elegir un buen curso para invertir en Bolsa?

El pasado lunes comenzó la tercera edición de Game of traders (el juego de los inversores, en inglés). Se trata de un concurso organizado por Bankinter y patrocinado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) para acercar el mundo de la inversión a una nueva generación. Durante un mes, les dejan 100.000 euros ficticios a jóvenes de entre 18 y 30 años para que compran y vendan acciones a través de la plataforma de Bankinter. El ganador se lleva un curso que organiza el Instituto BME.

Con la generalización de la tecnología y la bajada de las comisiones para operar, invertir en Bolsa cada vez es más fácil y asequible. Decenas de miles de jóvenes se acercan a este mundo, muchas veces cegados con anuncios de rentabilidades imposibles y por influencers que hacen ostentación de una riqueza que casi siempre es de prestado.

Antes de comenzar a comprar acciones de Tesla, operar intradía o tratar de especular con las criptomonedas es conveniente tener un mínimo de formación. Tener claro cuáles son los diferentes riesgos que se asumen en cada operación, cuáles son los costes reales de cada bróker y qué fórmula debería utilizarse para calcular la rentabilidad obtenida.

Al calor de las subidas bursátiles, fundamentalmente de la Bolsa de Estados Unidos, han surgido centenares de cursos de Bolsa. Presenciales y online, gratuitos y carísimos, organizados por famosetes o por universidades. Ahora bien, ¿cómo elegir el adecuado para cada persona? ¿Cómo diferenciar el trigo de la paja?

Definir el objetivo

Una de las primeras cuestiones es para qué se quiere aprender sobre inversiones bursátiles. “Hay dos perfiles muy diferentes”, explica Luis Ángel Hernández, responsable de Bolsa y formación de la plataforma Rankia. “Una parte de los interesados quiere hacerlo para acabar trabajando en un bróker o como analista financiero. En este caso, necesita una formación más formal, impartida por instituciones como el Instituto de Estudios Bursátiles, las escuelas de negocios o BME…, que puedan permitirle acreditar esa formación a la hora de buscar trabajo”.

Algunos de estos cursos permiten acceder a ciertas certificaciones, como la de European Financial Advisor (EFA) o European Financial Planer (EFP), que luego son exigidas para la comercialización de productos financieros.

La segunda tipología es la de una persona que tiene unos ahorros o un patrimonio familiar y que quiere destinar una parte a la inversión bursátil. “En este caso, sí que puede optar por cursos más informales. Lo primero que les recomendaría es que buscaran algunas formaciones gratuitas de calidad. Por ejemplo, el profesor Aswath Damodaran, de la Universidad de Nueva York, ofrece de forma gratuita una de las mejores formaciones sobre valoración de compañías”, apunta Hernández.

Dentro de los cursos de Bolsa más informales, uno de los grandes referentes es David Galán, que lleva desde 2007 realizando formaciones en su página web Bolsageneral.es. También dirige un curso de Bolsa en EF Business School, una escuela de negocios con sede en A Coruña. Su canal de Youtube tiene casi 50.000 seguidores.

“Hay que tener muy claro cuando se busca un curso si se te va a poder certificar para encontrar un trabajo relacionado con los mercados y conocer los cursos que te preparan para poder aprender a invertir con ciertas garantías, donde la clave es la experiencia del equipo docente”, comenta este profesor, uno de los más reconocidos en el mundo de la formación bursátil. En su caso, el principal curso de Bolsa que ofrece tiene un coste de 599 euros y consta de 17 lecciones. Tiene una importante tendencia hacia el análisis técnico (que busca interpretar patrones de comportamiento en los gráficos con los movimientos históricos de cotización de las acciones). También incluye una formación sobre psicología inversora, sobre el funcionamiento de los sistemas de trading...

Otro de los profesores más reputados del sector es José Luis Cárpatos. Desde la escuela de negocios Intefi, asociada a la Universidad Isabel I de Burgos, ofrecen una decena de formaciones ligadas a los mercados financieros y a la Bolsa.

En el curso introductorio Energy Master Bolsa 1 explica los diferentes horizontes de inversión, los perfiles de riesgo, los diferentes activos financieros (acciones, opciones, divisas...), la gestión del riesgo, la psicología de los mercados. Tiene una promoción hasta finales de mes de 328 euros.
Además, dispone de cursos avanzados de compraventa de opciones, un programa para alcanzar la independencia financiera e incluso un máster completo sobre mercados financieros (este con un coste de 4.750 euros).

Otro profesional que se ha conseguido hacer un hueco en el panorama de la formación bursátil es Alejandro Estebaranz. Este ingeniero comenzó a invertir en Bolsa como hobby y acabó dando el salto a la gestión de activos, primero como asesor del fondo True Value y luego como empresario, al lanzar la gestora True Value Investments, que ahora tiene tres fondos de inversión con un patrimonio de 100 millones de euros.

Estebaranz se ha convertido en uno de los grandes divulgadores de la inversión en Youtube. Su canal Arte de Invertir cuenta con 400.000 seguidores y tiene vídeos sobre estilos de inversión, sobre las grandes figuras de la industria (Warren Buffett, Peter Lynch...) o sobre análisis de compañías.

Estebaranz también ha creado la plataforma Artedeinvertir.com, donde ofrece un curso de iniciación a la Bolsa por 890 euros. El próximo comienza el 8 de marzo y es una de las formaciones donde la satisfacción de los usuarios es más alta. “Creo que a la hora de elegir un curso tendría muy presente si el formador tiene algún tipo de trayectoria acreditada como inversor”, señala Jorge Ufano, gestor del fondo GPM Gestión Activa Alcyon, que ha logrado un retorno medio del 3,5% en los últimos tres años, con una volatilidad muy controlada.

Retornos acreditados

Acreditar esos retornos no es algo evidente. Cuando un profesor es también gestor de fondos, como Estebaranz o Ufano, es fácil acudir a webs especializadas como Morningstar y comprobar la rentabilidad obtenida una vez descontados gastos y comisiones. También en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se pueden consultar los retornos de los fondos o las si­cavs, en sus informes trimestrales.

Ahora bien, muchas plataformas de trading que organizan también cursos se promocionan con los retornos de operaciones puntuales, pero el potencial cliente no tiene forma de comprobar cuánto dinero se invirtió, durante cuánto tiempo y, sobre todo, si no se tienen varias cuentas de brokerage y solo se van enseñando aquellas operaciones que salen bien.

Ufano, que creó la web Clasesdebolsa.com, ha dedicado mucho tiempo a la formación, hasta dar el salto definitivo a la gestión pura y dura. “Con mi experiencia diría que lo principal es huir de los cursos que te prometen rentabilidades elevadas a corto plazo. Pensar que se pueden lograr rentabilidades sostenibles del 30% en un mes es ilusorio, si tenemos en cuenta que los mejores inversores de todos los tiempos apenas llegan al 25% de retorno anual”, reflexiona.

También recomienda aquellos cursos que tienen una visión amplia de los mercados financieros y de los diferentes estilos de inversión. Focalizarse exclusivamente en operativas intradía (abrir y cerrar posiciones a lo largo de una única jornada bursátil) o en un análisis puramente técnico, que no tiene en cuenta los datos fundamentales de las compañías ni la situación macroeconómica, puede conducir a cometer después graves errores.

“El tema de los cursos de inversión intradía parece que es lo que está más de moda, pero realmente hay poquísimos inversores que hayan acreditado poder ganar dinero a largo plazo con una estrategia así. Y hablo de inversores profesionales, ultraespecializados. Así que, imagínate un principiante que ha hecho un cursillo de 20 horas en una escuela de trading”, apunta Ufano.

Uno de los ganchos de las academias de inversión es la posibilidad de ganar mucho dinero en poco tiempo. El gran reclamo actual es el caso GameStop. A menudo, los profesores se vanaglorian en redes sociales de haber logrado unas rentabilidades increíbles (nunca convenientemente acreditadas) y de un alto tren de vida. Ahora bien, hay que tener en cuenta cómo ganan dinero estos supuestos gurús bursátiles. “Una parte de los ingresos proviene de los cursos de Bolsa, que pueden tener mayor o menor calidad, pero otra parte, que no es tan evidente, proviene de las recomendaciones para operar a través de determinado bróker”, explica Luis Ángel Hernández, de Rankia.

Las casas de corretaje de acciones o derivados pagan a estos profesores para que prescriban sus brókeres. Es una figura que se denomina introducing broker (IE, en la jerga), que convierte a quien imparte los cursos en un agente que cobra dinero por cada alumno que acaba operando con el bróker con el que tiene el acuerdo.

Muchas veces, los estudiantes desconocen por completo esa relación contractual, pero el profesor puede llegar a cobrar 300, 400 o hasta 500 euros por cada alumno captado para operar con el bróker.

Señales de alarma para descartar ciertas formaciones

  • Ostentación. Algunos supuestos gurús bursátil, que venden cursos de inversión intradía con un coste de cerca de 1.000 euros, captan a sus potenciales alumnos mostrándose en las redes sociales rodeados de lujos. Ferraris y Lamborghinis, botellas de champagne, vuelos en aviones privados, mansiones de ensueño... Lo que muchos no saben es que casi siempre esos coches son prestados o alquilados, al igual que las mansiones. Tampoco saben que la principal fuente de ingresos de estos gurús son la captación de clientes para brókers bursátiles, la venta de libros y los cursos, mucho más que los ingresos obtenidos por la propia inversión bursátil. “Si un supuesto profesor de Bolsa te está todo el tiempo enseñando su casa y sus posesiones, mejor huir cuanto antes”, explica David Galán, una de las figuras de la formación financiera en España.
  • Rentabilidades excesivas. Uno de los considerados mejores inversores de todos los tiempos es Peter Lynch. Entre 1977 y 1990 su fondo Magellan promedió un retorno anual del 29%. Hablamos de el Messi de las finanzas, que trabajaba para la gestora internacional Fidelity, un poderoso grupo financiero, con muchos recursos. Teniendo en cuenta esto, si una web nos ofrece las claves para ganar un 50% anual lo más seguro es que sea una estafa similar a las que prometen perder 20 kilos en solo una semana.
  • Acreditación. Los mejores formadores cuentan con algún acuerdo con escuelas de negocios y universidades, para que de alguna forma homologuen y certifiquen que la formación que están impartiendo es de calidad. Otra vía para que un profesor pueda demostrar que tiene conocimientos sobre inversión bursátil es que esté gestionando un fondo de inversión, que es un vehículo de inversión colectiva supervisado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Cuando solo se hace referencia a supuestos asesoramientos a familias o a clientes ricos (que no se mencionan, claro) mejor desconfiar.
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