Draghi podrá resolver el problema de Monte Paschi que le dejó... Draghi

Como jefe del Banco de Italia, el candidato a primer ministro apoyó una ola de fusiones que sobrecargó la entidad

Sucursal de Monte dei Paschi di Siena en Roma.
Sucursal de Monte dei Paschi di Siena en Roma. REUTERS

El primer ministro Mario Draghi podría tener que resolver un problema que dejó el exgobernador del Banco de Italia Draghi. Como jefe de la institución entre 2005 y 2011, apoyó una ola de fusiones que abultó las entidades, pero dejó Monte dei Paschi sobrecargada. Como jefe del próximo Gobierno, su opción menos desagradable es vender.

Si gobierna, sus prioridades inmediatas serán acelerar las vacunas del Covid y resolver cómo gastar los fondos de la UE. Pero le espera un problema conocido: Monte Paschi, propiedad de los contribuyentes en un 64% tras un rescate de 5.000 millones en 2017. Los problemas comenzaron una década antes. Como jefe del Banco de Italia, Draghi fomentó la concentración nacional para impulsar el crecimiento y alejar a los rivales extranjeros. Ansioso por ser uno de los principales actores, Monte Paschi compró en 2007 su rival Antonveneta a Santander por 9.000 millones. Pagó 17 veces los beneficios de su objetivo, casi el doble de la media de los bancos italianos de la época. La precipitada compra, agravada por arriesgadas apuestas en derivados y dos crisis financieras, la hirió de muerte.

Monte Paschi predice que podrá alcanzar el equilibrio en 2021 si consigue al menos 2.000 millones de capital. Pero los bajos tipos y la competencia de rivales mayores, como Intesa, amenazan su capacidad de elevar los ingresos. Aunque se ha deshecho de muchos préstamos dudosos, espera que sean el 7,3% del total en 2023, lo que podría obligar a nuevas amortizaciones.

Draghi podría utilizar su influencia para convencer a Bruselas de que amplíen el plazo para poner fin a la propiedad pública. Pero vender a un rival nacional como Unicredit, que dirigirá Andrea Orcel, quien asesoró en la compra de Antonveneta, sería una solución más duradera.

Para atraer a un pretendiente, Roma ofrece 2.500 millones en créditos fiscales, que podrían compensar los costes de reestructuración. Y trabaja en un plan para liberar Monte Paschi de 10.000 millones en reclamaciones judiciales. Preparar una venta no será barato. Pero evitaría a los contribuyentes un lastre permanente.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías