Por qué Bimbo ficha a Dabiz Muñoz para vender donuts

Las firmas de alimentación contratan a chefs de renombre para impulsar sus marcas

Dabiz Muñoz, durante la presentación del donutXO.
Dabiz Muñoz, durante la presentación del donutXO.

Son un reclamo para las marcas. Cada vez más empresas de alimentación fichan por un tiempo limitado a un cocinero de renombre para lanzar una campaña o innovar con un producto determinado. El último en sumarse a esta tendencia ha sido el grupo Bimbo, que ayer presentó una nueva creación de Donuts a cargo de Dabiz Muñoz. Se trata del DonutsXO, una edición limitada creada por el artífice de DiverXO, con una receta sacada del imaginario del chef madrileño, en la que se mezcla ingredientes lácticos, como la leche reducida con vainilla, la crema de mantequilla tostada, el limón y el picante que acompaña al chocolate que baña la rosquilla. “He comido muchos donuts en mi vida y desde que estoy con este proyecto muchos más, y lo que he pretendido es acercar el mundo XO a la gente a través de este producto y de esta marca vinculada a todos los hogares españoles”, aseguró Muñoz durante la presentación, en la que aseguró que la colaboración con la marca durará tres meses. “He intentado redefinir las reglas de algo que era obvio para todo el mundo”, prosiguió el cocinero.

Y ahí es donde se encuentra la esencia de este tipo de colaboraciones entre las firmas de alimentación y los cocineros de prestigio, en las que se busca además de lanzar un producto diferente al mercado otros objetivos, como enviar un mensaje al mercado de que la marca sigue apostando por la innovación a la vez que sirve de soporte para una gran campaña de comunicación –en este caso se estrenará el 18 de febrero–, con la que atraer a los clientes. “Buscábamos seguir sorprendiendo a nuestros fans, ofreciéndoles combinaciones únicas que les provocaran sensaciones que nunca antes hubiesen experimentado”, asegura Patricia Ibarra, senior marketing manager de la marca.

Dani García, con la hamburguesa de McDonald's.
Dani García, con la hamburguesa de McDonald's.

Es lo que también persiguió las pasadas Navidades la firma Lay’s Gourmet que encargó al cocinero Albert Adrià la elaboración de un turrón con el sabor y el crujiente de las patatas fritas. También McDonald’s se alió con el malagueño Dani García para desarrollar un nuevo concepto, a través de la línea Signature: una plataforma prémium de hamburguesas con recetas gourmet. “Después de ganar la tercera estrella Michelin, necesitaba seguir cumpliendo sueños y por eso me planteé una nueva meta: hacer llegar mis creaciones a miles de personas. Y si hay alguien que consigue llevar la gastronomía de calidad a todo el mundo ese es McDonald’s”, aseguró el cocinero en 2019 cuando presentó esta alianza.

Todos ganan. Por un lado, las firmas que aprovechan las marcas personales y el prestigio de los cocineros, que le dan empaque a los productos que elaboran para las mismas. Y por otro, los chefs que se asocian con marcas mundialmente conocidas. “Es una estrategia muy interesante para todas las partes, pero además suele estar bien remunerada para los cocineros”, explica Francisco Torreblanca, profesor de la escuela de negocios ESIC y director de Sinaia Marketing, quien insiste en la importancia que tiene para una firma de alimentación ligar su nombre al de una estrella de la cocina. “Otorgan credibilidad, generan interés y hacen que ese producto sea aspiracional, que el cliente siente que está tomando un pequeño capricho que se puede permitir”, añade el docente.

Albert Adriá, durante la presentación del turrón de patatas fritas.
Albert Adriá, durante la presentación del turrón de patatas fritas.

En la idea de que se trata de un camino bidireccional también coincide Germán Silva, vicepresidente creativo de la Asociación de Creatividad Transformadora (ACT) y fundador y consejero delegado de Pink Lab, quien cree para una firma apoyarse en las credenciales de un profesional de renombre es trasladar esa consideración del cocinero a los valores de la marca. “Y este también elige firmas a las que asociarse, ya que, por otro lado, el cocinero tiene que proteger su imagen”, asegura Silva, quien añade que los grandes chefs, dado que no viven exclusivamente de sus restaurantes, han de establecer este tipo de colaboraciones para generar ingresos. “Suelen ceder su imagen en ediciones limitadas, ya que lo venden es siempre algo exclusivo”. Por otro lado, las marcas, prosigue el creativo, las marcas para seguir siendo queridas y relevantes han de salir de su cotidianeidad, refrescar y relanzarse con elementos que llamen la atención. "Todo este tipo de acciones son un chute de frescura y de innovación, y cada vez se va a ver más este tipo de colaboraciones", concluye Silva.

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