Inversión

Sectores y empresas que cogen el toro por los cuernos

Las ventas de negocios no estratégicos y las operaciones corporativas serán cruciales

Las transformaciones del turismo, las telecomunicaciones, la banca, la energía, la construcción y la industria son el motor que permitirá a las compañías remontar el vuelo a lo largo del año.

Telefónica, un año decisivo para el plan de Pallete

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

Telefónica afronta este 2021 en plena revolución. Con la acción bajo una férrea presión del mercado y en mínimos de 20 años, la teleco española espera ver los frutos durante el ejercicio del plan de su presidente, José María Álvarez-Pallete, para remontar el vuelo y zafarse de los 36.000 millones de deuda con los que contaba a cierre del tercer trimestre de 2020. Así, tratará de vender el cable submarino de Telxius para hacer que la operadora de torres sea más atractiva para los inversores ante una potencial operación. También ultima la venta de buena parte de su negocio de Latinoamérica, bajo el paraguas de Telefónica Hispam, y busca un socio para sus negocios digitales, que incluye las áreas de inteligencia artificial.

Repsol, la 'vieja' petrolera que quiere ser verde

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol. EFE

Repsol, como todos los gigantes petroleros, está en el punto de mira. Hace tiempo que los inversores recelan de todo aquello que tenga que ver con las actividades más contaminantes. Y en este contexto Repsol está centrada en enseñar su cara más ecofriendly. Su plan estratégico ha puesto la música. Y la compañía trabaja para sacar a Bolsa o vender una participación minoritaria tanto de su filial de renovables, su área de mayor crecimiento, como de su división de clientes, que agrupa desde los de las gasolineras como el GLP o su comercializadora de luz y gas. Su gran rival en el mercado español, Cepsa, trabaja en un camino semejante. Ultima la venta de sus bombonas de butano y prepara inversiones en energía verde.

Banca, el año decisivo para las fusiones

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

El terreno ya está abonado. Ya están listas la fusión de CaixaBank y Bankia, y también la de Unicaja con Liberbank, que lleva gestándose dos años. Y, una vez esta última se apruebe en junta, todos los ojos volverán a si BBVA y Sabadell –con su flamante nuevo CEO al frente, César Gónzález-Bueno– vuelven a intentarlo o se deciden a seguir en solitario. Queda la incógnita de qué papel jugará Bankinter una vez que el BCE dé el visto bueno a la salida a Bolsa de Línea Directa. También esta por ver el rol de los medianos que quedan. Si Kutxabank conseguirá seguir siendo independiente y con pedigrí vasco, si Abanca continuará de compras gracias a los dólares venezolanos y si el futuro de Ibercaja será la Bolsa o la unión con otro competidor.

Constructoras, un giro para centrarse en el negocio que conocen

Florentino Pérez, presidente de ACS.
Florentino Pérez, presidente de ACS.

Zapatero, a tus zapatos. El sector constructor aprendió la lección a base se sangre, sudor y lágrimas en la crisis de 2008. Por eso, en los primeros compases de esta nueva recesión se han lanzado a desprenderse de lastre. Así, ACS negocia con Vinci la venta de Cobra, mientras que Acciona ya ha hecho lo propio con su negocio de concesiones en España. Ferrovial ha lanzado por enésima vez la desinversión de su división de servicios, pero ahora dividida en siete partes, según geografías y negocios. El objetivo es desprenderse primero de la gestión de residuos en España por 700 millones. Caso aparte es el de OHL, que vislumbra una futura ampliación de capital en la que los Amodio se reforzarán como accionistas de referencia.

Turismo, el objetivo de dejar atrás el año del horror

Javier Ferrán, presidente de IAG.
Javier Ferrán, presidente de IAG.

2020 ha sido lo más parecido a una película de terror para el potente sector turístico español. El Covid cortó en seco las toneladas de turistas que recalan en las costas españolas, lo que puso en cuarentena el negocio de hoteleras, líneas áreas, náuticas, ferrocarriles y también restaurantes y bares. Medidas como los ERTE o los préstamos ICO han evitado una sangría. Las grandes hoteleras españolas confían en capear la situación gracias a las joyas inmobiliarias que mantienen en balance, mientras que la situación es más complicada para grupos de transporte como Air Europa, que negocia su compra por IAG como tabla de salvamento, o Naviera Armas, que ha cedido parte del capital a los bonistas.

Industria, en el alambre por la marcha económica

José María Orihuela, consejero delegado de Duro Felguera.
José María Orihuela, consejero delegado de Duro Felguera.

El sector industrial español pende de un hilo. Todo está a merced de si la pandemia remite con la vacuna y la economía recupera el vuelo. De eso depende, por ejemplo, la industria automovilística, también en el retrovisor con las medidas de transformación energética. Además de las grandes plantas de multinacionales, también juega su papel la potente industria auxiliar española, con empresas como Gestamp o Antolin. Más crítica es la situación de otras compañías que ya han invocado el rescate de la SEPI, como Duro Felguera o la siderúrgica Celsa. En ambas situaciones, estas empresas libran una batalla frente a acreedores, accionistas y, en el primer caso, además, se acercan posibles nuevos socios que inyecten capital.

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