Asociación Española de Factoring

Alma Abad: “No es momento de imponer sanciones a las empresas que no pueden cumplir los plazos de pago”

Asegura que multar los pagos que excedan 60 días aboca a muchas compañías a la quiebra

Alma Abad, presidenta de la Asociación Española de Factoring.
Alma Abad, presidenta de la Asociación Española de Factoring.

Alma Abad ha afrontado los primeros meses como presidenta de la Asociación Española de Factoring haciendo frente la crisis provocada por el Covid-19. El reto, volver a los crecimientos a doble dígito que el sector venía registrando en los últimos años e impulsar su popularización entre las pymes.

Usted fue nombrada presidenta de la asociación en febrero de 2020, justo antes de que estallara la pandemia. ¿Cuál es el balance de estos meses?

Veníamos de un crecimiento de dos dígitos en los últimos años, con una evolución muy relevante en la actividad de factoring y confirming que suponía más de 200.000 millones en cesiones de facturas, que es más de 20% del PIB. Es un negocio de cifras muy importantes. Lo que ocurrió en el mes de marzo de manera global es un cierre de negocio de forma que ha supuesto que a septiembre el factoring ha decrecido casi un 9% y el confirming ha crecido un 4%.

¿Cómo se explica ese diferente comportamiento entre factoring y confirming?

El confirming es un producto que gana peso y ha habido empresas que han realizado grandes líneas para ayudar a los proveedores. Mercadona en el sector alimentario incrementó sus líneas de manera relevante para atender a sus proveedores y pagarles antes. También Inditex trabajó para ayudar a sus proveedores e incrementó las líneas de confirming.

¿Qué medidas tomaron desde la asociación cuando estalló la pandemia?

Desde el primer día nos pusimos en contacto con el ICO y el Banco de España para que se tuvieran en cuenta nuestros productos de circulante y se abrieran líneas expresamente de factoring y confirming. También hablamos con el Banco de España para que nos permitiera hacer prórrogas de las financiaciones que teníamos en ese momento de manera que no se dañase más al tejido empresarial y actuáramos como respiradores de las compañías para trabajar con plazos de entre 90 y 180 días.

¿Qué retos afronta el sector?

Uno de los problemas es la propuesta para modificar la ley de morosidad, que prevé sanciones por el incumplimiento de la ley de pagos, fijando el plazo máximo en 60 días. Nosotros no nos oponemos, pero hay muchos proveedores que son pymes, y si sancionan con multas que van de 3.000 euros a un millón de euros les puede llevar a la quiebra. En los últimos años hemos visto que ha habido una reducción de los tiempos de pago muy sensible y en el sector estamos en plazos de pago de menos de 90 días. Me preocupa que se impongan sanciones porque estamos en una situación muy delicada y no se piensa en pequeños pagadores. Creo que no es momento para imponer sanciones a las empresas que no pueden cumplir los plazos de pago.

¿Hay buena predisposición por parte de los grupos políticos para tener en cuenta estas peticiones?

Lamentablemente, no hemos recibido ningún feedback. Hicimos una propuesta, hemos pedido sentarnos con las diferentes organizaciones políticas para explicar nuestro punto de vista y estamos a la espera. Las entidades financieras hemos jugado un papel determinante para ayudar a las empresas. Estamos prorrogando los pagos para ofrecer una ventana a través de la cual puedan operar. Pero si esta propuesta para modificar la ley se impone, igual tenemos que cerrar esa ventana. Es una situación que nos preocupa mucho.

¿A nivel europeo han trabajado en algún proyecto?

Estamos trabajando con el BdE y el BCE en relación con el tratamiento de 'new default' que afecta de manera importante al factoring sin recurso porque habla de amortizaciones e impagos a partir de los 30 días con un efecto de concatenación de facturas. Nosotros hasta ahora lo que hacíamos era dotar a los 90 días un impago, y lo que se hace con el tratamiento de 'new default' es un sumatorio de días a partir de la primera factura vencida.

¿En este caso ha habido más receptividad por parte de los organismos europeos?

Hay sensibilidad por este tema por parte del BdE, aunque la EBA es quien sugiere este tratamiento. Nos han dicho que se va a hacer una moratoria para no tener que ponerlo en marcha como estaba previsto en enero y van a tener una reunión con nosotros en una comisión técnica para ver cómo se puede adecuar el tratamiento del producto.

¿Hay preocupación en el sector ante un aumento de la morosidad?

Nuestros productos son muy interesantes desde el punto de vista de financiación bancaria porque permiten tener una visión muy temprana de lo que es el riesgo. Podemos ver que si un proveedor tiene un comportamiento lineal con devolución de facturas de un 20% o 30% es algo normal, y si de repente observamos que en un breve espacio de tiempo las devoluciones se convierten en el 40% o 50%, ahí hay un problema crediticio y anticipamos umbrales de riesgo. Son productos que interesan porque vemos el comportamiento que tiene una empresa con su cartera de clientes y también cuándo paga.

¿Qué papel han jugado las empresas de factoring y confirming en la crisis?

Nuestra máxima preocupación son las empresas pequeñas porque se han deteriorado mucho en un corto periodo de tiempo. Las entidades financieras han jugado un papel muy importante frente a otros sectores como el asegurador, que cerraron coberturas de la noche a la mañana y a nosotros nos ha afectado. De alguna manera las entidades hemos tenido que apoyar a las empresas y aguantar el riesgo de insolvencia porque las aseguradoras cerraron la cobertura crediticia.

¿Qué proyectos le gustaría impulsar como presidenta de la asociación?

El año pasado creamos una comisión digital donde planteamos un proyecto que acabamos de licitar que consiste en llevar todo el crédito comercial a través de blockchain. Realmente es un proyecto innovador que además puede cambiar nuestros productos de una manera relevante para reducir el riesgo de fraude, la duplicidad de las facturas y tener una mayor trazabilidad. SObre todo va a permitir que tener más confort para ofrecer financiación vía factoring a las empresas más pequeñas porque el blockchain, por ejemplo, nos permite verificar que esas facturas no se han financiado en otras entidades.

Desde el punto de vista de los asociados también hemos incorporado una comisión internacional para ayudar a las entidades más pequeñas con todo el crecimiento que hay en exportación y proporcionar herramientas. Queremos ser una palanca dentro de la asociación para todas las dudas que puedan surgir, proporcionar información sobre la regulación en la UE y que tengan un sitio al que dirigirse y poder dar el mayor confort posible.

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