El voluntariado corporativo se alinea a la estrategia empresarial

Voluntare y La Caixa analizan la participación de los empleados en las acciones impulsadas por las empresas

Voluntarios de La Caixa participan en una acción en un centro de mayores.
Voluntarios de La Caixa participan en una acción en un centro de mayores.

La Asociación de Voluntarios de La Caixa, que este año ha cumplido su 15º aniversario, es pionera en el impulso del voluntariado corporativo en España. La asociación cuenta con una gran comunidad de miembros que participan de forma recurrente en las acciones impulsadas por la entidad.

Sin embargo, el voluntariado corporativo es un fenómeno relativamente reciente en España, pues la mayoría de los programas han surgido en el último lustro (57,9%). Y a la vez, está en clara expansión, ya que el 83,3% de las empresas espera que su programa de voluntariado corporativo crezca en los próximos cinco años, según revela el estudio Radiografía del voluntariado corporativo en España, elaborado por Voluntare, la red internacional de promoción del voluntariado corporativo, con el apoyo de la propia Asociación de Voluntarios La Caixa, que se ha presentado en el marco del Día Internacional de los Voluntarios, que se celebra cada 5 de diciembre.

“Cada vez es más habitual que las empresas adopten una actitud responsable y activa hacia su entorno, que se alíen con entidades sociales y ofrezcan a sus empleados la oportunidad de implicarse en acciones solidarias”, explica Juan Ángel Poyatos, fundador de Voluntare. “El valor de este estudio”, añade Poyatos, es que ofrece, por primera vez, “una visión de conjunto y de detalle de cómo se gestiona actualmente el voluntariado corporativo en España y hacia dónde evoluciona”. En este informe se detallan los medios que ponen en juego las empresas, cuál es la participación real de sus empleados, los formatos en los que se concreta su acción o los objetivos en los que se enfocan.

En seis de cada diez empresas al menos el 10% de la plantilla participa en actividades

En seis de cada diez empresas (63,6%) al menos el 10% de la plantilla participa en las actividades de voluntariado, y casi en una de cada tres (28,8%) la cifra se mueve entre el 11% y el 20%.

En cuanto a su nivel de compromiso, en algo menos de la mitad de las empresas (42,9%) los empleados que repiten tres o más veces al año no llegan al 25%. Para que esta participación se estabilice la clave está en el tiempo, destaca el informe, pues se aprecia una relación entre la consolidación del programa y la fidelidad de los empleados: en las empresas que han implantado el voluntariado hace más de 10 años, más del 75% de sus voluntarios repite tres o más veces al año.

Y el nivel de compromiso de los empleados crece cuando la empresa plantea voluntariado profesional o probono ya que, “al hacer lo que mejor saben, perciben con más claridad que su aportación es útil para cambiar realidades”, expone Poyatos. Además, el voluntariado corporativo trasciende a la propia plantilla e involucra a familiares y amigos de los empleados en las actividades, e incluso los jubilados de la compañía y los clientes.

El análisis revela que nueve de cada diez empresas (91,3%) buscan ofrecer un cauce para el activismo social y medioambiental de sus empleados, a la vez que valoran el impacto positivo de estos programas en el fortalecimiento de su política de recursos humanos. Se trata de la respuesta a la “creciente demanda social y de los propios empleados para que las empresas asuman una actitud activa y responsable hacia su entorno”, asegura el fundador de Voluntare.

El 46,4% se plantea alinear su voluntariado con la estrategia corporativa

El interés de las empresas con la promoción del voluntariado corporativo es firme. Por un lado, una de cada cuatro compañías fija a sus empleados un número de horas disponibles para participar, que en general se mueven en un rango entre las 6 y las 20 horas al año. Y además, procuran apoyo económico: un 63,2% destina un presupuesto específico a su programa de voluntariado corporativo.

ODS

El 69,7% de los programas de voluntariado corporativo españoles están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los ODS en los que más se incide son el 10 (reducción de desigualdades), el 4 (educación de calidad) y el 8 (trabajo decente y crecimiento económico).

Para incrementar el impacto de sus programas las empresas se plantean alinear su voluntariado con su estrategia corporativa (46,4%), explotar su potencial formativo para el desarrollo de competencias entre sus empleados (43,3%), formar a los gestores de los programas (41,7%) e incrementar su eficiencia en la medición de resultados (40%).

Para Pere Huguet, director corporativo de acción social de CaixaBank: “Este estudio llega en un momento clave, ya que la pandemia ha provocado un incremento notable de las necesidades sociales en España, algo que las empresas no pueden ignorar. Mientras esta crisis pasará, el alto nivel de pobreza permanecerá largo tiempo y ahí tendrá un papel fundamental el voluntariado. Por eso, nuestro afán como acción social de CaixaBank es animar a que, cada vez más, más corporaciones se decidan a promocionar el voluntariado entre sus empleados, sus clientes, sus proveedores”. “Esto repercutirá en positivo tanto interna como externamente para las empresas, ya que el compromiso social de las compañías está cada vez más en el punto de mira de la sociedad”, añade.

La pandemia no frena el compromiso

A pesar de las dificultades añadidas por el Covid-19, crece la implicación de los voluntarios corporativos: el 62% de las empresas reporta mayor participación y compromiso de sus empleados. El 81,2% de las actividades programadas previamente se han adaptado a formatos no presenciales y el 62,5% de las empresas ha puesto en marcha actividades específicas pos-Covid-19, que han tenido buena acogida. “Estos formatos no presenciales han supuesto un ejercicio de innovación y han probado su eficacia, por lo que vienen para quedarse. No vienen a sustituir sino a complementar y fortalecer”, afirma Juan Ángel Poyatos.

En el caso de la Asociación de Voluntarios de La Caixa, son numerosas las actividades que la organización ha llevado a cabo durante estos últimos meses de restricciones de movilidad para amenizar la situación de los más desfavorecidos. Un ejemplo de ello son los talleres de educación financiera a distancia, cartas contra la soledad para personas mayores o actividades de acompañamiento a la lectura para menores vulnerables. Además, desde el inicio de la pandemia los Voluntarios La Caixa también han participado en las iniciativas solidarias de CaixaBank como la entrega y distribución de tabletas en residencias de ancianos, el abastecimiento de alimentos, material sanitario y de emergencias.

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