Director de inversiones

Francisco Quintana (ING España): “No hay alternativa al dólar como divisa financiera mundial”

Reconoce que el retroceso de la moneda obliga a proteger al cliente en las carteras de gestión pasiva de la entidad, donde EE UU gana peso

Francisco Quintana, director de inversiones de ING España
Francisco Quintana, director de inversiones de ING España

Defiende las bondades de la gestión pasiva, lo que supone aceptar derrumbes en la cartera como el sufrido en marzo y disfrutar de los fuertes repuntes de las últimas semanas gracias a la vacuna. La fórmula de gestión que aplica ING en sus carteras Naranja supone replicar a los mercados mundiales, lo que implica una mayor exposición a EE UU, que ha ganado peso en la ponderación de esos índices gracias a las revalorizaciones de este año. Para Francisco Quintana, director de inversiones de ING en España, la gestión pasiva garantiza beneficios en el largo plazo, si bien 2020 ha requerido un importante esfuerzo explicativo a los clientes sobre los resortes que mueven ahora el mercado. Ante una crisis sin precedentes, la tentación clara en los momentos más crudos de mercado ha sido vender, sobre todo entre el inversor más conservador. Pero en lo que va de año, la cartera más rentable es la conservadora, con el 1,7% de ganancia, frente al 0,6% de la más arriesgada.

El mercado se debate estos días entre el optimismo de la vacuna y la segunda ola. ¿Cuál es el efecto que podría esperarse de las vacunas sobre la economía?

La vacuna ha reducido enormemente la incertidumbre sobre cómo va a ser 2021. Con el anuncio de Pfizer, ya nos situamos en nuestro escenario más optimista, al que damos un 66% de probabilidades. Contemplamos ahora la aprobación de la vacuna antes de que acabe el año, su distribución a principios de 2021 y que el distanciamiento social y las restricciones casi hayan desaparecido totalmente en el verano. Este escenario implica para España un crecimiento del PIB del 4% en 2021.

¿Qué papel van a jugar los bancos centrales en la recuperación que se prevé en 2021?

Dudo que veamos una retirada de los estímulos monetarios, es tal la dependencia del mercado. Los bancos centrales han visto la fragilidad del sistema financiero mundial. Ya se vio a finales de 2018, cuando la Fed tanteó la normalización monetaria y hubo un desplome mundial de las Bolsas. Los estímulos monetarios van a ser algo estructural en el medio y largo plazo. Es probable que no veamos cambios en los próximos años, podemos despreocuparnos de los bancos centrales. Y los es­tímulos fiscales también van a extenderse en el tiempo, se pecará más por exceso que por defecto. Habrá una tregua para extender en el tiempo el ajuste del déficit.

En un mercado tan cambiante, ¿no es una desventaja apostar por la gestión pasiva?

El estilo que se adapta mejor a la diversidad de activos y mercados es la gestión pasiva. Solo una vez al año ajustamos los pesos de la cartera. En diciembre de 2019 no hicimos ningún cambio, seguimos con la misma cartera que lanzamos en mayo de ese año. Ahora estamos considerando dar a principios de año más peso en la cartera a EE UU y quizá a emergentes.

Los estímulos monetarios van a ser algo estructural en el medio y largo plazo. Podemos despreocuparnos

¿No hay riesgo de quedarse atrás ante el rally de los cíclicos?

La apuesta por los cíclicos podría tener sentido, pero ¿qué pasa si hay un traspié? Nuestros clientes no han infravalorado los cíclicos, no salimos de los valores tradicionales, nuestros clientes ya estaban ahí. Y nunca han dejado de estar tampoco en los tecnológicos. Se trata de asegurarnos de no perder los beneficios en el largo plazo, no se trata de exprimir al máximo la situación de mercado de cada momento.

¿Cómo construyen sus carteras?

Tenemos siete carteras diferentes, desde la más conservadora, con un 10% de Bolsa y un 90% de renta fija, a la más agresiva, con el 90% en Bolsa y el 10% restante en oro. Y cada cartera cambia su composición. No se cubre el efecto divisa en la cartera de Bolsa, pero infraponderamos ligeramente EE UU precisamente por ese riesgo divisa. Y no invertimos en un único activo más del 20% del total, en ninguna cartera.

¿Por qué planean dar más peso a EE UU en las carteras?

Si le damos más peso a EE UU es porque ha elevado su peso en la composición de los índices en 2020. El S&P ha subido este año mientras Europa cae, están cambiando los pesos relativos. Y es probable que los emergentes tengan más peso en los próximos años en los índices mundiales, en los que hay poquísima representación de la Bolsa española, apenas el 1,5% en el All Country World Index. Ese es el índice global más amplio, el que tomamos como referencia. Luego matizamos la composición de las carteras para controlar el riesgo divisa y la sobreexposición a un activo, para hacer una distribución más segura y proteger al cliente.

¿Y cómo protegerle en unas carteras con fuerte peso de EE UU ante un dólar que se prevé ceda terreno en el medio plazo?

Es cierto que el dólar se ha debilitado, pero desde el punto de vista macroeonómico dudo que vaya a sufrir el deterioro que muchos vaticinan. No hay una alternativa clara al dólar como divisa financiera mundial, a pesar de que EE UU esté perdiendo liderazgo. China no está dispuesta al sacrificio de liberalizar su divisa con tal de lograr el liderazgo financiero mundial, porque eso implica mayor inestabilidad financiera. No comparto la idea de la debilidad estructural del dólar, la divisa estará ahí por otra década seguro. Sí hay que proteger en todo caso las carteras en el corto plazo, de modo que en Bolsa le damos a Europa más peso del que debería tener según su presencia en los índices, y en renta fija de EE UU sí se paga la cobertura por tipo de cambio. Una variación mínima en el dólar puede dejar la rentabilidad de la cartera en negativo.

¿Cómo lograr que el cliente mantenga la cabeza fría y confíe en la gestión pasiva?

Las mayores salidas se han dado este año en los fondos de renta fija, en fondos a los que no les ha pasado nada. Los clientes más conservadores son los que más se han asustado y retirado dinero del mercado. Nuestro servicio de asesoramiento telefónico nos distingue de otras firmas de gestión pasiva. Los clientes que han sido asesorados soportan mejor una situación de mercado como la actual.

Normas
Entra en El País para participar