Airbnb acumula 1.462 millones de euros en pérdidas desde 2015

No ha tenido beneficios en ninguno de sus 13 años de historia ni prevé tenerlos a corto plazo

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Airbnb remitió en la madrugada del lunes a la autoridad bursátil de EE UU (SEC por sus siglas en inglés) el folleto de la salida a Bolsa de la compañía. Un documento de 500 páginas que supone un estriptis de una empresa extremadamente opaca hasta el momento y de la que apenas se tenía información sobre sus cuentas.

Los datos revelados en el informe muestran la figura de un gigante con pies de barro, nacido en 2008, que todavía no ha obtenido beneficios en ninguno de sus 13 años de historia y que, tal y como reconoce, no espera obtenerlos en el corto plazo. En concreto, la plataforma, que se ha convertido en un dolor de cabeza para los ayuntamientos de las grandes ciudades donde tiene mayor presencia (España es el tercer mercado más importante por negocio generado, tras Francia y EE UU), informa de que acumula unas pérdidas de 1.462 millones desde 2015 y que la crisis del coronavirus ha alejado cualquier posibilidad de obtener beneficios a corto plazo.

Provisiona 126 millones para indemnizar a 1.800 despedidos

El grueso de las pérdidas se acumuló en los dos últimos años. En concreto se registraron números rojos por 566,4 millones en 2019 y de 585,3 millones en los nueve primeros meses de 2020. De hecho, esos dos años supusieron una ruptura muy importante en la senda de corrección de las pérdidas, ya que se había pasado de un resultado negativo de 113,7 millones de euros en 2015 a otro negativo de tan solo 14,2 millones en 2018.

La plataforma de alojamiento compartido, que consiguió cerrar 2019 con unos ingresos récord de 4.036 millones de euros, ha visto cómo en los nueve primeros meses de 2020 la cifra de negocio se desplomó un 31% desde los 3.107 millones del mismo periodo de 2019 hasta los 2.115,1 millones. En ese contexto de deterioro, la firma ha tenido que hacer frente a un doloroso proceso de contención de gastos, que ha supuesto, entre otros conceptos, la salida de 1.800 trabajadores, lo que supone el 25% de su plantilla. Para indemnizarles ha tenido que provisionar 126 millones de euros en sus cuentas.

Los ingresos hasta septiembre bajaron un 31% por el impacto del coronavirus

Pese a todo ello, las perspectivas de negocio son muy buenas. Y se basan en la recuperación de las reservas en el tercer trimestre en un entorno muy complejo, con restricciones, cuarentenas, rebrotes y prohibiciones de viajar en muchos destinos del mundo. La métrica que utiliza Airbnb es el saldo neto de reservas, que sale de restar las reservas menos las cancelaciones. Ese balance fue negativo en marzo (-4,1 millones) y abril (-700.000) y posteriormente se ha ido recuperando con fuerza. En marzo se alcanzaron las 9,2 millones de reservas netas (un 68% menos que en el mismo mes de 2019), en junio se llegó a 19,5 millones (un 31% menos), en julio a 21,7 millones (un 28% menos), en agosto a 20,6 millones (un 28% menos) y en septiembre a 19,5 millones (un 28% menos). Unas cifras que, según los expertos consultados por Bloomberg, dan alas a una plataforma que cerró el tercer trimestre de 2020 con cuatro millones de anfitriones, de los que el 86% está fuera de EE UU, y 7,4 millones de anuncios, de los que 5,6 millones estaban activos.

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