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Plataformas como Netflix y HBO deberán destinar el 5% de sus ingresos en España a obra europea

El anteproyecto de Ley General de Comunicación Audiovisual no exige a las plataformas contribuir a la financiación de RTVE

Logo de Netflix.
Logo de Netflix.

El Gobierno obligará a las plataformas internacionales de vídeo en 'streaming' como Netflix, HBO o Amazon Prime Vídeo a destinar el 5% de sus ingresos generados en España a la financiación en obra audiovisual europea, ya sea cine o series, o directamente al Fondo de Protección de la Cinematografía del ICAA, al igual que hacen las televisiones tradicionales y las telecos. Así lo recoge el anteproyecto de la nueva Ley General de Comunicación Audiovisual, sometido desde este viernes a audiencia pública hasta el próximo 3 de diciembre.

La obligación afectará a todos los prestadores de este tipo de servicios en España, incluso a los radicados en otros países europeos pero que dirijan sus servicios a España, como es el caso de Netflix, HBO o Amazon, que facturan sus servicios desde Holanda, Suecia y Luxemburgo. El texto fija tal obligación para todas las empresas cuya facturación supere el nivel de los 50 millones de euros al año en el país. Y de ese porcentaje del 5%, un mínimo del 70% se destinará a financiar obras audiovisuales de productores independientes y un mínimo del 40% a financiar películas de productores independientes de cualquier género y en cualquiera de las lenguas oficiales de España.

En el caso de los que generen una facturación inferior a esos 50 millones, podrán destinar el 5% de dichos ingresos a la financiación de obra audiovisual europea, a la compra de derechos de obra audiovisual europea terminada o a la contribución al Fondo de Protección de la Cinematografía, con un mínimo del 70% dedicado a financiar obras de productores independientes.

El anteproyecto de ley exime de esta obligación a las empresas que facturen menos de 10 millones de euros al año en España.

El Gobierno transpone así la normativa europea, aunque lo hace con retraso, después de que las operadoras de telecomunicaciones y grupos de medios como Mediaset y Atresmedia exigieran desde hace tiempo que las plataformas citadas se sometieran a las mismas reglas. Todos los Estados miembros debían recoger, antes del 19 de septiembre, la nueva directiva audiovisual europea aprobada en 2018.

Según el Ejecutivo, el propósito de esta nueva ley es "actualizar la legislación a la realidad del mercado", donde han surgido nuevos agentes y se han desarrollado servicios audivisuales impulsados por tecnologías digitales, ya que la normativa actual establece obligaciones casi únicamente para la TDT en abierto.

Con los ingresos declarados por muchas de estas plataformas en España (Netflix declaró 538.921 euros en 2018), se quedarían fuera del mínimo de 10 millones estipulados. Por ello, se cuenta con el papel que puedan jugar la CNMC, que podrá pedir los ingresos por abonados de cada una de estas compañías, y la Agencia Tributaria, que podrá comprobar la veracidad de los ingresos reportados.

Por otro lado, y según el Anteproyecto de ley, los prestadores del servicio de comunicación audiovisual televisivo lineal tendrán que reservar a obras audiovisuales europeas el 51% del tiempo de emisión, y el 50% de este porcentaje será para lenguas oficiales en España y, de este, el 10% se reservará a obras de productores independientes.

Estas dos subcuotas no serán de aplicación para aquellos prestadores establecidos en España pero que dirigen sus servicios exclusivamente a otros Estados miembros de la UE.

Por su parte, las plataformas de vídeo en 'streaming' como Netflix o HBO deberán reservar un 30% de su catálogo a obras europeas, y el 50% de esa cantidad será, igualmente, para obras en lenguas oficiales en España. Tampoco esta subcuota no será de aplicación para aquellos prestadores establecidos en España pero que dirigen sus servicios exclusivamente a otros estados miembros de la UE.

El anteproyecto no incluye, sin embargo, nada respecto a que las plataformas citadas deban contribuir a financiar a RTVE, como sí hacen otros operadores de televisión y de telecomunicaciones. Desde la Secretaría de Estado señalan que este anteproyecto "no toca" la Ley de Financiación de la Corporación pública y, por tanto, no establece tal obligación.

En la actualidad, las cadenas de televisión en abierto, los canales de pago y las operadoras de telecomunicaciones son las que soportan la financiación del ente público, que este año acabará con un déficit de 50 millones de euros.

Netflix ha asegurado hoy sentirse "confiada" en que el Anteproyecto de Ley Audiovisual "tenga en cuenta la realidad actual" de la industria, así como su "potencial de desarrollo". "Confiamos en que el nuevo escenario cumpla con los principios de la directiva de servicios de comunicación audiovisual europea, que tenga en cuenta la realidad actual de la industria y su potencial de desarrollo", ha asegurado a Europa Press un portavoz de la compañía.

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