Starwood y Meliá logran una moratoria hipotecaria de 60 millones de euros

Gestionan una joint venture con dos hoteles en propiedad en Ibiza y Fuerteventura

Imagen del Meliá Fuerteventura, uno de los dos hoteles cuya gestión comparten Meliá y Starwood
Imagen del Meliá Fuerteventura, uno de los dos hoteles cuya gestión comparten Meliá y Starwood

Las cadenas hoteleras en España siguen tirando de ayudas públicas para tratar de afrontar el golpe del coronavirus. Con una gran parte de sus plantillas en ERTE, las empresas estudian alternativas para lograr liquidez ante la ausencia de ingresos. Es el caso de Starwood y Meliá que han logrado una moratoria hipotecaria a través del Gobierno para los activos incluidos en la joint venture Starmel Hotels, que en la actualidad cuenta con dos hoteles en propiedad: Meliá Fuerteventura, con 418 habitaciones, y Sol Beach House de Ibiza, con 275 habitaciones.

Esta moratoria para el sector hotelero, habilitada a través de un real decreto el pasado 3 de julio, le va a permitir a las dos hoteleras ahorrarse el pago del principal de una hipoteca de 60 millones de euros durante doce meses, tal y como avanzó la agencia Bloomberg tras consultar a varias fuentes financieras. Desde Meliá declinan hacer cualquier comentario al respecto, al no considerar esta deuda relevante, ya que tiene un porcentaje minoritario (20%) en la sociedad mixta.

Esta joint venture fue creada en 2015, con un reparto del capital del 80% para Starwood y el citado 20% para Meliá, con seis hoteles en cartera. Solo dos años después y tras una inversión de 30 millones en reformas, la sociedad conjunta optó por vender cuatro de los hoteles (Sol Principe de Málaga, el Sol Lanzarote, el Sol House Ibiza Mixed by Ibiza Rocks y el Sol Palmanova en Mallorca) al fondo británico London & Regional Properties (L&R) por un importe cercano a los 230 millones. Esos cuatro hoteles siguen gestionados en la actualidad por Meliá a través de otra joint venture (Renassala), en la que L&R tiene un 70% y Meliá otro 30%.

Meliá registró las mayores pérdidas de su historia en el primer semestre (ascendieron a 358 millones de euros) y presenta el jueves los resultados del tercer trimestre marcados por los rebrotes y las cuarentenas. Al igual que el resto de grandes cadenas hoteleras en España, la compañía confía en la apertura de corredores turísticos a Canarias desde Reino Unido y Alemania para salvar el cuarto trimestre (Meliá tiene nueve hoteles en Tenerife y tres en Fuerteventura). Del éxito de esa experiencia en Canarias y del control de la crisis sanitaria dependerá en gran medida la apertura de la próxima temporada alta, que podría arrancar a partir de marzo y serviría para recuperar a los 5.000 empleados que de media aún permanecen en ERTE.

En paralelo continúa apostando por recuperar actividad en China, el primer país que entró en la pandemia y el primero que está empezando a reactivarse gracias a las buenas condiciones sanitarias. El pasado 25 de septiembre inauguró el Gran Meliá Chengdú, su quinto establecimiento en el gigante asiático, y quiere retomar la hoja de ruta diseñada antes del coronavirus en Asia, que pasaba por doblar su planta hotelera en China y alcanzar los diez establecimientos a principios de 2023.

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