Gran consumo

Javier Campo (Aecoc): “No tiene sentido ayudar al sector privado a recuperarse y subirle los impuestos”

El Palacio de Congresos de Valencia acoge la 35ª edición del Congreso AECOC de Gran Consumo

Javier Campo, presidente de Aecoc.
Javier Campo, presidente de Aecoc.

Los sectores de la distribución y el gran consumo celebran hoy su cita de cada año, el Congreso Aecoc, muy marcado, como no podía ser de otra forma, por la pandemia del Covid-19. Con una jornada menos de lo habitual en anteriores Congresos, el de este año reúne en Valencia a directivos de primera línea de unos sectores que deberán tener un papel clave para la recuperación económica. El presidente de Aecoc, Javier Campo, analiza la situación actual y las claves de futuro.

¿Cómo analiza la situación actual del país, sobre todo a nivel económico?

Si hablamos de las previsiones económicas, nosotros creemos que el Producto Interior Bruto (PIB)caerá un 13% este año, y que el último trimestre va a ser difícil, va a ser duro. Estimamos que, aproximadamente, el 15% de la actividad empresarial va a estar cerrada. En verano ese porcentaje estuvo alrededor del 13% y ahora será el 15%. Eso va a llevar a que en el conjunto del año la caída del PIB vaya a estar en ese 13%. Los sectores más afectados son los que tienen que ver con el viaje: líneas aéreas, agencias... Los alojamientos, hoteles, y el ocio. Todos estos van a tener caídas de ventas superiores al 65% de su actividad normal. En el canal de hostelería y restauración la caída se estima en el 50%.

En esta segunda ola de la pandemia se están poniendo sobre la mesa restricciones a la actividad económica, y la hostelería siempre está entre ellas. ¿Esos cierres deberían ir acompañados de ayudas directas?

En los cierres totales de la actividad, como sucede con la hostelería en Cataluña, hay que tener cuidado porque pueden tener efectos irreversibles. Nosotros estimamos que en este sector pueden desaparecer entre 80.000 y 90.000 establecimientos de los que hay. Las limitaciones serían necesarias pero los cierres totales no están justificados con los datos que tenemos nosotros, que dicen solo el 3,5% de los contagios se producen en la hostelería. Hay sectores que van a necesitar ayudas porque la mayoría de sus empresas van a estar quebradas al terminar el año. O vemos cómo se recupera esa situación o no podrán reabrir, ni siquiera el año que viene.

Las medidas, además, son dispares entre territorios. En Cataluña se ha cerrado todo negocio hostelero pero Madrid permite su apertura hasta medianoche. ¿Esa disparidad es un obstáculo añadido?

Desde luego que no ayuda nada que cada región tenga sus limitaciones. En estos momentos la confianza del consumidor españoles está en mínimos. En septiembre habían vuelto a los niveles de abril, en el peor momento de la pandemia, en pleno confinamiento. Todo esto es por la confusión entre autonomías, por los enfrentamientos... Cuanto más inexplicable sea el por qué unas hacen unas cosas y otras otras, menos se ayudará a recuperar la confianza.

Hay voces que defienden parar totalmente la economía durante un periodo breve de tiempo. ¿Cuál es su postura?

Somos partidarios de que se acometan restricciones más selectivas, pero sobre todo de tener una gran capacidad de rastreo. Los países que han hecho esto y no han modificado demasiado su hoja de ruta han tenido mejores resultados.

¿Qué tipo de medidas de índole económico deberían acometerse de cara a una futura recuperación?

Hay que tener en cuenta que son muchos los sectores afectados, el hostelero es el más visible pero el textil cae un 40% en ventas, los hoteles un 60%... Creemos que, por una parte, hay que prolongar los ERTE hasta junio. En enero no se van a poder reabrir los negocios que hoy están cerrados, es imposible. También ampliar las carencias de los créditos ICO en seis o 12 meses más, porque al mes de mayo del año que viene no van a tener pulmón financiero para devolverlos; pensamos que hay que ayudar a recapitalizar las empresas que viables que van a quebrar.
Muchas van a tener una estructura de fondos propios negativos y hay que evitar que puedan entrar en concurso por esa situación. No deberíamos subir los impuestos en 2021. No tiene sentido ayudar al sector privado a recomponerse y a la vez subir impuestos. En 2022 ya podría verse, pero en 2021 no tiene sentido.
Y hacer dos cosas: olvidarnos de la contrarreforma laboral anunciada. En las circunstancias actuales seria gravísimo, porque retrasaría la creación de empleo y la salida de la crisis. Y por ultimo organizar muy bien como van a gestionar las ayudas de Europa para que lleguen al mayor numero de empresas. Utilizar esos fondos con cabeza.

¿Son pesimistas de cara a la campaña de Navidad?

El gran consumo lo que va a intentar es que se anticipen las compras para evitar aglomeraciones, o problemas con la venta online. Es la estrategia en la que estamos intentando trabajar. Nuestra estimación es que en el ultimo trimestre habrá un 15% de actividad económica cerrada y por tanto el consumo va a tener muchas dificultades a final de año.

Sectores como la distribución alimentaria o el primario redoblaron esfuerzos durante lo peor de la pandemia. ¿Cómo evalúa el papel que jugaron durante el confinamiento?

España fue de los mejores países en provisionar a los consumidores. Hubo una media de rupturas de stock del 7%, mientras que Francia llegó al 14%. Por lo tanto, el conjunto de la cadena agroalimentaria tuvo un comportamiento excelente. Y si no hubiera sido por que el sector primario funcionó no hubiera habido producto para todo lo demás. El sector agroalimentario en fresco ha mantenido un nivel de actividad bueno y la distribución alimentaria ha crecido a doble dígito, pero otros como la perfumería y cosmética, el textil... Están mucho peor.

¿Qué papel pueden jugar las empresas de gran consumo en la recuperación económica?

El año que viene va a haber un problema, que es que las inversiones van a caer drásticamente. Y sin inversión no hay creación de empleo. El gran consumo, sobre todo la distribución alimentaria y la industria, van a ser de los pocos que podrán ayudar a mantener esa capacidad de inversión para generar empleo. El conjunto de la economía no lo hará pero el gran consumo sí tiene la posibilidad de hacerlo.

Normas
Entra en El País para participar