Hacienda da barra libre de gasto a las regiones y les costeará 13.500 millones de déficit

Propone a las regiones un agujero fiscal del 2,2% del PIB y a los ayuntamientos del 0,1% si bien no habrá penalización para quienes incumplan

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.

El Gobierno trasladó este lunes a las comunidades autónomas que la suspensión de las reglas fiscales para 2020 y 2021, amparada por Bruselas para facilitar la salida de la crisis del coronavirus, les permitirá contar con una suerte de barra libre de gasto público. De cara al próximo ejercicio, no solo no tendrán límite en la generación de déficit, sino que contarán con 23.500 millones de euros extra entre transferencias estatales y ayudas europeas.

Así lo comunicaron este lunes a los responsables fiscales autonómicos las ministras de Hacienda, María Jesús Montero, y Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, en un Consejo de Política Fiscal y Financiera telemático, el primero desde que la pandemia llegó a España. En una rueda de prensa posterior, Montero detalló que las comunidades recibirán en 2021 entregas a cuenta por valor de 105.589,4 millones de euros (apenas un 0,26% menos que en 2020 pese a la previsible caída a doble dígito que encara el PIB) más 9.076,04 millones de la liquidación de impuestos de 2019 (frente a los 10.730,25 liquidados este año de 2018). Tras los ajustes pendientes, el sistema de financiación les aportará 113.728 millones, 1.933 menos que este año, que se compensarán a costa del agujero fiscal.

Al quedar suspendidos los objetivos de déficit, el Gobierno ha optado por diseñar una suerte de “tasa de referencia” para 2021 que en el caso de las regiones se situaría en el 2,2% del PIB (unos 26.800 millones de euros), si bien no habrá penalización alguna para las regiones que se excedan de ese umbral. "No es una cifra al azar", aseveró Montero. Ha sido diseñada para garantizar que las regiones perciben al menos los mismos fondos que en 2020, cuando han recibido del Estado el fondo Covid de 16.000 millones (1,4% del PIB) no reembolsables para gasto sanitario, educativo y en compensación por la caída de ingresos. Aún así, se estima que las comunidades concluirán este año con un déficit cercano al 0,6% del PIB (frente al 0,2% inicialmente estimado en febrero). Sumando estas dos cifras y compensando la caída prevista de la financiación (otro 0,2% por los 1.933 millones menos), se alcanza ese 2,2% de déficit de referencia del que, además, la administración central está dispuesta a cubrir la mitad: 13.400 millones, el 1,1% del PIB.

Esta cuantía les será entregada en forma de transferencias cuyo criterio de reparto deberá ser discutido por los partidos políticos ya que, explicó Montero, las regiones no se han puesto de acuerdo en si distribuirlos con las premisas del resto de la financiación autonómica o con los baremos de población y contagios del fondo Covid, ya que cada territorio apuesta por la fórmula que más le conviene sea cual sea el color de su gobierno.

De esta forma, las regiones optan a disponer de unos 140.000 millones. A su vez, la ministra anticipó a las comunidades que en 2021 recibirán otros 10.000 millones de euros del fondo europeo React destinado a “paliar las consecuencias socioeconómicas de la pandemia, lograr la reactivación de los sectores afectados y reforzar el sistema sanitario”. Se trata del 80% de la cuantía de estas ayudas, destinándose los 2.436 millones restantes a Sanidad, que podrá disponer de ellos para la adquisición de vacunas o el refuerzo de la atención primaria.

A partir de ahí, Montero detalló que las comunidades que lo deseen podrán salir a financiarse al mercado y las que no, previo aviso al Tesoro para que eleve sus emisiones, podrán seguir acudiendo al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

“Las comunidades autónomas en el año 2020 han contado con la mayor financiación de toda su historia. Y esto que es tan importante en un momento de caída del PIB indica que estamos haciendo un esfuerzo para que aquellos que están más cerca de la provisión de servicios fundamentales, como sanidad o educación, cuenten con los recursos necesarios”, ha defendido Montero.

Pese a la buena acogida general de esta barra libre, no faltó quien alertó de los riesgos. “Un 2,2% de déficit que puede ser incluso superior”, solo en el tramo autonómico, “abre una senda de desequilibrios en las cuentas públicas que puede tener consecuencias graves para España”, alertó Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid, que venía reclamando información al Gobierno sobre las cifras de 2021.

Montero, a su vez, aseguró que decaen los objetivos pero “no la responsabilidad fiscal” y que su plan pasa por comenzar a reducir en 2021 el déficit del conjunto de administraciones, que este año saltará previsiblemente del 2,8% al 12%. Más allá de la mejora inercial que supondrá la comparativa con el año de la pandemia, está por ver el calado de las nuevas medidas de ingresos que ultiman para los Presupuestos de 2021. Como antesala, el Consejo de Ministros prevé actualizar hoy sus previsiones macroeconómicas y aprobar un alza del techo de gasto cercana al 30% para el próximo año a costa, en buena medida, de las ayudas europeas. Para lograr las máximas posibles, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentará mañana el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española.

Segundo Consejo del año

La reunión del Consejo ha sido la primera desde que estalló la pandemia de coronavirus en España, y ha resultado muy diferente a la de la cita anterior, celebrada el pasado 7 de febrero, cuando el entonces recién constituido Gobierno de coalición trataba de impulsar unas cuentas para 2020.

En aquel momento, Montero se ofreció a rebajar el objetivo de déficit autonómico de este año al 0,2%, el de 2021 al 0,1% y a retrasar a 2022 el equilibrio presupuestario inicialmente planteado para 2020, lo que suponía dar a las regiones un colchón inesperado de unos 2.400 millones de euros para este año.

La crisis del coronavirus, sin embargo, dejó en papel mojado estos objetivos y la premisa misma de impulsar unos Presupuestos Generales del Estado para 2020, mientras que la decisión del Gobierno central de dejar en suspenso ahora tanto las reglas fiscales de este año como del próximo, como acaba de permitir la UE, ha dado paso a un escenario extraordinario.

Déficit del 0,1% para los ayuntamientos

Concluido el Consejo de Política Fiscal y Financiera, Montero, reunió este lunes también telemáticamente a la Comisión Nacional de Administración Local (CNAL), donde la suspensión de las reglas fiscales tiene mayor relevancia si cabe que entre las comunidades autónomas, habida cuenta el veto legislativo sobre la posibilidad de que los ayuntamientos incurran en déficit. Una situación que mantenía congelados los ahorros municipales en cuentas bancarias, por las que los vecinos han comenzado a pagar cuantiosas comisiones, procedentes de los superávits generados durante años.

La asociación de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calcula ahora que la suspensión de la regla de gasto permitirá liberar 16.913 millones de euros en remanentes de tesorería de las administraciones locales (incluyendo 12.575 de ayuntamientos; 5.295 de agrupaciones municipales o 4,848 de diputaciones y cabildos insulares).

La federación de municipios (FEMP) estima que esto permitirá que el PIB y el empleo crezcan 2,5 puntos. Hacienda, que se mostró dispuesta a crear un fondo de apoyo a los ayuntamientos sin remanentes, fijó una tasa de referencia de déficit local del 0,1% (unos 1.200 millones).

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