Boris Johnson quiere un acuerdo

Tendremos más claridad cerca de la fecha límite

Contracción del PIB de Reino Unido y de EEUU
Contracción del PIB de Reino Unido y de EEUU

Una nueva ronda de conversaciones UE-Reino Unido ha comenzado, siendo su resultado muy incierto, aunque seguimos viendo el vaso medio lleno a través de la retórica política y estimamos que todavía puede surgir un acuerdo comercial básico, antes de la fecha límite de fin de año, si bien el riesgo de "no acuerdo" es en torno al 40%. El plan del Reino Unido, mantener los aranceles y restricciones comerciales a cero, tiene la ventaja de la simplicidad, pero está alejado de la complicada realidad comercial -la UE representa 43 % de las exportaciones del Reino Unido y 51 % de sus importaciones y este 14,9 % de las exportaciones de la UE y 10 % de las importaciones-.

La UE se siente frustrada por el proyecto de ley sobre mercado interior

De momento la UE se siente frustrada por el proyecto de ley sobre mercado interior en el Parlamento británico -aunque los parlamentarios votaron que son ellos, no el gobierno, los que tendrán la última palabra sobre su activación-. Especialmente problemático es que este proyecto de ley pueda ir contra las disposiciones del Acuerdo de Retirada de 2019. De hecho, la Unión Europea podría en teoría, tras el 1 de enero de 2021, en caso que no haya un acuerdo y dada la laguna en normas de salud y seguridad, bloquear el comercio de mercancías agrícolas entre Irlanda del Norte y resto del Reino Unido, la esencia del mercado único, en el que Irlanda del Norte permanecerá de manera efectiva. Naturalmente, el Reino Unido utiliza este proyecto de ley como táctica de negociación, pero también para tranquilizar a algunas mentalidades de Irlanda del Norte. De manera que la UE ha dado el primer paso hacia la apertura de un procedimiento de infracción contra Reino Unido por incumplir los términos del acuerdo de retirada pactado.

Johnson bajo presión

En cualquier caso creemos que el primer ministro británico Boris Johnson quiere un acuerdo. Hay que tener en cuenta que su gobierno está bajo la presión de una mala gestión de la pandemia y fuerte contracción económica -10,5% este año según nuestro pronóstico, frente a menos 5% de EEUU-. Además su gobierno ha vacilado en mantener el apoyo fiscal, en marcado contraste con el generoso apoyo en el continente. A ello se añade que el partido laborista en la oposición está exhibiendo fuerza en las encuestas.

Hay que tener en cuenta que el Reino Unido esta "pagando el precio" del Brexit desde el referéndum de salida de 2016, con fuerte reducción del crecimiento de su PIB, en parte debido a la reducción de la inversión empresarial y desaceleración de la inmigración. Creció sólo 1,5% en 2019 y 1,4% en 2018, cuando su potencial superaba el 2% antes del referéndum.

La diferencia entre acuerdo y no acuerdo para el crecimiento del Reino Unido puede ser modesta

De todas formas la diferencia entre acuerdo y no acuerdo para el crecimiento del PIB del Reino Unido puede ser modesta, pues el acuerdo puede ser muy básico y se han tomado medidas técnicas para evitar fricciones en la frontera, habiendo la UE concedido equivalencia a los centros de logística con sede en el Reino Unido, un gran paso para evitar un agujero negro monetario el 1 de enero. Aunque la falta de acuerdo puede afectar a la productividad y potencial de crecimiento del Reino Unido, en conjunto su PIB podría aumentar un 1 % menos respecto a un escenario de acuerdo, bastante poco, en comparación con el causado por la crisis Covid-19.

Riesgo de un acuerdo débil

Sea lo que sea, nuestro escenario central es que haya acuerdo con la UE. El riesgo es que sea un acuerdo débil, en cuyo caso se frenaría la recuperación económica del Reino Unido. Pero creemos posible que se asemeje al que existe entre la UE y Canadá, abarcando bienes y la equivalencia en algunos servicios bancarios, lo que sería mejor para el crecimiento económico. Si se firmara antes de fin de año, lo que consideramos con una probabilidad del 35%, representaría un buen punto de partida para un acuerdo más amplio en años venideros. Ayudaría a formar la confianza mutua para una relación a largo plazo, en la dirección de que Reino Unido se adhiriese a la Asociación Europea de Libre Comercio, con mayor convergencia comercial tras una probable “zona cero” en 2021. Pero dudamos que haya un acercamiento significativo de Reino Unido con EEUU los próximos años, gane quien gane la Casa Blanca este noviembre.

Ligera depreciación de la libra

La salida del mercado único de la UE probablemente pese sobre la libra esterlina, que se enfrenta a presión a la baja a medio plazo derivada de grandes déficits gemelos y menor productividad a largo plazo. Incluso si hubiera perspectivas de un mejor acuerdo seriamos poco optimistas sobre la libra los primeros meses del próximo año. No obstante, vemos sólo una ligera depreciación de la libra, dada la debilidad que ya ha mostrado.

Más flexibilización cuantitativa

En caso de salida desordenada de la Unión Europea vemos los tipos de interés en Reino Unido  ligeramente negativos, con probable rebaja de la nota de su deuda de las principales agencias de calificación crediticia. En cuanto al Banco de Inglaterra, seguimos pensando que acometerá más flexibilización cuantitativa, probablemente el cuarto trimestre. Su aumento de compras de activos debería ser suficiente para compensar las salidas de inversores.

Pensamos que tendremos más claridad a mediados de octubre, cerca de la fecha límite y nuestro escenario central es que la fecha límite del 31 de diciembre se extienda, lo que conlleva la ampliación del statu quo, pues pensamos que el Reino Unido quiere un trato.

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