Funcas agrava al 13% la previsión de caída del PIB en 2020 tras “un verano peor de lo esperado”

Estima que el déficit acabará en el 12%, que el paro alcance el 19% a final de año y que la recuperación parcial en 2021, con un alza económica del 7,9%, dejará aún 600.000 parados más que antes de la pandemia

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“El escenario económico se ha deteriorado tras un verano que ha sido peor de lo que esperábamos y esto nos ha llevado a revisar a la baja la previsión de crecimiento, a una caída del 13% del PIB en 2020, unos tres puntos más” que lo inicialmente previsto, ha anunciado este martes el directo general de la Fundación de las Cajas de Ahorro, Carlos Ocaña, al presentar la actualización de las proyecciones macroeconómicas del organismo.

Semejante empeoramiento del horizonte económica, en el marco de la pandemia de coronavirus, se explica fundamentalmente por el aumento de los contagios que, de una parte, ha reducido la afluencia de turistas extranjeros, agravando en dos de esos tres puntos la caída estimada, y rebajando la demanda interna tanto del lado de las familias como el de las empresas.

Así, tras una caída trimestral del 5,2% en el primer trimestre del año, y del 18,5% en el segundo, en Fucas estiman que el incremento del tercer trimestre del año será de apenas el 11,5%, lo que inicia la recuperación pero a un ritmo más moderado de lo que se podría esperar, logrando revertir solo el 40% de la caída acumulada.

Concluida una campaña de verano relativamente decepcionante, dadas las expectativas puestas en su papel para reimpulsar el crecimiento económico, desde Funcas estiman que el avance del PIB en el cuarto trimestre del año será de apenas el 1,6%.

A partir de ahí, “el rebote de la parte final del año se prolongará en 2021, cuando el PIB subirá un 7,9%”, ha detallado Ocaña, que en este caso apenas corrige las previsiones anteriormente publicadas por Funcas.

Ocaña considera “preocupante” que el deterioro económico de España sea más acusado que en el resto de la UE, volviendo a ensanchar una brecha que el país venía acortando durante las dos últimas décadas.

“Para no perder el tren europeo, es imprescindible un plan de recuperación con horizonte a varios años que permita reconducir la economía y las finanzas públicas”, ha remarcado Ocaña que considera imprescindible contar con unos Presupuestos Generales para 2021, pero también con un ambicioso plan a varios años que permita sacar partido a los 140.000 millones de euros de ayudas y créditos de la UE (que podrían aportar un 1% de crecimiento adicoinal desde 2021 y hasta un 1,3% de media hasta 2027) e impulsar reformas estructurales que permitan fortalecer el crecimiento potencial del PIB español.

En este campo, Funcas subraya la necesidad de tomar medidas en el terreno laboral, para mejorar la productividad; en las pensiones, para hacerlas sostenibles; en los mercados, la educación, la I+D+i, o la administración pública, especialmente para mejorar su ratio de ejecución de fondos europeos, que en el último periodo ha sido de solo el 34%, uno de los umbrales más bajos de todo el área comunitaria.

La estimación de Funcas es que sin reformas, los niveles precrisis no se alcanzarán antes de 2024, al menos en términos de desempleo, mientras que de impulsarse los cambios necesarios, la recuperación podrá llegar en 2023 y dejar las tasa de paro en el 10% para 2027.

El impacto laboral

En el terreno del empleo, Funcas estima que la caída del número de horas trabajadas en 2020 será similar al retroceso del PIB, del entorno del 13%. En el campo de la destrucción del empleo, sin embargo, los analistas destacan el efecto positivo de los ERTE, que han llegado a proteger a 3,5 millones de trabajadores y aún siguen manteniendo el vínculo laboral de unos 700.000.

Como consecuencia, la tasa de paro de este año ascenderá al 17%, con un pico del 19,19% a finales de este año. “ES un dato malo, negativo, pero menos desfavorable que en recesiones anteriores, por el efecto de las medidas relacionadas con los ERTE”, ha valorado Ocaña.

Con todo, ha advertido, la reducción del desempleo durante el ejercicio 2021 será moderada, hasta una tasa de paro del 16,2%, lo que significa que afínales de ese año habrá todavía 600.000 parados más que antes de la crisis del Covid.

Las cuentas públicas

La pandemia ha llevado al Gobierno a impulsar medidas de apoyo económico -fundamentalmente el impulso de los ERTE, ayudas a colectivos desfavorecidos y moratorias fiscales- por un valor de 26.000 millones de euros.

En paralelo, la parálisis económica impuesta para tratar de prevenir la propagación del virus así como la crisis abierta rebajarán la recaudación en unos 72.000 millones de euros, según los cálculos publicados hoy por Funcas.

Como consecuencia, el déficit público se disparará este año desde el 2,8% de cierre de 2019 hasta superar el 12%, ha alertado Ocaña, que estima que en 2021 se producirá una reducción puramente cíclica del agujero fiscal hasta el 8%.

Como resultado, la deuda pública se disparará hasta el 120% del PIB para mantenerse estancada en estos niveles durante los próximos años, estiman los analistas de la Fundación de Cajas de Ahorro.

Las causas del descalabro

A fin de explicar por qué España está sufriendo un descalabro económico mucho más pronunciado que el resto de la UE, por ejemplo, Funcas ha expuesto una serie de factores diferenciales.

En primer lugar, ha explicado el director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, Raymond Torres, en España tienen un mayor peso los servicios más afectados por el Covid, como son la hostelería, la restauración, el ocio o la cultura.

Su peso en el PIB es del 28,5% frente al 22,4% de media en la UE. Solo con que su importancia se hubiera situado dentro de la media comunitaria, la caída del segundo trimestre se habría rebajado del 18,5% al 16%. Pero es que, además, la caída de estas actividades ha rozado el 40%, prácticamente el doble en el resto de la UE, dada la importancia del turismo extranjero para mover este motor económico en España.

Un segundo factor destacado por Funcas es la magnitud del impacto sanitario, dada la mayor incidencia de contagios, lo que ha provocado un efecto disuasorio en la llegada de visitantes extranjeros, ha minado la confianza de las empresas y ha impuesto la cautela entre los consumidores.

De hecho, según los datos recopilados por la Fundación, las familias españolas han multiplicado su tasa de ahorro hasta niveles récord del 17%, que prácticamente doblan las mayores cotas históricas previas. Como resultado, los hogares están ahorrando 70.000 millones de euros adicionales que dejan de poner en movimiento la economía.

En paralelo, la proyección de Funcas para final de 2020 es que la inversión cae un 18% este año; la demanda nacional se contrae un 11,6%, las exportaciones se desploman un 23,9% y las importaciones ceden un 21,7%.

En tercer lugar, desde Funcas consideran que las medidas de apoyo fiscal impulsadas por España han sido inferiores a las de otros países, no tanto en cuanto a los planes de liquidez para las empresas (dado el importante volumen y la enorme utilización de las líneas ICO dispuestas), como en la escasez de inyecciones fiscales directas.

Finalmente Funcas recomienda contener el riesgo de insolvencia empresarial flexibilizando los créditos ICO; prevenir el paro de larga duración modulando los ERTE; mejorar la gestión de los fondos europeos para lograr una mayor tasa de ejecución de los recursos comunitarios; impulsar reformas para reducir desequilibrios económicos y sociales o impulsar la productividad; contar con plan de inversiones y reformas estructurales a medio plazo y comenzar a anunciar medidas de consolidación fiscal a medio o largo plazo que devuelvan la confianza en la evolución del país.

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